Morelia, 06/06/25 (Más).- La temporada de anidación de tortugas marinas 2024-2025 en el litoral de Michoacán concluyó con un saldo favorable para la conservación ambiental, al registrarse el nacimiento de aproximadamente cinco millones de crías, según informó la Comisión de Pesca del Estado (Compesca).
De ese total, un millón de tortugas fueron liberadas de manera directa desde los 25 campamentos tortugueros establecidos en los municipios de Lázaro Cárdenas, Aquila y Coahuayana, mientras que las restantes cuatro millones nacieron y llegaron al mar de forma natural, bajo la protección de voluntarios y personal de conservación.
Ramón Hernández Orozco, director general de Compesca, explicó que los principales santuarios de anidación en el estado se localizan en Maruata, Colola y Mexiquillo, donde arriban cada año tres especies: la tortuga negra, la laúd y la golfina. Estas especies están clasificadas como en peligro o vulnerables, por lo que la labor de protección cobra especial relevancia.
Más de 650 voluntarios participaron durante esta temporada en tareas de resguardo de nidos, monitoreo nocturno, reubicación de huevos y liberación de crías. Hernández Orozco subrayó que la participación social ha sido fundamental para mantener estables los niveles de reproducción de estas especies en las costas del Pacífico mexicano.
Por su parte, el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla señaló que su administración seguirá tomando “las medidas necesarias para proteger al medio ambiente y la biodiversidad del estado”. Agregó que la conservación de las tortugas marinas forma parte de una estrategia integral que busca preservar los ecosistemas costeros y fortalecer la identidad ecológica de Michoacán.
Las autoridades estatales ya comenzaron los preparativos para la temporada 2025-2026. Entre las acciones preventivas se encuentra la fumigación de áreas colindantes a los campamentos tortugueros —a cargo de la Secretaría de Salud estatal—, así como la rehabilitación de infraestructura básica para el resguardo y manejo de nidos.
La tortuga laúd, considerada la especie de tortuga marina más grande del mundo, fue una de las especies observadas en esta temporada. Esta especie, junto con las otras que anidan en México, cumple funciones ecológicas clave como el control de medusas y el mantenimiento de los ecosistemas marinos.
México alberga seis de las siete especies de tortugas marinas conocidas a nivel mundial. Todas están protegidas por la legislación nacional e internacional debido a las amenazas que enfrentan, entre ellas el saqueo de nidos, la pesca incidental y la pérdida de hábitat.
Durante su ciclo de vida, las tortugas marinas pueden recorrer miles de kilómetros a través del océano y las hembras regresan a las playas donde nacieron para depositar entre 80 y 120 huevos por anidación. Solo una de cada mil crías sobrevive hasta la edad adulta, lo que hace que cada ejemplar rescatado o liberado represente un esfuerzo significativo en términos de conservación.
Compesca reiteró que el compromiso interinstitucional entre dependencias gubernamentales, sociedad civil y voluntarios continuará fortaleciéndose con miras a mejorar los resultados en la próxima temporada de anidación. La comisión también hizo un llamado a la ciudadanía para mantener limpias las playas y respetar los espacios de anidación.
“El trabajo de conservación no se detiene al final de una temporada”, apuntó Hernández Orozco, al destacar que la protección de las tortugas marinas es una tarea constante y de largo plazo que requiere del esfuerzo colectivo para su éxito.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
