El patrimonio del exgobernador de Tabasco y ahora senador reportó una caída al pasar de 34 a 3.5 millones de pesos en cinco años. No hay una justificación clara en la variación de los bienes reportados
Villahermosa, Tabasco, 21/10/25 (Más).- En apenas cinco años, el senador morenista Adán Augusto López Hernández pasó de declarar un patrimonio de 34 millones de pesos a reportar solo 3.5 millones, según consta en sus declaraciones patrimoniales oficiales.
La abrupta desaparición de aproximadamente 30 millones de pesos en bienes y activos ha avivado las sospechas en torno a la transparencia del exsecretario de Gobernación, quien actualmente coordina a los senadores de Morena en el Senado.
De acuerdo con un reportaje publicado por El País, este declive patrimonial no se debe a una tragedia financiera o una pérdida documentada, sino a omisiones y posibles inconsistencias detectadas en las declaraciones oficiales que López Hernández presentó desde que inició su gestión como gobernador de Tabasco en 2019 y hasta su más reciente informe como legislador en 2024. Este cambio ha motivado el llamado de organizaciones civiles y representantes ciudadanos para que se abra una investigación formal sobre la evolución de su patrimonio.
La mañana del lunes, integrantes del Sistema Nacional Anticorrupción (SNA) difundieron un comunicado solicitando a diversas instituciones federales que se inicie una indagatoria a fondo sobre el caso. “En días recientes se han difundido señalamientos públicos sobre posibles incongruencias patrimoniales y fiscales, así como eventuales conflictos de interés, relacionados con el senador”, indica el documento que refiere un reportaje de N+ Focus.
Dicha investigación periodística revela que el político tabasqueño habría recibido alrededor de 80 millones de pesos entre 2023 y 2024, ingresos que no aparecen reflejados en sus declaraciones patrimoniales, un instrumento legal destinado a verificar la evolución económica de los servidores públicos. Sin embargo, el comunicado del SNA fue retirado horas después de su publicación debido a desacuerdos internos entre sus integrantes.
En una revisión detallada de sus declaraciones patrimoniales, se observa que en febrero de 2019, López Hernández y su esposa, Dea Isabel Estrada, reportaban una fortuna compuesta por 10 millones de pesos en bienes muebles, incluyendo joyas, metales preciosos como centenarios y onzas troy, divisas y mobiliario.
Además, el entonces gobernador tenía registrados tres vehículos: una Suburban de Chevrolet, una Highlander de Toyota y un Volkswagen Jetta, con un valor conjunto de 1.4 millones de pesos. A estos se sumaban 12 propiedades, de las cuales siete estaban a nombre del propio López Hernández o de su esposa, y cinco más eran de “dependientes”, presumiblemente familiares cercanos. Solo en bienes inmuebles, su patrimonio alcanzaba los 21.7 millones de pesos.
Para su última declaración como titular de la Secretaría de Gobernación, poco antes de lanzarse como aspirante a la candidatura presidencial por Morena, ya se había desprendido de la mayoría de esos bienes: las joyas, metales, vehículos y propiedades habían desaparecido de su declaración, quedando solamente una casa valuada en 8.3 millones de pesos y un terreno rústico con valor de un millón.
En la declaración más reciente, ya como senador, solo reportó dos terrenos heredados en septiembre de 2024, con un valor total de 3.5 millones de pesos, sin que se documentara cómo o por qué desaparecieron los activos previos.
A pesar de las múltiples solicitudes realizadas, el equipo de comunicación del senador no ha emitido ninguna postura oficial para aclarar estas inconsistencias patrimoniales. La falta de respuesta alimenta la incertidumbre en torno a un caso que, según analistas, podría afectar tanto su carrera política como la imagen de Morena en un contexto de creciente exigencia ciudadana por la rendición de cuentas.
El escenario se complica aún más con las acciones legales emprendidas por la diputada panista María Elena Pérez Jaén, quien también este lunes interpuso una denuncia formal ante la Fiscalía General de la República (FGR) en contra del exgobernador tabasqueño.
La legisladora acusa a López Hernández de diversas irregularidades durante su administración estatal, basándose en auditorías de los ejercicios fiscales 2019 y 2020. Estas revisiones detectaron supuestas anomalías por un monto de 750 millones de pesos, que no habrían sido debidamente aclaradas. La denuncia se compone de 37 señalamientos formales y se basa en el presunto mal manejo de programas financiados con recursos federales.
López Hernández, de formación notarial y originario de una familia con trayectoria en Tabasco, se convirtió en una de las figuras más cercanas al presidente Andrés Manuel López Obrador durante el sexenio, especialmente cuando fue nombrado como su segundo secretario de Gobernación, tras la salida de Olga Sánchez Cordero.
Su rol como operador político fue clave para avanzar la agenda presidencial en el Congreso. No obstante, su imagen pública ha comenzado a deteriorarse tras una serie de escándalos que incluyen, además del caso patrimonial, su cercanía con Hernán Bermúdez Requena, quien fue secretario de Seguridad en Tabasco durante su mandato y actualmente es investigado por supuestos vínculos con el crimen organizado bajo el alias de ‘El Comandante H’ o ‘El Abuelo’.
El futuro político de López Hernández parece cada vez más incierto. Aunque continúa al frente de la bancada de Morena en el Senado, las acusaciones en su contra y las posibles investigaciones patrimoniales y fiscales podrían convertirse en un obstáculo serio para sus aspiraciones dentro del movimiento obradorista. Mientras tanto, la ciudadanía y organizaciones anticorrupción exigen claridad sobre el destino de los millones desaparecidos y la responsabilidad administrativa que pudiera derivarse de esta opacidad.
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