Juan Rocha
El carbón que se extrae de las entrañas de la tierra en Coahuila, hoy desde su origen, es un mineral con un valor más allá del económico, es un costo de sangre.
La carencia de equipo e infraestructura para hacer de la explotación minera una actividad de riesgo medible, es casi inexistente, asegura un ex funcionario del gobierno federal en su momento responsable de aplicar sanciones a las minas.
Desde siempre la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) ha tenido limitación de personal de inspección por carencia de dinero y la misma situación la Secretaría de Economía, encargada de otorgar las concesiones.
Así, Coahuila se ha convertido en un referente de accidentes mineros que, a lo largo de su historia han dejado huérfanos y hogares sin sustento, porque la actividad es mal pagada y en algunos casos clandestina.
Los protagonistas de las historias tristes de pobreza, limitación económica y pérdida de vidas, son el Grupo México, Grupo Acerero del Norte y concesionarios que obtuvieron un documento de la Secretaría de Economía y los validaba como denunciantes de un centro de extracción.
EL PARTE AGUAS
La historia reciente en la minería de Coahuila en materia de tragedias, la tiene sin duda Pasta de Conchos, en donde 65 personas perdieron la vida y quedaron sepultadas debajo de toneladas de tierra y piedras.
Como la frase de inicio de un corrido, se puede recordar que fue un 19 de febrero de 2006, cuando se vivió la tragedia más fuerte de la minería moderna en el estado.
El episodio más trágico en la historia reciente de la minería es el de Pasta de Conchos, una mina de carbón en San Juan de Sabinas, donde murieron 65 trabajadores tras una explosión.
Hay diversas versiones sobre las causas del incidente. Grupo México expuso que se generó una explosión a causa de una bolsa de gas (que sale del subsuelo al momento de la extracción de carbón) y, que como consecuencia, la temperatura subió a más de 900 grados. Pero de acuerdo con las autopsias de los únicos dos cuerpos rescatados, su muerte fue provocada por asfixia y no por calcinamiento.
LA SERIE DE ACCIDENTES
El tres de mayo de 2011, una explosión de gas metano arrebató la vida de 14 mineros que quedaron atrapados en el interior de un pozo de carbón en el ejido de Sabinas, ubicado en el municipio del mismo nombre. Además, un adolescente de 15 años perdió uno de sus brazos. El pozo siniestrado pertenecía a la empresa Beneficios Internacionales del Norte.
El accidente tuvo lugar en el pozo Tres de la empresa Binsa en un tiro vertical de 60 metros de profundidad con cuatro túneles que llevaba 15 días de operación.
El 26 de agosto de 2011 cuatro trabajadores perdieron la vida tras un derrumbe de 100 toneladas de carbón en la mina La Esmeralda, de la firma Minerales Monclova Sociedad Anónima, en San Juan de Sabinas.
El 25 de julio de 2012, una explosión en un pozo de carbón en el ejido La Florida, en Múzquiz, acabó con la vida de siete mineros. Los trabajadores excavaban cuando se toparon con un estallido. El yacimiento tenía apenas tres meses de operación con la razón social Minera el Progreso.
PROGRESO
Agosto 3, 2012. Al menos cinco mineros quedaron atrapados en una mina de carbón de Coahuila, donde se produjo un importante desprendimiento de tierra.
El secretario de Seguridad de Coahuila, Jorge Luis Morán Delgado, detalló que “seis trabajadores quedaron atrapados” alrededor de las 10:15 y de ellos “fue rescatado uno con vida” de la mina VII de la unidad Mimosa de la empresa Minera del Norte, del grupo Altos Hornos de México (AHMSA), que se localiza en el municipio de Progreso.
Los primeros datos apuntan a que “al parecer, generado por una bolsa de gas metano, sobrevino el desprendimiento de tierra en la mina, donde no hubo explosión”, aseguró en ese momento Morán Delgado.
Esto produjo un “gran alud de tierra y carbón” que podría haber sido de hasta cien toneladas, según datos recabados por el titular de la Secretaría de Seguridad Pública de Coahuila.
En un comunicado, Mimosa señaló que los equipos avanzados de respuesta con que cuenta la mina permitieron “la salida inmediata y sin riesgo de 285 trabajadores que se encontraban en el primer turno”.
Horas más tarde, el secretario de Seguridad informó que fueron hallados sin vida los cinco trabajadores que quedaron atrapados en la mina
MÚZQUIZ
En julio 25 del 2012, siete trabajadores quedaron atrapados bajo cientos de toneladas de roca a causa de una explosión en la mina de carbón en el Ejido La Florida, en Barroterán.
La explosión se registró a las 8:30 de la mañana cuando los mineros residentes de Palaú, tocaron con las pistolas neumáticas una bolsa de gas metano.
El secretario de Seguridad Pública de Coahuila, en ese momento, Jorge Luis Morán Delgado, confirmó la muerte de los mineros y los cuerpos fueron recuperados esa misma tarde; hoy este funcionario está en la Unidad de Inteligencia Financiera de Coahuila.
El 04 de junio del 2021 siete mineros quedaron atrapados al interior de una mina en Múzquiz, en donde al sobrevenir un derrumbe los trabajadores quedaron al interior de lo que fue su centro de trabajo.
Ocho días de trabajo de las diferentes autoridades, se requirieron para rescatar el cuerpo de la última víctima del pocito en que trabajaban los mineros.
Qué se requiere saber hoy de ese centro de trabajo de explotación minera, que la concesión esté vigente, quién operaba la concesión porque la mayor parte de las ocasiones quienes la trabajan no es el dueño de la concesión.
Para que esta operación exista debe haber un contrato entre el dueño de la concesión y el que opera la concesión, en una situación como esta nada pasa desapercibido, porque el propietario de la concesión sabe que hay alguien adentro.
Esto se presta a que o tienen un contrato o se estaban haciendo de la vista gorda y le pagaban por fuera.
Otro aspecto es si los trabajadores estaban dados de alta en el IMSS y si los registraron con el salario real, lo que se conoce hoy de este tema es que tres estaban asegurados y los otros cuatro no.
Sobre el tema se pidió información a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, de cómo y con cuánto iban a ser indemnizados los deudos de los mineros, cuántos estaban asegurados; con qué nivel de salario los tenían registrados, cuál era la condición legal de la mina, si quien la explotaba era el propietario de la concesión y era el dueño del predio o estaba en un acuerdo comercial de subarrendar.
Se pidió conocer qué procedimiento legal aplicarán al concesionario y dueño del inmueble, la respuesta de la gente de comunicación social de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social fue nula.
En los hechos la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, así como la Secretaría de Economía y el IMSS nunca han dado información de la situación de una mina y sus trabajadores tras un accidente ni en los momentos de operación.
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