Por Juan Rocha
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Saltillo, Coah. – México entre los países con mayor porcentaje de personas que piensan que el cambio climático es un problema grave (93%) que los afecta actualmente (61%), según muestra el análisis realizado por Guillermo Jr. Cárdenas, economista y analista de BBVA México.
En febrero de 2023, el Fondo Monetario Internacional publicó una nota de discusión sobre la percepción pública de algunas políticas de mitigación climática a población de varios países: 30 mil encuestas entre 28 países, incluyendo México, en donde se encuestaron a 1,009 personas.
Las encuestas se realizaron on-line entre el 5 de julio y 11 de agosto del 2022. Se indica que los resultados agregados son representativos con respecto de la edad, el sexo, la educación y los perfiles regionales de cada país, así como el empleo y el nivel socioeconómico de la población.
La presente nota muestra los principales resultados de la población encuestada en México, expuso Guillermo Jr. Cárdenas, economista y analista de BBVA México.
Una de las preguntas de la encuesta tenía la intención de conocer la percepción de la población sobre la gravedad del cambio climático y, pese a que más de la mitad de la población en todos los países encuestados opinan que el cambio climático es un problema grave (“muy grave» o » bastante grave»), la mayoría no consideran que les esté afectando actualmente a su persona ni a su familia.

En lo que respecta a México, es uno de los 5 países con mayor porcentaje de personas (93%) que consideró que el cambio climático es un problema “grave”, por encima de Japón, India e Indonesia, países con relativo alto índice de riesgo climático 2019 (Eckstein, Künzel y Schäfer, 2021).
Este índice describe el nivel de exposición y la vulnerabilidad que los países tienen a los fenómenos climáticos extremos y refleja los impactos directos (pérdidas directas en millones de dólares y porcentaje del Producto Interno Bruto y fallecimientos) causados por estos tipos de fenómenos.
Pese a que 9 de 10 encuestados de México consideraron que el cambio climático es “grave”, sólo 6 de 10 indicaron que éste los está afectando actualmente tanto a ellos como a sus familias (lo que lo pone dentro de los primeros tres países con mayor proporción), lo anterior, pese a que México está en el ranking 54 del índice de riesgo climático 2019, de entre 182 países (y en el ranking 59, considerados impactos entre el año 2000 y 2019).

En el reporte del Fondo Monetario Internacional, se encuentra que de manera general el ingreso de los hogares no tiene correlación con la preocupación climática; sin embargo, México es uno de los países donde esto no ocurre, es decir, existe mayor preocupación entre las personas que viven en hogares con ingreso medio, respecto de los de ingreso bajo.
Sólo el 16% de las personas en México habían oído hablar de los impuestos al carbono, 18% del comercio de emisiones, 61% de la regulación para limitar emisiones y 64% de los subsidios a energías renovables, expuso Guillermo Jr. Cárdenas, economista y analista de BBVA México.
Antes de conocer la percepción positiva o negativa que tienen los encuestados respecto de algunas políticas contra el cambio climático como son: 1) Impuestos al carbono; 2) Sistemas de tope y comercio o de comercio de emisiones; 3) Leyes y reglamentos que limitan las emisiones de carbón; y 4) Subsidios las fuentes de energía renovables, se indagó si habían oído hablar anteriormente de estas políticas.
Sólo el 16% de los encuestados en México había oído hablar del impuesto al carbono (lugar 25 de 28), 18% del comercio de emisiones (lugar 24), 61% de la regulación para limitar emisiones (lugar 22) y 64% de los subsidios (lugar 20).

Estos resultados contrastan con el anterior, toda vez que se observa una alta difusión sobre la problemática del cambio climático; aunque, hace falta divulgar acciones que se utilizan o se podrían utilizar para mitigar o controlarlo.
Por ejemplo, desde 2014, con el impuesto especial sobre la producción y los servicios (IEPS), se empezó a gravar el contenido de carbono en los combustibles fósiles, con la intención de desincentivar el consumo de combustibles y contribuir a mitigar las emisiones nacionales de gases de efecto invernadero (Semarnat, 2016).
Por otra parte, México ha financiado proyectos sustentables, de energía eléctrica, bonos verdes, así como la emisión de Certificados de Energía Limpia, y subastas de energía eléctrica y mercado de carbono (INECC, 2018).
El 56% de los encuestados en México apoyan para que se lleven a cabo regulaciones para limitar las emisiones, 58% apoyan para la implementación de precios al carbono y 69% a los subsidios a tecnologías bajas en carbono o renovables.
En lo que respecta de las políticas contra el cambio climático, considerando todos los impactos, el 56% de los encuestados en México apoyan para que se lleven a cabo regulaciones para limitar las emisiones; 58% apoyan para la implementación de precios al carbono; y el 69% a los subsidios a tecnologías bajas en carbono o renovables (subsidiar tecnologías).
Estas respuestas ponen a los encuestados dentro de los primeros siete países que apoyan este tipo de propuestas. Si se consideran respuestas a preguntas sobre los costos y beneficios sobre las implicaciones distributivas de la tarificación del carbono, alrededor de la mitad de los encuestados en México opinó que los hogares de ingresos bajos (48%) y medios (49%) perderían, el 50% opinó que podrían generar precios más altos y el 54% que los negocios pequeños podrían perder con esta política.
Mientras que el 44% respondió que mejoraría la calidad del aire y el 37% que habría más inversión en renovables. En lo que respecta de quiénes deberían de pagar por la emisión de carbono, el 71% de los encuestados en México indicó que todos los países (lugar cinco de entre 28 países) y el 23% que sólo países ricos (lugar nueve).
El 54% de los encuestados opinó que los países deberían de pagar para reducir las emisiones de carbono en función de sus niveles de emisiones actuales y el 38% con base en sus niveles históricos acumulados.

Finalmente, como se observa, aunque hay avances en la difusión con respecto de los impactos del cambio climático, no todos los encuestados consideraron que estuvieran teniendo impactos inmediatos.
Por otro lado, con base en el punto 2, se puede ver un desconocimiento relativo, con respecto de otros países, sobre el conocimiento general de políticas o acciones que se podrían aplicar (o se están aplicando) contra el cambio climático, así como incertidumbre negativa respecto de algunos impactos que pudieran tener la implementación de estas políticas.
Por ello, se considera relevante que el sector público y privado difundan las acciones en las que la sociedad está participando o participaría (pagando o sacrificando consumo) para que, no solo, se alineen los incentivos, sino también la sociedad tenga herramientas adicionales para contribuir contra el cambio climático.
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Encuestas a 1009 personas de más de 95 millones de gentes???. Los datos de las personas puede que sean verídicos pero los del gobierno se parecen a los programas de Televisa uno que dice 100 mexicanos mintieron y el otro a otro que pasa de 7 a 8 de lunes a viernes