Ante la baja participación en la elección judicial y retrocesos en Veracruz y Durango, la dirigencia morenista enfrenta críticas internas
Ciudad de México, 09/06/25 (Más).- La dirigencia de Morena inició un proceso de búsqueda de responsables fuera de sus propias filas tras los resultados de la jornada electoral del pasado 1 de junio, en particular por la baja participación en la elección judicial y los retrocesos sufridos en los estados de Veracruz y Durango.
Con una participación que apenas alcanzó el 13% del padrón electoral en los comicios para jueces, magistrados y ministros, y un balance negativo en diversas alcaldías, el partido gobernante enfrenta un panorama que ha generado tensiones internas y críticas externas.
Los principales dirigentes del partido, Luisa María Alcalde y Andrés Manuel López Beltrán, presidenta y secretario de Organización, respectivamente, han sostenido un discurso de triunfo, aunque las cifras oficiales y las percepciones al interior de Morena muestran señales de descontento.
Esta fue la primera operación electoral relevante a cargo de la actual dirigencia, lo que ha motivado cuestionamientos sobre su efectividad y capacidad de movilización. Entre los sectores más tradicionales del partido existe escepticismo en torno al desempeño político de ambos dirigentes, a pesar de la cercanía de López Beltrán con el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
La narrativa pública del partido insiste en destacar que Morena ganó los municipios más relevantes de Veracruz y que en Durango se enfrentó una supuesta “elección de Estado” impulsada por el gobernador Esteban Villegas y por estructuras priistas. Esta ha sido la justificación repetida por López Beltrán, quien operó directamente en Durango, donde se había trasladado con la intención de consolidar su liderazgo interno a través de una estrategia territorial.
A través del podcast oficial del partido, La Moreniza, López Beltrán defendió los resultados y criticó a los medios de comunicación. “La crítica es que perdimos una elección que no perdimos”, expresó.
El dirigente acusó a la prensa de atacarlo mediante campañas de desprestigio y retomó el discurso de su padre sobre los medios como actores adversos. En el mismo espacio, rechazó el uso de su apodo en los medios: “Me llamo Andrés Manuel López Beltrán y ojalá dejen de llamarme con diminutivos”, afirmó, señalando que esa práctica busca disminuirlo.
En Durango, el balance electoral no favoreció a Morena, y los esfuerzos actuales se concentran en disputar judicialmente algunos resultados municipales para tratar de incrementar el número de posiciones ganadas. Sin embargo, la estrategia ha sido calificada como insuficiente en comparación con los antecedentes electorales del partido. López Beltrán ha enumerado supuestas irregularidades como compra de votos, acarreo, violencia y participación indebida del gobierno estatal como factores que habrían influido en el desempeño de Morena.
En Veracruz, tradicional bastión morenista, el resultado también mostró un retroceso. De acuerdo con el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), el partido perdió 15 presidencias municipales en comparación con los comicios de 2021. Pese a los números, la dirigencia ha insistido en sostener una narrativa de victoria limitada. En este caso, no se ha utilizado el argumento de una elección de Estado, sino que se ha optado por mantener la defensa de los logros alcanzados. La presidenta Claudia Sheinbaum declaró: “Así que digan: ‘Qué mal le fue a la coalición Morena-PT-Verde en Durango y Veracruz’, pues no. Se gobierna más población”.

En lo que respecta a la elección judicial, la baja participación ha sido el tema más criticado. A pesar de que algunos dirigentes confiaban en alcanzar un 20% de participación, la cifra final no superó el 13%.
En el discurso público, Morena insiste en que se trató de un proceso exitoso por tratarse de la primera elección de esta naturaleza. Internamente, sin embargo, hay señalamientos sobre la falta de eficacia en la difusión del proceso y en la movilización del electorado. La dirección nacional había instruido a sus estructuras territoriales a salir a promover activamente la elección, en una estrategia que no logró los objetivos esperados.
La respuesta del partido ha sido evitar la autocrítica y buscar responsables fuera de su estructura. La postura oficial continúa resaltando logros específicos y minimizando los resultados adversos. La actitud de negación ante lo que en privado se reconoce como un revés electoral ha generado fricciones dentro del movimiento, donde se cuestiona la capacidad de la actual dirigencia para enfrentar procesos electorales complejos.
No se han anunciado cambios en la dirección del partido ni ajustes en la estrategia electoral. La línea dominante sigue siendo la defensa del proceso y la descalificación de actores externos como los medios de comunicación o las autoridades estatales opositoras. Morena, que en otras ocasiones ha sabido capitalizar los resultados adversos mediante reorganización interna, enfrenta ahora el reto de superar las divisiones y recuperar el impulso de cara a futuros procesos electorales.
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La culpa la tiene Peña Nieto Calderón FoX zedillo Y a astá Guadalupe Victoria. PERO NO LOS ROBOS NI FALSAS PROMESAS COMO EL PRECIO DE LAS GASOLINAS DE A $10.00 TAMPOCO LA CARENCIA DE MEDICINAS NI LOS DISPENFIOS POR AIFA, TREN MAYA REFINERIA 2 BOCAS .. ..AH ESO SI, HAY UN HOSPITAL TIPO DINAMARCA EN TABASCO, LO ENCUENTRAN CERCA DE UN RANCHO.QUE ESTA HASTA LA CHINGADA .