Ciudad de México, octubre 8. En un hecho sin precedentes para la defensa ambiental en México, un juez federal admitió el primer juicio de amparo en la historia presentado en nombre de las ballenas del Golfo de California, lo que representa un reconocimiento jurídico simbólico de estos mamíferos marinos como sujetos que pueden ser defendidos ante los tribunales.
La noticia fue confirmada por la organización Nuestro Futuro A.C., promotora del litigio, que destacó que con esta admisión las ballenas —consideradas las quejosas en el proceso— entran formalmente a una ruta judicial orientada a proteger su hábitat y la biodiversidad del Mar de Cortés, conocido mundialmente como el Acuario del Mundo.
De acuerdo con información del portal Animal Político, la estrategia legal fue impulsada por Nora Cabrera, abogada y directora de Nuestro Futuro A.C., quien explicó desde La Paz, Baja California Sur, que el amparo indirecto tiene dos propósitos centrales: primero, que el Golfo de California sea declarado “hábitat crítico”, y segundo, que se declare la inconstitucionalidad de los permisos otorgados al Proyecto Saguaro GNL, un plan energético de la empresa Mexico Pacific que pretende licuar gas para exportarlo en buques metaneros de más de 300 metros rumbo al mercado asiático.
Cabrera advirtió que ese tipo de embarcaciones no pueden navegar actualmente por el Golfo de California, y con este litigio se busca asegurar que nunca se autorice su tránsito por esta zona marina, dada su relevancia ecológica. La defensa legal se sustenta en el artículo 4 de la Constitución Mexicana, que garantiza el derecho a un medio ambiente sano e incorpora la protección de los animales, así como en el artículo 27, que obliga al Estado a conservar la biodiversidad nacional.
Fundamento ecológico y legal del hábitat crítico
El caso se apoya también en la Ley General de Vida Silvestre, cuyo artículo 63 establece que la conservación de los hábitats naturales de la vida silvestre es de interés público. La norma define como hábitats críticos aquellas zonas terrestres o acuáticas donde ocurren procesos biológicos, físicos y químicos esenciales para la supervivencia de especies en riesgo o de sus poblaciones, y que por ello requieren manejo y protección especial.
Estas áreas, explica la ley, suelen ser utilizadas por la fauna para alimentación, depredación, forrajeo, descanso, crianza, reproducción o migración, y son declaradas por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) mediante un acuerdo secretarial. Entre los criterios para establecer un hábitat crítico se encuentran: 1) Áreas específicas donde se desarrollan procesos biológicos esenciales para especies en riesgo. 2) Zonas deterioradas que aún conservan una importante concentración de biodiversidad. 3) Ecosistemas en peligro de desaparecer si continúan los factores que los degradan y 4) Sitios con especies sensibles a contaminantes, ruidos o colisiones con vehículos terrestres o acuáticos.

Las ballenas, símbolo del “Acuario del Mundo”
Según Nora Cabrera, la representación jurídica de las ballenas fue elegida por su valor simbólico como especie emblema del Golfo de California. “Son mágicas”, afirmó. “Ellas hablan en nombre de todo el ecosistema marino, de la vida que ahí se genera y también de las comunidades humanas que dependen de ese equilibrio natural”.
La abogada subrayó que este ecosistema alberga una de las mayores concentraciones de especies marinas del planeta, muchas de ellas en riesgo conforme a la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010, que regula la protección ambiental y de especies nativas de flora y fauna silvestres.
Un Golfo fragmentado en áreas protegidas
De acuerdo con datos de la Semarnat, el noroeste de México comprende 12 Islas y Áreas Protegidas del Golfo de California, entre ellas: el Área de Protección de Flora y Fauna Islas del Golfo de California, el Alto Golfo de California y Delta del Río Colorado, la Isla San Pedro Mártir, El Vizcaíno, el Parque Nacional Bahía de Loreto, el Parque Nacional Cabo Pulmo, el Área de Protección de Flora y Fauna Cabo San Lucas, las Islas Marías, el Parque Nacional Isla Isabel, el Archipiélago de San Lorenzo, las Islas Marietas y la Zona de Conservación Ecológica e Interés Comunitario Balandra.
Estas zonas abarcan 244 islas, islotes y áreas costeras a lo largo de los 1,557 kilómetros de extensión del Golfo, pero Cabrera señaló que, pese a su relevancia, se trata de espacios fragmentados que no cubren la totalidad del ecosistema marino donde se reproducen y migran las ballenas. Por ello, la demanda busca dotar al Golfo de una categoría reforzada de protección, que reconozca legalmente su valor como hábitat crítico.
“La biodiversidad de este lugar está expuesta a los vaivenes del gas, del petróleo y de cualquier industria extractivista. Encontramos una omisión completa: no existe ningún hábitat crítico decretado en el Golfo de California. Por eso decidimos reclamar esta omisión”, señaló la abogada.
Una causa colectiva con respaldo social
La admisión del juicio abre la puerta a que otras organizaciones se sumen a esta defensa. Nuestro Futuro A.C., junto con BCSicletos, ECO, Expresión Colectiva por la Naturaleza y el Centro de Energía Renovable y Calidad Ambiental (CERCA), continuará recibiendo las llamadas “Cartas de las guardianas y los guardianes del Golfo de California”, un proyecto que reúne testimonios ciudadanos y compromisos de defensa ecológica para fortalecer los argumentos jurídicos del caso.
Este litigio, sin precedentes en México, busca sentar las bases de una nueva visión del derecho ambiental, en la que los ecosistemas y sus especies puedan ser considerados sujetos de protección directa, y no solo recursos bajo administración humana.
Pese a que el noroeste contempla regiones protegidas, la demanda de las ballenas busca que el lugar tenga una categoría reforzada de protección, bajo la figura de ‘Hábitat crítico’, de la cual carece todo el Golfo de California, actualmente.
“Entonces, la biodiversidad de este lugar está expuesta a los vaivenes del gas, del petróleo y de cualquier industria extractivista. Lo que necesitamos son esas categorías reforzadas y encontramos que había una omisión completa de que no había hábitats críticos en el Golfo de California. Por eso, decidimos reclamar esta omisión”, señaló.
Sobre las áreas naturales protegidas en el noroeste, la abogada señaló que se tratan de pequeños espacios, no todo el sitio en el que se reproducen, habitan y se encuentran estas especies.
Con la admisión de esta demanda por parte de un juez las organizaciones Nuestro Futuro A.C., BCSicletos, ECO, Expresión Colectiva por la Naturaleza y el Centro de Energía Renovable y Calidad Ambiental (CERCA) continuarán recibiendo las ‘Cartas de las guardianas y los guardianes del Golfo de California’ como parte de los recursos legales que refuerzan la demanda histórica de las ballenas en México.
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