Nuevo Laredo, Tamaulipas, 06/10/25 (Más).- La vida de Humberto Del Bosque se transformó en un paréntesis interminable desde agosto de 2013, cuando su hijo Armando fue desaparecido y posteriormente asesinado en el noreste de México.
Durante más de 12 años, Del Bosque ha enfrentado procesos judiciales lentos y burocráticos, al tiempo que su salud y patrimonio se han deteriorado. Hoy, con 68 años, batalla contra un cáncer de esófago mientras espera justicia completa: que los marinos condenados por la desaparición de su hijo también sean sentenciados por su homicidio.
De acuerdo con información publicada por El País, cuatro marinos han recibido sentencia firme por la desaparición forzada de Armando, pero el proceso por homicidio sigue pendiente. Del Bosque se muestra frustrado con el sistema judicial y la burocracia estatal, pues a pesar de que la sentencia incluye reparaciones y atención médica, no ha recibido ni siquiera los medicamentos básicos para su tratamiento. “En todos estos años no me han pagado ni una aspirina”, reclama mientras sostiene en sus manos un informe radiológico que resume su actual estado de salud, marcado por un infarto previo, un accidente de tráfico que lo dejó un mes en cuidados intensivos y ahora el cáncer.
La tragedia comenzó el 3 de agosto de 2013 en el poblado de Colombia, Nuevo León, en la frontera con Estados Unidos y cerca de Nuevo Laredo, Tamaulipas. Humberto y sus dos hijos trabajaban en el sector minero, con ingresos mensuales de entre 300,000 y 400,000 pesos. Aquel día, Armando, de 33 años, llamó a su padre para denunciar que dos hombres lo habían amenazado y robado. Ambos acudieron a la comandancia local, cuyos policías solicitaron apoyo de la Marina, que operaba en la zona. Una hora después, los marinos interceptaron a Armando frente a la comandancia y, según su padre, lo subieron a una camioneta militar y se llevaron también su automóvil, un Ford Mustang plateado.
Del Bosque asegura que vio claramente al capitán Raúl Sánchez Labrada, uno de los marinos condenados, quien incluso le dio su tarjeta de contacto antes de negarle posteriormente la detención. “Fui dos veces allí y salió él”, recuerda. “La primera me dijo que estaban detenidos mi hijo y uno de los que había denunciado, la segunda me aseguró que ellos no lo tenían. Yo le contesté: ‘¿Cómo? Si yo te vi’. Y él me dijo: ‘Tú no viste nada, cabrón’”, relata Del Bosque. Dos meses después, el cuerpo de Armando apareció en un rancho de cacería cercano junto a su coche.

Mientras Sánchez Labrada sostiene que su condena es resultado de un montaje en represalia por su papel en la captura de Miguel Ángel Treviño Morales, alias ‘Z40’, líder de Los Zetas, diversos testigos, incluido Del Bosque, lo vinculan con la detención de Armando. El padre sostiene que los delincuentes locales, informantes de la Marina, fueron protegidos mientras su hijo era detenido y desaparecido. “¿En qué cabeza cabe que yo voy a sacrificar a mi hijo para que detengan al que agarró al ‘Z40’?”, protesta.
El caso de Humberto Del Bosque se inserta en un contexto de violaciones graves a derechos humanos cometidas por la Marina en el noreste del país. Hace cuatro años, la institución pidió perdón por la desaparición forzada de casi 30 personas en la misma región entre 2017 y 2018, lo que llevó al procesamiento de al menos 30 marinos. Del Bosque afirma que tuvo que abandonar su casa en Colombia por las amenazas y hostigamientos de los elementos navales. “Me mandaban el helicóptero a volar encima de mi casa”, dice con un gesto cansado que intenta ser sonrisa.
Hoy, Del Bosque sigue esperando que un juez determine la compensación económica que el Estado debe otorgarle. Afirma que vendió su empresa y remató su maquinaria, dejando de percibir más de 20 millones de pesos. Su vida gira ahora en torno a dos objetivos: que los marinos reciban condena también por el homicidio de su hijo y poder iniciar su tratamiento de quimioterapia. Aunque luce agotado, insiste en mantener su lucha por justicia, una batalla que ya le ha costado salud, patrimonio y años de vida.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
