Horacio Cárdenas Zardoni
¡Quién viviera en Puebla de los Ángeles, ahora Puebla de Zaragoza, que según dice la tradición, fue trazada por los mismísimos ángeles del cielo!, no tenía que tocarnos vivir en un pueblo en el que los valerosos fundadores se ocuparon solo de ver dónde poner la iglesia, la casa de gobierno, repartirse las mejores tierras para sí mismos, y trazar una raya que indicara, de aquí para acá es nuestro y de aquí para allá, las peores tierras, es de ustedes, y háganse bolas como puedan. Casi como si hubiéramos estado presentes en tan histórico momento, si hasta parece que fue a propósito que la calle que ahora se llama Juárez no se continuara en la de Victoria, claro, la primera estaba del lado español, y la otra del de los indios, y si estos tenían un asunto que tratar con los amos… mínimo que les costara llegar hasta sus propiedades.
Y dijéramos, es solo Saltillo la ciudad que está diseñada sobre las rodillas, si es que a su modelo de crecimiento se le puede encontrar alguna clase de diseño, pero no, la gran mayoría de los asentamientos humanos en el país está en las mismas condiciones, para decirlo en términos coloquiales, pero por lo demás perfectamente entendible hechas ‘por sin ningún lado’
Según un diagnóstico elaborado por el gobierno de la república, que mire lo que son las cosas, en esta ocasión se puso extremadamente puntilloso, cuando que lo suyo es ver que todo está bien y que así se debe quedar, el 79% de la población del país habita en zonas urbanas y metropolitanas caracterizadas por una expansión absolutamente desordenada, marcadas además por la contaminación, la inseguridad y las dificultades en la movilidad, entre una gran sarta de problemas comunes a todas las ciudades, y otros que son particulares por la población y la ubicación en que se localizan.
El diagnóstico 2026-2030 recién publicado, y que es el basamento del Programa Nacional de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano para el actual sexenio, advierte que tan solo el 30% de los municipios del país dispone de instrumentos actualizados para el ordenamiento territorial, lo que según dice, constituye una limitación para la capacidad de las instituciones para enfrentar desafíos regionales, a los que además, le agrega un enfoque de derechos y seguridad para las personas…
Aquí podríamos decir que qué bueno que exista un programa nacional de ordenamiento y desarrollo urbano, atrás de él debe haber una intención porque las cosas dejen de ser tan anárquicas como lo son en el momento presente, pero nos parecería que es muy importante preguntar ¿qué es lo que entienden por ordenamiento?
Sí, porque como suelen decir, el camino al infierno está pavimentado con buenas intenciones… y si partimos de los datos citados arriba, seguramente está mal planeado y todavía peor construido el camino, al menos el 70%, y el otro 30 seguro que es de cuota.
Muy al estilo de los gobiernos y los políticos morenistas, es muy fácil criticar, es un deporte muy humano y muy divertido, sobre todo cuando señala los errores cometidos por gente que no es ‘del movimiento’, y si pertenecen a gobiernos del ‘período neoliberal’… ni que decir, las críticas se elevan hasta la estratósfera, pensando quizá que con tanto vituperio obtienen simpatías y votos. Seguro que son capaces de criticar el trazo del Paseo de la Reforma en la Ciudad de México, no es lo suficientemente ancho para instalar las carpas cuando protestan, lo mismo que el Zócalo, les queda chico para cuando hacen sus manifestaciones multitudinarias, eventos e informes, y así para todo.
A lo que vamos es que tenemos que considerar un antes y un después, o más bien un antes… y un a partir de este punto y momento, en que se supone que cambian las cosas, con su Programa Nacional de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano. Porque si el 70% está mal la disyuntiva radica en tratar de hacer algo para corregir todo lo que está mal hecho, desde la fundación de la capital del país en una zona lacustre hasta tender un tren sobre cenotes… ah no, eso no, eso se queda como está… o comenzar desde allí, lo que implica probablemente construir sobre cimientos equivocados, ya lo sabe, seguirse expandiendo indefinidamente, mientras haya sitio, topar con orillas de cursos de agua, barrancos o montañas, pero ahora sí, con las condiciones que ahora están considerando como mínimas, por no decir ideales, según su particular interpretación de cómo debe ser México.
¿Ordenar de aquí para adelante, o tratar de reordenar, suponiendo que eso fuera posible, que la gente afectada quisiera y que hubiera dinero en cantidades industriales, amén de tiempo, para poder hacerlo?, era imposible esperar que no comenzaran con su programa nacional tirando cacayacas, eso está en su ADN, y además lo disfrutan. Total que bueno, allí está el esbozo, ya veremos si traer algo de sustancia, o es un puro rollo, eso sí, con un montón de exigencias, que serán, como de costumbre, solo para los adversarios y enemigos, y para los cuates… que sigan haciendo lo que les viene en gana, concretamente en cómo crecen y se expanden como metástasis los centros urbanos, llevándose todo de encuentro.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
