El secretario de Estado se reunió con la presidenta Claudia Sheinbaum y luego tuvo una sesión de trabajo en Relaciones Exteriores
Ciudad de México, 03/09/25 (Más).- El secretario de Estado del Gobierno de Donald Trump, Marco Rubio, afirmó este miércoles desde la Secretaría de Relaciones Exteriores que no hay ningún Gobierno que esté cooperando más con Estados Unidos que el Gobierno de México.
En su primera visita oficial al país, Rubio sostuvo una reunión con la presidenta Claudia Sheinbaum, con el objetivo de establecer un nuevo acuerdo bilateral centrado en el combate al crimen organizado transnacional.
Rubio destacó que ambos países enfrentan amenazas en común: “Hemos llegado a un nivel de cooperación histórica, jamás en la historia ha habido este nivel de cooperación, con respeto a la soberanía, y que da resultados concretos”. Como ejemplo de esa colaboración, mencionó la entrega de 55 capos mexicanos a las autoridades estadounidenses, divididos en dos operativos realizados en febrero y agosto, con 29 y 26 extraditados, respectivamente. Según el funcionario, no fue fácil, incluso los aviones mexicanos que llevaron a esas personas a cárceles estadounidenses enfrentaron complicaciones.
La jornada diplomática inició en Palacio Nacional con una reunión a puerta cerrada entre Rubio y Sheinbaum. Ambas partes calificaron el encuentro como productivo, cordial y con una ruta bien definida. Posteriormente, Rubio se trasladó a la sede de la cancillería, donde ofreció una conferencia de prensa conjunta con el secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, frente a más de 60 medios de comunicación nacionales e internacionales.
Durante la conferencia, ambos funcionarios anunciaron la creación de un grupo de alto nivel, cuyo objetivo será dar seguimiento a acciones dirigidas a contrarrestar a los cárteles, fortalecer la seguridad fronteriza, eliminar los túneles fronterizos clandestinos, abordar los flujos financieros ilícitos, mejorar la colaboración para prevenir el robo de combustible, incrementar las inspecciones, investigaciones y procesos judiciales para detener el flujo de drogas y armas. No se especificó qué tipo de profesionales integrarán dicho grupo ni cuáles serán las operaciones concretas que se implementarán.
Rubio evitó ofrecer detalles específicos sobre las acciones conjuntas. “No voy a dar detalles operacionales porque los narcotraficantes también leen la prensa”, declaró. No obstante, subrayó que “las operaciones conjuntas siempre han existido, ahora solo se han ampliado, hay más recursos”. El secretario enfatizó que, a pesar del avance logrado, aún queda mucho por hacer.
Por su parte, Juan Ramón de la Fuente calificó como “inobjetables” los resultados obtenidos en los últimos ocho meses de colaboración. Señaló que durante ese periodo se registró una disminución de más del 90% en los arrestos de migrantes en la frontera, decomisos históricos de fentanilo, así como una caída del 32% en los delitos de alto impacto en México. Estos datos fueron dados a conocer por la presidenta Sheinbaum el pasado lunes durante su primer informe de Gobierno. De la Fuente consideró que la reunión del miércoles ratifica la buena relación que continuará en los próximos meses y años.
El encuentro oficial no abordó de manera directa los desencuentros previos entre ambas administraciones. Semanas atrás, la presidenta Sheinbaum desmintió a la DEA tras la publicación de un comunicado sobre un supuesto programa conjunto llamado Operativo Portero, destinado a reforzar la seguridad en la frontera suroeste. “No hay ningún acuerdo con la DEA. Emiten el comunicado, no sabemos con base en qué”, afirmó en su momento la mandataria.

Asimismo, el mismo día de la visita de Rubio, el presidente Trump emitió declaraciones respecto a Sheinbaum, describiéndola como “una mujer increíble, muy elegante y hermosa”, aunque señaló que México está dirigido por carteles y que la presidenta está muy asustada para aceptar la ayuda militar estadounidense. Estas afirmaciones reflejan la narrativa que la administración Trump ha utilizado para justificar la idea de una posible intervención directa en territorio mexicano.
Rubio no había visitado México desde que asumió el cargo como secretario de Estado. En febrero, realizó una gira por América Central y el Caribe, visitando Panamá, Costa Rica, Guatemala, República Dominicana y El Salvador. En ese recorrido, el funcionario promovió acuerdos con diversos Gobiernos para detener la migración indocumentada, combatir el tráfico de drogas y contrarrestar la presencia de China en la región. Uno de los principales acuerdos firmados durante esa gira fue con el Gobierno de Nayib Bukele, mediante el cual se autorizó el uso de la megacárcel salvadoreña para albergar a reclusos estadounidenses, incluidos migrantes sin antecedentes penales.
La estrategia diplomática encabezada por Rubio busca consolidar una política regional de seguridad que involucre a México como socio clave en la lucha contra el crimen organizado y el control de los flujos migratorios. En este contexto, el nuevo grupo bilateral de alto nivel funcionará como plataforma operativa para coordinar esfuerzos entre ambas naciones. Aunque los detalles de su funcionamiento permanecen sin revelar, el anuncio ha sido presentado por ambas partes como un paso significativo en la relación bilateral. Hasta el momento, ni el Gobierno de Estados Unidos ni el de México han precisado cuándo se llevará a cabo la primera sesión de trabajo del grupo binacional ni qué instituciones estarán involucradas en la implementación de las acciones propuestas. Ambas partes se limitaron a señalar que en los próximos meses se darán a conocer avances específicos.
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