Redacción Más / IA
En el centro de Sinaloa, desde un campo pesquero en Navolato, navegamos más de una hora por un canal llamado “El Pericón” hasta llegar a un laboratorio clandestino en medio de los mangles. Es un trayecto difícil y estrecho, solo accesible para guías experimentados como el nuestro, quien nos llevó al lugar exacto donde desmantelaron un laboratorio de metanfetamina en octubre de 2021.
En el camino, nuestro guía nos cuenta sobre la rica biodiversidad de la región, donde se pescan especies como pargo, curvina, mero, lisa y robalo, además de extraer ostiones y patas de mula. La zona elegida para el narcolaboratorio es crucial para estas especies. La información fue publicada por la agencia El País.
Al adentrarnos en uno de los canales más estrechos, empezamos a percibir un fuerte olor a químicos proveniente de los mangles. A pesar de que el laboratorio fue desmantelado hace casi dos años, el olor persiste, mezclando un aroma entre podrido y artificial que no es común en la naturaleza, impactando incluso a nuestro guía.
Para los pescadores locales, los mangles son refugios naturales vitales para los peces y crustáceos, protegiéndolos de depredadores hasta que crecen lo suficiente. Lamentablemente, estos lugares ahora son utilizados como refugios por los cárteles para la producción de drogas sintéticas, aprovechando el difícil acceso y la baja vigilancia.
«Le atinaron al gordo», comenta Leonardo Moroyoqui Rojo, experto en ecosistemas costeros de la UNAM. «Es muy difícil que los encuentren allí, a menos que el gobierno emplee tecnología avanzada como drones, pero en el manglar es casi imposible de ubicar».
El impacto ambiental es severo: la destrucción de manglares y la contaminación por químicos afectan gravemente estos frágiles ecosistemas costeros. La comunidad pesquera de Navolato depende de estas áreas para su sustento, con miles de pescadores registrados en México, donde Sinaloa lidera en producción acuícola y pesquera a nivel nacional.
Según la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, Sinaloa representa el 41% de la producción acuícola y el 17% de la pesquera del país. Los manglares son esenciales no solo como hábitats naturales, sino también como barreras contra fenómenos meteorológicos y como reservorios de gases de efecto invernadero.
El laboratorio desmantelado tenía una estructura improvisada entre los mangles, con contenedores de químicos aún visibles entre las raíces y recipientes abandonados que las autoridades no lograron remover por completo. Esto plantea serias preocupaciones sobre la contaminación y los efectos a largo plazo en el entorno natural y las comunidades locales.
Las normativas mexicanas existen para el manejo de sustancias químicas, pero la aplicación y fiscalización en áreas como los laboratorios de drogas sintéticas en los manglares son insuficientes. La restauración ecológica es responsabilidad de SEMARNAT, pero la falta de denuncias y acciones concretas reflejan fallos en la protección ambiental.
El Informe Mundial sobre Drogas de 2022 de la UNODC destaca que la producción de drogas sintéticas puede impactar negativamente a los organismos acuáticos y a los ecosistemas en general, aunque los estudios específicos sobre su efecto en manglares son limitados.
La proliferación de laboratorios de drogas sintéticas en áreas como Navolato subraya la necesidad urgente de acción coordinada entre autoridades locales y federales para mitigar estos impactos ambientales y proteger a las comunidades costeras que dependen de estos recursos naturales.
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