Acapulco. – Las funerarias de Acapulco enfrentan una situación crítica debido a la devastación causada por el huracán Otis. La falta de luz eléctrica, agua y gas ha dejado a estas empresas imposibilitadas para manejar los fallecimientos ocasionados por la catástrofe natural.
Desde la madrugada del 25 de octubre, cuando el huracán de categoría 5 tocó tierra en la costa de Acapulco, la ciudad ha sufrido enormes estragos, incluyendo la pérdida de vidas humanas. Las cifras oficiales reportan 46 personas fallecidas y 58 desaparecidas a causa del huracán. Sin embargo, las funerarias afirman que muchas de estas muertes se debieron a infartos, caídas, ahogamientos y objetos que cayeron sobre las personas.


– “¿Tienes jardín?, mejor hazle un hoyo y entiérralo en tu patio”, fue la recomendación que funerarios de Acapulco le dieron a un joven que perdió a uno de sus familiares durante el huracán Otis, según información publicada por EMEEQUIS.
El mayor problema que enfrentan las funerarias es la falta de recursos y equipo para la preparación de los cuerpos y su estado avanzado de descomposición, lo que podría convertirse en un problema de salud pública. Además, el costo de los permisos funerarios en Guerrero es el más elevado en todo el país, superando los 4 mil pesos. Esto significa que solo las familias con recursos pueden pagar por los servicios funerarios de sus seres queridos.

La situación es aún más complicada debido a la falta de certificados de defunción, ya que no hay luz, gas ni agua para operar los servicios en el Registro Civil. Los trabajadores funerarios solo pueden registrar datos básicos de los fallecidos. Los costos elevados y la falta de exención de impuestos por parte del gobierno también están afectando a las familias en medio de la emergencia.
La Asociación Funerarios Unidos del Estado de Guerrero ha solicitado a la gobernadora del estado, Evelyn Salgado, la exención de los cobros por permisos funerarios durante la crisis, argumentando que estos gastos recaen en las familias afectadas. Hasta el momento, las autoridades no han respondido a esta petición y tampoco han proporcionado apoyo económico a las familias afectadas. Además, aún no se tienen cifras claras sobre la cantidad de víctimas mortales dejadas por el huracán.
La emergencia en Acapulco continúa, y las funerarias luchan por brindar servicios adecuados en medio de una de las peores catástrofes de la región. La situación plantea desafíos significativos para la salud pública y la economía de las familias afectadas.
Con información EMEEQUIS.

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