Santiago, 10/07/24 (Más / IA).- A pesar de los contextos desfavorables en la región de América Latina y el Caribe, los estudiantes se perciben como empáticos, abiertos a la diversidad y con capacidades de autorregulación escolar, según un reciente estudio de la Oficina Regional de la UNESCO, realizado por el Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación (LLECE).
El informe, titulado Aportes para la enseñanza de habilidades socioemocionales, se basa en los hallazgos del Estudio Regional Comparativo y Explicativo (ERCE 2019), que abarcó a 80 mil estudiantes de sexto grado de enseñanza primaria en 16 países de América Latina y el Caribe.
Este documento no solo presenta datos, sino también herramientas orientadas a las comunidades educativas para reforzar las habilidades socioemocionales en el aula.
Entre los resultados más destacados del estudio se encuentran:
Empatía: uno de cada dos estudiantes reporta conductas, emociones o sentimientos empáticos en repetidas ocasiones dentro del contexto escolar.
Apertura a la diversidad: en promedio, 8 de cada 10 estudiantes valoran positivamente la diversidad, mostrando una actitud favorable hacia esta variable.
Autorregulación escolar: tres de cada cuatro estudiantes se perciben a sí mismos como capaces de gestionar sus emociones y comportamientos de manera autorregulada en el ámbito escolar.
Esther Kuisch Laroche, directora de la Oficina Regional de la UNESCO para América Latina y el Caribe, destacó la relevancia de integrar las habilidades socioemocionales en los currículos escolares.
“La enseñanza de habilidades socioemocionales abre nuevas puertas para nuestros estudiantes, lo que mejora no solo el rendimiento académico, sino también su bienestar emocional e integral. Al seguir fomentando la empatía, la apertura a la diversidad y la autorregulación, estamos ayudando a construir una generación más resiliente, consciente del otro y preparada para los retos del futuro”, indicó.
El informe también subraya que las habilidades socioemocionales son esenciales para desenvolverse en la vida, desarrollar relaciones positivas y participar constructivamente en la sociedad. Además, estas capacidades se pueden enseñar y aprender en las aulas, requiriendo planificación y dirección sistemática.
Carlos Henríquez, coordinador del Laboratorio LLECE, explicó que el personal docente juega un papel crucial en el desarrollo de las habilidades socioemocionales de los estudiantes.
Los niños que perciben a sus docentes como interesados en su bienestar y mejor organizados en la enseñanza, tienden a reportar mayores niveles en sus habilidades socioemocionales y mejores rendimientos académicos.
Laroche enfatizó la necesidad de proporcionar herramientas a los docentes para acompañar a sus estudiantes en su dimensión socioemocional.
“Los sistemas educacionales deben integrar el aprendizaje socioemocional entre sus prioridades, desde la formación docente hasta las directrices referidas a la evaluación”, dijo.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
