Ciudad de México, 04/02/2025 (Más / IA).- Durante 65 horas de negociaciones y seis reuniones de gabinete en Palacio Nacional, el gobierno de México enfrentó una de las mayores crisis diplomáticas del sexenio de Claudia Sheinbaum, tras la amenaza del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer aranceles del 25 % a los productos mexicanos. De acuerdo con una investigación realizada por el portal web Animal Político, la mandataria mexicana desplegó una estrategia que incluyó una serie de reuniones de emergencia, un discurso de firmeza en redes sociales y, finalmente, una negociación directa con Trump, en la que logró posponer la aplicación de los aranceles por un mes.
El lunes por la mañana, Sheinbaum sostuvo una llamada con Trump en la que participaron el canciller Juan Ramón de la Fuente y el secretario de Economía, Marcelo Ebrard. Tras más de 40 minutos de conversación, la presidenta mexicana informó que se había alcanzado un acuerdo para suspender la medida arancelaria por 30 días y que, como parte del entendimiento, el gobierno de México desplegaría 10,000 elementos de la Guardia Nacional en la frontera norte para combatir el tráfico de drogas, particularmente de fentanilo.
Sin embargo, Trump comunicó posteriormente que la presencia de la Guardia Nacional también serviría para frenar la migración irregular, lo que llevó a medios estadounidenses a señalar que Sheinbaum había aceptado de facto el programa Quédate en México, impulsado por el republicano desde su primer mandato.
Días de tensión en Palacio Nacional
Desde el viernes anterior, el gobierno mexicano intentó establecer contacto con la Casa Blanca para dialogar sobre los aranceles, pero no obtuvo respuesta. Mientras la presidenta realizaba una gira en municipios del Estado de México, su equipo diplomático encabezado por Juan Ramón de la Fuente buscaba concretar una conversación con Trump a través de la Embajada de Estados Unidos en México.
A medida que la crisis avanzaba, Sheinbaum convocó a seis reuniones de gabinete entre viernes y domingo. Durante estos encuentros, se discutieron diversas estrategias, incluidos planes alternativos en caso de que Trump no accediera a negociar. Sin embargo, tras la confirmación de la llamada con el mandatario estadounidense para el lunes por la mañana, la presidenta decidió archivar estos planes y centrarse en el diálogo directo.
Anuncio en redes sociales y respuesta de la Casa Blanca
Minutos antes de que Trump hiciera pública su versión del acuerdo, Sheinbaum publicó en su cuenta de X que se había logrado una pausa en los aranceles y que ambas naciones continuarían con las negociaciones. Posteriormente, Trump confirmó la suspensión temporal de la medida, pero destacó que México reforzaría su frontera con más agentes de seguridad para contener el flujo migratorio y el tráfico de drogas.
El acuerdo generó reacciones encontradas. En Palacio Nacional, miembros del gabinete federal y empresarios expresaron su respaldo a la mandataria mexicana, calificando el pacto como un logro diplomático. Marcelo Ebrard, secretario de Economía, elogió a Sheinbaum durante la conferencia matutina, destacando que lo conseguido era «algo totalmente insólito».
Por su parte, en Washington, la Casa Blanca reiteró que las sanciones comerciales podrían reactivarse si México no cumple con los compromisos adquiridos.
Respaldo interno y mensaje a la Casa Blanca
A lo largo del fin de semana, Sheinbaum recibió el respaldo de sectores empresariales, gobernadores y legisladores, quienes destacaron la importancia de evitar la imposición de los aranceles. No obstante, la presidenta también utilizó sus redes sociales para rechazar las declaraciones de la Casa Blanca que vinculaban al gobierno mexicano con el crimen organizado.
«Rechazamos categóricamente la calumnia de que el gobierno de México tiene alianzas con organizaciones criminales. Si en algún lugar existe tal alianza es en las armerías de Estados Unidos, que venden armas de alto poder a estos grupos criminales», escribió Sheinbaum en X.
Perspectivas a futuro
El acuerdo entre Sheinbaum y Trump solo ofrece una tregua temporal. La amenaza arancelaria sigue latente y el 4 de marzo es la nueva fecha límite impuesta por el presidente estadounidense para evaluar si México ha cumplido con sus compromisos.
Mientras tanto, el gobierno mexicano continúa con las negociaciones para evitar la reactivación de los aranceles y reforzar la relación bilateral en medio de un contexto internacional cada vez más tenso.
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