Náufrago en tierra firme

Por Javier Duarte (Java)

Crónica de una tormenta

Bueno, la verdad estaba nervioso, pero puse a mis ángeles a trabajar para que intercedieran por mi ante Dios, mi mamá, que es pastora, dice que no durmió por estar en oración continua, junto con Yani. Mi esposa está en un grupo de oración a nivel local y nacional. También le llamé a Gina, quien va a la iglesia de Cristo Vive y a mi papá.


Se dice que el rezo más poderoso es el de una madre.


Cuando empezó a mover la casa y objetos que estaban afuera golpeaban las ventanas y las paredes salimos de nuestros respectivos cuartos Manuel y yo y no sentamos en la sala. Wayne ya nos había dado una cerveza previa, y al ver nuestra preocupación, nos dio otra, aunque Many (Manuel) no la mostraba, pero dijo que recordó que había láminas tiradas afuera y que podrían entrar por su ventana, por eso decidió salir de su cuarto.


Cuando empezó a mover más la casa Wayne nos preparó una bebida parecida al Vodka Tony, pero más fuerte. Wayne nos contó que su mamá lo abandonó de niño y que su verdadera madre era su «grandma». Apenas le di el segundo traguito se me cruzó horrible y me dio un montón de sueño. Many le estaba dando su primer trago y sacudió la cabeza de un lado al otro mientras exclamaba: “ay, wey, esto sí está fuerte”. Lo que más le afectó a Wayne fue cuando vio a su madre ya casado, de hecho iba con su ex esposa, y pasó junto a su madre para que lo viera y ella lo ignoró, Wayne tiene una gran cicatriz que trabajar. Después de eso cada quien caminó a su cuarto y ya no importó tanto el movimiento de la casa. Por lo menos yo caí cómo piedra en mi cama. La ventaja de saber usar los productos que Dios regaló a la humanidad.

Un día antes del huracán llegamos de trabajar, a las 5:40 de la tarde, me había dado raid a la casa Humberto, me podría haber venido caminando porque vivo casi enfrente del trabajo, a media milla (casi 800 metros), pero quería ganarle el baño a Many, pero tanto el vehículo de Humberto como el de Many llegaron al mismo tiempo. Así que mientras se bañaba Many opté por comer algo rápido como pizza con papas fritas.


Después de bañarme me habló Wayne para preguntarme si estaba preparado para el huracán y me sugirió que hiciera comida para varios días, el ya había sacado una extensión de las oficinas de donde trabajamos, que están al lado de la casa, la oficina si está justo a la entrada del trabajo. La extensión que utilizó por lo menos mide 50 metros. Así que tenía dos paquetes de pollo y los hice en la freidora de aire de Wayne, porque resulta que nuestra estufa se descompuso hace 15 días.


Wayne nos dijo que en un par de horas el gobierno quitaría la luz para evitar incendios mientras entraba el huracán a tierra, y por lo tanto tampoco habría agua, porque nuestro sistema de suministro de agua funciona con luz, por lo que Wayne llenó su tina de baño de agua, porque su baño sí tiene tina de baño, el que usamos Many y yo solo tiene el área de regadera el cual conecta por una puerta lateral con mi cuarto, no así con el de Many que está al lado opuesto del baño.


Nos dijo que si queríamos hacer pipi durante el huracán teníamos que hacer afuera y del dos en su baño y por eso había juntado esa agua, para compartir su baño con nosotros. Cómo no me gusta usar su baño junte en una caja de plástico también agua, y lamenté no haber juntado en dos porque Many se la acabó antes del amanecer.


De hecho el ruido que hizo cuando entró ala baño me despertó y pensé que ya había llegado la luz, pero traía encendida una linterna.


Ya eran las 6:40 am cuando estaba en la cocina preparando el lonche y con grandes carcajada Wayne me dijo que no íbamos a trabajar hoy, el trabaja en la oficina y Many y yo en la planta, que realmente es un inmenso taller, por eso me preguntó Many, quien también se había preparado para ir a trabajar, que si íbamos a ir al shop (taller en inglés) o no.


Wayne señaló por la ventana de la cocina que no había luz en el taller, la oficina tenía luz porque tiene su planta de energía, de la cual se había conectado Wayne, pero nos advirtió que solo era para mantener el refrigerador funcionando.

Many me preguntó que si me había mandado mensaje Bruce, jefe de ambos, cheque mi celular y le dije que no, y a él tampoco le habías enviado, me dijo que si quería ir a la tienda porque el iba por un café y le dije que sí, porque necesitaba pan integral o blanco para amortiguar nuestra espera sin luz.


Salimos de la casa y la silla metálica donde suele cambiarse los zapatos Many antes de entrar o salir de la casa, porque el piso de la casa es de duela y no usamos los zapatos de la calle dentro de casa, estaba a 10 metros de su lugar.

El piso del porche estaba cubierto de ramas y como todavía no salía el sol apenas se vislumbraban grandes ramas tiradas en el jardín de la casa.
-¿Y si el compadre está ya en el shop?-, preguntó Many.
-Pues si quieres vamos-, le dije.
Así que dirigió su van al trabajo.
La puerta de acceso estaba abierta.
Al llegar vimos que una parte del taller tenía un gran hueco, faltaban varias láminas, Many me dijo que le tomara fotos. Las láminas estaban regadas en la yarda o área de almacenaje de los perfiles, algunas fueron detenidas por las enormes vigas.


Se había vuelto a formar el lago que siempre se hace cuando hay lluvias prolongadas, aunque está vez fue una sola. Los tanques LP se habían desatado y uno estaba a 20 metros de su lugar, también se volaron algunas laminas tragaluces.

En el regreso a la tienda abordó del carro nos encontramos al dueño del negocio en su enorme camioneta roja, Many le dijo que ahorita volveríamos porque solo íbamos por un café, éramos los únicos locos que habían ido a trabajar, le dijo que regresara, pero a su casa porque no había luz para trabajar. También comentó que no había sido tan malo como él esperaba (lo que no sabe es que fue gracias a las oraciones de mi familia que no toco nuestras casas ni fuente de trabajo).


En el camino a la tienda encontramos cuatro árboles derribados bloqueando la carretera, tres ya habían sido movidos de modo que podíamos pasar por un lado, el último si tuvimos que salir del camino con el miedo que se atascara el auto, pero pasó con facilidad.


En la tienda de milagro encontré pan, aunque no en barra, era para hamburguesa, lo primero que se acaban en las tiendas cuando hay proximidad de huracanes son el pan y el agua.


De regreso vimos que en una casa, rodeada por cuatro frondosos árboles en cada uno de sus extremos, había frente a esta uno de esos árboles derribados hacía el lado contrario de la casa.

-Imagínate, Javi- así me dicen en el trabajo, Javi, -que en lugar de caer hacía el frente hubiera caído sobre la casa, la hace nada.


-Seguro que los que ahí viven no durmieron pensando si alguno de esos árboles caería sobre su casa-.


En los próximos días no tendremos luz porque en dos carreteras los postes fueron totalmente barridos.

Creo que vamos a estar sin luz por lo menos cuatro días más, porque hoy el ejercito nos entregó dos cajas de agua potable y dos de comida que se puede autocalentar en cinco minutos. También instaló baños con regaderas en Branford, me queda a 10 minutos en carro, actualmente vivo en O’brien, al norte de Florida, justo por donde paso el ojo del huracán Helene.


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