El presidente dejará el mando el 1 de octubre y ha prometido un retiro completo de la política para escribir libros y disfrutar de las siestas en hamaca
REDACCIÓN MÁS / IA
Palenque, el lugar donde Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, ha decidido retirarse tras finalizar su mandato el 1 de octubre, es un rincón de Chiapas que muchos consideran exótico, según reportaje de El País: https://elpais.com/mexico/2024-07-01/asi-sera-la-jubilacion-de-lopez-obrador-en-su-quinta-chiapaneca-nuevas-rutinas-evitar-aviones-aislarse-caminar.html
«Entrego la banda presidencial y me voy. Voy a iniciar una etapa nueva en mi vida. Lo primero será arrodillarme ante el pueblo y ante el Creador. El tiempo que yo aguante y ya», ha dicho López Obrador, quien ha mantenido una popularidad del 60% hasta el final de su mandato. Su sucesora, Claudia Sheinbaum, ha ganado las elecciones del 2 de junio con amplia ventaja, continuando el legado de AMLO.
A diferencia de sus predecesores, AMLO se retirará en absoluto aislamiento, sin recibir a nadie para hablar de política. “Si abro esa puerta no la podré cerrar”, ha comentado. Esta insistencia ha generado rumores sobre un posible divorcio, que él ha desmentido. Aunque algunos lo consideran un retiro trapense, su sustento económico será modesto: entre 20 mil y 30 mil pesos mensuales por sus años de servicio público, además de la pensión del Bienestar y los ingresos de sus libros. «Allá, en Palenque, no hay muchos gastos», ha asegurado.

LA QUINTA, NO UN RANCHO
López Obrador ha sido claro en diferenciar su quinta de un rancho. «No tengo rancho, tengo una quinta de una hectárea y media, 15 mil metros cuadrados que heredé de mis padres», ha explicado. La finca se llama La Chingada, un nombre que en México se usa coloquialmente para referirse a algo perdido o estropeado. El presidente ha aclarado que el nombre lo tomó de un revolucionario compañero de Zapata.
La quinta, con su buena mata de vegetación y césped cuidado, tiene un estanque y una hectárea contigua para cada uno de los seis hermanos de López Obrador. «La casa la construyó mi madre, y a mí, por ser el mayor, me tocó en herencia», ha contado. Durante su mandato, López Obrador ha viajado poco a su tierra natal, pero muestra un amor casi obsesivo por ella. Su esposa, Beatriz Gutiérrez Müller, se quedará en Ciudad de México, y él la visitará cuando pueda, aunque el trayecto es largo y requiere de avión o un viaje de 12 horas en automóvil.
UN RETIRO DE CLAUSURA
El retiro que promete López Obrador es tan de clausura que ha asegurado que será «muy difícil» incluso verle para tomarle una foto. «No aceptaré ningún cargo, ni nacional ni en el extranjero. No voy a participar en eventos, ni académicos ni políticos y no volveré a opinar sobre cuestiones políticas», ha dicho. Cancelará sus redes sociales y no recibirá a nadie que le plantee temas políticos, ni siquiera a sus hijos. «Yo ya estoy chocheando», bromeó recientemente.
A sus 70 años, los problemas de salud de AMLO incluyen afecciones coronarias, problemas de riñón, gota y tiroides. A pesar de ello, ha mantenido su rutina presidencial con firmeza. «Tengo que empezar con la nueva rutina, ya está concebida, caminar. Tiene que ser temprano porque por el calor suda uno, hace uno ejercicio. Y al baño y luego a desayunar y a escribir», explicó. Se dedicará a escribir durante dos horas, caminar, tomar café, y continuar escribiendo otras dos horas.

UNA VIDA DE SIESTA Y ESCRITURA
Cambiar los hábitos radicales que ha mantenido hasta ahora no será fácil para López Obrador, quien se levanta a las cinco menos cuarto de la madrugada. Sin embargo, espera recuperar la tradición de la siesta tropical. «Es muy sana y divide el día en dos», comentó. Después de la comida, la hamaca y una siesta de una hora o hora y media, seguido de un baño y más horas de escritura. Al caer la tarde-noche, disfrutará de los sonidos de la naturaleza y de la vista del cielo estrellado y la sombra de los árboles.
López Obrador no ha dejado de escribir durante su mandato. Entre sus libros publicados se encuentran «El poder del trópico», «Oye, Trump» y «La mafia nos robó la presidencia». En la presidencia, publicó «Hacia una economía moral» y «A la mitad del camino». Actualmente, trabaja en otro libro de índole política y planea dedicar tres años al estudio de la sociedad y vida en la época prehispánica. Palenque, con sus importantes yacimientos arqueológicos, es un lugar que le inspira profundamente.
UN RETIRO DEFINITIVO
AMLO ha prometido no inmiscuirse en la política de su sucesora ni del partido. No aceptará cargos ni conferencias, y no ofrecerá opiniones más allá de sus libros. Se apartará del mundo público para vivir en soledad con la naturaleza, sus libros y su familia. «Beatriz va a continuar con su trabajo, eso sí, ella es maestra, es investigadora y va a seguir. Y yo voy también a lo que me corresponde. Y entre los dos, a cuidar a Jesús, que acaba de cumplir 17 años», comentó.
López Obrador se va para siempre, alejándose de la vida pública y prometiendo una vida tranquila en su quinta, La Chingada, rodeado de la exuberante naturaleza de Chiapas.
Con información de EL PAÍS
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