A pesar de definirse como un movimiento popular, el Movimiento de Regeneración Nacional se ha convertido en el partido más costoso de América Latina, con un presupuesto público de 4 mil millones de pesos para 2025. El financiamiento supera con creces al de partidos en países como Brasil, Argentina y Perú, lo que ha despertado críticas sobre su sostenibilidad
Redacción Más
Morena se ha convertido en el partido político más caro de América Latina, de acuerdo con un análisis de presupuestos realizado por Emeequis. A pesar de definirse como un movimiento en favor de las mayorías populares, el partido oficialista representa una carga considerable para el erario público, tanto por su expansión como por el nivel de financiamiento público que recibe.
Tras obtener una victoria contundente en las elecciones de 2024, Morena aseguró el control de la Presidencia de la República, la mayoría en ambas cámaras del Congreso de la Unión, la titularidad de 23 gobiernos estatales y 888 municipios, así como una posición privilegiada en el Poder Judicial, donde varios abogados afines al partido fueron designados en cargos clave, incluida la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Luisa María Alcalde, presidenta del partido, encabezó una rueda de prensa el 1 de agosto en la que anunció el fortalecimiento de la estructura de Morena mediante una campaña de afiliación masiva. “Les damos esa noticia: porque apenas ayer llegamos a los 8 millones de afiliadas y afiliados aliados a este movimiento; gobernamos 23 entidades federativas, tenemos mayoría en el Congreso, tanto en senadores como en diputados, mayorías legislativas, y gobernamos 888 municipios de este país”, declaró.

Sin embargo, este dato contrasta con los registros oficiales del padrón de militantes, que reportan 2 millones 322 mil 136 afiliados formales para Morena. A pesar de esta diferencia, el partido encabeza la lista de organizaciones políticas con mayor número de miembros registrados, seguido por el PRI, que cuenta con un millón 411 mil 889 afiliados.
Para 2025, Morena recibió una asignación pública de 4 mil millones de pesos, equivalente a 216 millones de dólares, por concepto de financiamiento federal y local. Esta cantidad supera ampliamente a los presupuestos partidarios de otras organizaciones políticas en la región. Por ejemplo, en Argentina, el monto aprobado por partido fue de 3.7 millones de dólares, cifra que incluye al partido gobernante La Libertad Avanza. En Paraguay, el Partido Colorado cuenta con un presupuesto de 5.78 millones de dólares, a pesar de tener más de 3 millones de afiliados.

En Brasil, el Fondo Partidario distribuyó 103.14 millones de dólares entre 19 partidos políticos para el primer semestre de 2025. El presupuesto asignado a Morena por sí solo equivale a casi la mitad de ese monto. En Perú, los recursos destinados a los 43 partidos políticos registrados alcanzan apenas 3.25 millones de dólares, lo que representa una septuagésima parte del financiamiento que recibe el partido oficialista en México.
Para 2026, Morena recibirá 2 mil 615 millones 798 mil 382 pesos destinados a actividades ordinarias, además de 78 millones para actividades específicas y una cantidad similar para liderazgos femeninos. En comparación, Acción Nacional recibirá poco más de mil 297 millones de pesos para actividades ordinarias y 38 millones para otras funciones.
Un análisis realizado por la revista Expansión destaca que los 4 mil millones asignados a Morena representan casi tres veces el presupuesto del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales. También equivalen a ocho veces el gasto del Programa de Apoyo para Refugios Especializados para Mujeres Víctimas de Violencia de Género y duplican los recursos asignados al Instituto Nacional de Migración.
El crecimiento presupuestal y organizativo de Morena ha sido acompañado por tensiones internas. Enfrenta conflictos entre sus liderazgos, cuestionamientos por gastos personales, propiedades de sus dirigentes y acusaciones de censura hacia periodistas y ciudadanos críticos del partido. Estos elementos han generado señalamientos sobre los costos políticos y económicos de la hegemonía que ha consolidado.

Además, el partido ha iniciado negociaciones con el PT y el PVEM para una reforma electoral orientada a reducir costos, principalmente mediante la eliminación de diputaciones plurinominales. Mientras la presidenta Claudia Sheinbaum impulsa la disminución de estos espacios de representación, figuras como Ricardo Monreal y sus aliados los defienden, argumentando que eliminarlos afectaría la pluralidad legislativa y concentraría aún más el poder político.
Expertos consultados por Emeequis advirtieron que dicha reforma pondría en evidencia los límites de la hegemonía de Morena y la fragilidad de su estructura política frente a un entorno económico adverso. El costo del partido, tanto financiero como institucional, ha generado un debate sobre la sostenibilidad de su modelo de expansión en un contexto donde otros sectores clave del gasto público enfrentan recortes.
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