Ciudad de México, 23/06/26 (Más).- La confrontación política entre la presidenta Claudia Sheinbaum y la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, escaló a un segundo capítulo luego de que la mandataria federal descalificó como propaganda política el llamado de la panista para que el Gobierno de México entregue a Rubén Rocha Moya a autoridades de Estados Unidos.
De acuerdo con información difundida por Infobae, Sheinbaum rechazó que exista tensión bilateral por el caso del gobernador con licencia de Sinaloa y evitó abrir un debate directo con Campos, quien acusó al gobierno federal de proteger a funcionarios señalados por presuntos vínculos con el crimen organizado.
La presidenta respondió desde Palacio Nacional que no entraría en una confrontación con la gobernadora chihuahuense. “Es propaganda política, es propaganda. No voy a caer en un asunto de propaganda política, en un debate con la gobernadora de Chihuahua”, dijo durante su conferencia matutina.
El nuevo choque se originó después de que Campos difundió un video en el que pidió al gobierno federal entregar a Rocha Moya, separar la defensa de la soberanía nacional de la protección política y actuar frente a los señalamientos atribuidos al Departamento de Justicia de Estados Unidos.
María Eugenia Campos sostuvo que el mayor riesgo para México no proviene de una potencia extranjera, sino de la impunidad interna. “Lo que atenta más contra la soberanía de México no es un gobierno extranjero, sino la impunidad del crimen organizado”, afirmó la gobernadora.
Sheinbaum, por su parte, cerró la puerta a esa lectura y negó que el caso Rocha haya contaminado la relación con Washington. Ante la pregunta sobre una posible tensión con Estados Unidos, respondió: “Claro que no”.
La presidenta también desplazó el tema hacia las obligaciones de cada nivel de gobierno. “Hay una relación institucional. Ella que cumpla con el suyo y yo cumplo con el mío”, señaló, en una respuesta que buscó minimizar el emplazamiento de Campos.
El conflicto exhibe una disputa más amplia entre Morena y la oposición panista: para Campos, el caso Rocha representa un problema de impunidad con posibles efectos en seguridad y en la relación comercial; para Sheinbaum, el planteamiento forma parte de una estrategia política para desgastar al gobierno federal.
Morena elevó además el tono contra la gobernadora de Chihuahua, al acusarla de alentar una narrativa intervencionista, mientras legisladores de la llamada Cuarta Transformación promovieron una solicitud de juicio político que no fue ratificada.
Así, el round dos entre Campos y Sheinbaum dejó el caso Rocha Moya como eje de una confrontación nacional: soberanía, crimen organizado, relación con Estados Unidos y cálculo electoral quedaron cruzados en una disputa que ambas partes ya colocaron en el centro del debate público.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
