Por Severo Recio
Saltillo, Coahuila, 07/10/26 (Más).- El Gobierno federal no ha autorizado pruebas piloto de fracturación hidráulica en Coahuila y, por ahora, únicamente permitirá estudios para determinar si existe disponibilidad suficiente de agua salada y profunda que pudiera ser utilizada eventualmente en proyectos de extracción de gas no convencional, informó la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena.
Durante su comparecencia ante la Cámara de Diputados, la funcionaria aclaró que todavía no existen condiciones regulatorias, ambientales ni técnicas para iniciar actividades de fracking y aseguró que la presidenta Claudia Sheinbaum no ha autorizado ese tipo de explotación.
“La presidenta Claudia Sheinbaum, en relación al fracking, no es que haya autorizado pruebas piloto de fracking. Lo que ha autorizado es que se hagan pruebas para verificar si hay agua disponible, salada y profunda, para poder ni siquiera hablar del tema. Quiero ser muy clara: hoy no existen condiciones para avanzar en una explotación mediante fracturación hidráulica, ni existe autorización de la presidenta para hacerlo. Quiero ser muy clara, porque esto me parece fundamental”, dijo Bárcena.
La titular de Semarnat explicó que antes de considerar cualquier proyecto de fracturación hidráulica será necesario actualizar diversas disposiciones regulatorias, entre ellas las normas que rigen a la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente, así como elaborar nuevas reglas para la construcción de pozos no convencionales y el tratamiento del agua salada.
“Hay una serie de restricciones, en las cuales no se puede llevar a cabo el fracking en este momento. Así es de que yo le diría que esa preocupación que ustedes tienen, y nosotros también, porque a nosotros, primero que nada, tenemos que actualizar las normas que rigen a la ASEA, por ejemplo.
“Y elaborar una nueva directriz para la construcción de pozos no convencionales, que es el caso del fracking, y elaborar una norma para el tratamiento de agua salada, porque ese es el caso, en caso de que se fuera a hacer alguna de esas actividades”, agregó.
Bárcena indicó que un grupo de especialistas del Gobierno federal determinó que, en caso de estudiarse alguna posibilidad futura de explotación mediante este método, la única región técnicamente considerada viable sería la cuenca Sabinas-Burro-Picachos, localizada en el noreste del país.
“Este es un grupo de expertos técnicos del Gobierno Federal que consideró que, si acaso se podría hacer algo en fracking, solamente es viable en la cuenca Sabinas-Burro-Picachos, nada más, no puede hacerse en ningún otro lado”, enfatizó.
La dependencia ambiental también estableció condiciones que tendrían que cumplirse si en algún momento se autorizara un proyecto de este tipo. Entre ellas se encuentra la prohibición de utilizar agua destinada al consumo humano o agrícola, así como la obligación de monitorear permanentemente la actividad sísmica y preservar los acuíferos y ecosistemas.
“Las recomendaciones que se han hecho por parte de Semarnat y de ASEA, y por parte del propio grupo de expertos, es: no se puede utilizar agua para consumo humano ni agrícola, debe haber un monitoreo permanente de actividades sísmicas, no se pueden utilizar químicos altamente tóxicos o dañinos, se tiene que garantizar la preservación de acuíferos de agua potable y de los ecosistemas.
“Desde luego, se tiene que considerar que no se puede usar agua superficial, por supuesto, y de preferencia se tendría que utilizar agua salina, no podemos realmente y, o bien, reciclar al menos el 75 por ciento del agua”, sostuvo la secretaria.
La discusión sobre el fracking forma parte de la estrategia gubernamental para incrementar la producción nacional de gas natural. Actualmente este energético ocupa una parte importante del consumo nacional, mientras que una proporción considerable de la demanda es cubierta mediante importaciones, principalmente desde Estados Unidos.
Datos del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria señalan que el gas natural representa 45.5 por ciento del suministro energético del país. La producción nacional cubre 37.1 por ciento del consumo, mientras que 62.9 por ciento procede de importaciones, principalmente de Texas.
Entre 2018 y 2025, la producción de gas de Petróleos Mexicanos disminuyó 16 por ciento, mientras que el consumo nacional aumentó 22.2 por ciento y las importaciones crecieron 43 por ciento, lo que ha llevado al Gobierno federal a estudiar alternativas para incrementar la oferta interna.
Pese a ese escenario, Bárcena insistió en que actualmente no existe autorización para realizar fracturación hidráulica en Coahuila. Los trabajos permitidos se limitarán a conocer la disponibilidad de agua salada y profunda, mientras continúan las evaluaciones regulatorias, técnicas y ambientales necesarias antes de considerar cualquier proyecto de extracción no convencional.
Severo Recio
Periodista de investigación y columnista
Joven periodista dedicado a investigar el ejercicio del poder, revisar el destino del dinero público y confrontar el discurso oficial con los hechos. Se especializa en transparencia y rendición de cuentas, gasto público, política estatal y municipal, análisis crítico del discurso político, medio ambiente y desarrollo urbano.
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