Por Horacio Cárdenas Zardoni
Comentaba a Umberto Eco, en uno de sus libros no tan célebres, pero sí de los más claridosos, que los seres humanos tenemos una extraña tendencia a la elaboración de listas.
Cuando nos enteramos de esta aseveración, confieso que me sorprendí, simplemente a mí no se me había ocurrido que esto pudiera ser así, sin embargo luego de un poco de reflexión, me di cuenta de que esto que comentaba el académico italiano, era una progresión natural, de lo que en su momento también nos había llamado bastante la atención, la tendencia, Casi casi natural, de ponerle nombre a todo, y en la medida de las posibilidades de cada quien, describirlo todo, buscando y encontrando semejanzas y diferencias, como medida para entender el mundo.
Según Umberto Eco, la enumeración no sirve a las personas y a las sociedades para crear la cultura, dándole así orden a un mundo que encontramos fascinante y desolador, por lo caótico, de alguna manera a través de la enumeración y descripción, buscamos desesperadamente demostrar que el mundo infinito, es en el fondo abarcable para los seres humanos.
Pero hay de listas a listas, y creo que el novelista italiano se hubiera vuelto a morir, en esta ocasión de la risa, al enterarse de las elaboradas por la consejería jurídica de la presidencia de la república, en estos tiempos de la cuarta transformación, en su advocación del segundo piso.
Esta señorita Luisa María Alcalde, que lo mismo ha cantado en los camiones para promocionar a MORENA, que se ha desempeñado como secretaria del trabajo, secretaria de gobernación, y presidenta Nacional de su partido, de repente desbarra como primeriza, elaborando según ella, exhaustivas listas analíticas de los periodistas, medios de comunicación, y presencias en las redes sociales críticos del gobierno de la cuarta transformación.
Luisa María fue a inventar lo que siempre ha existido, por lo menos en nuestro país, relaciones de personas, organizaciones y empresas, que no comulgan con el gobierno en turno, muchas de ellas con sus respectivos análisis del grado de peligrosidad que representa para el régimen el turno.
Recordamos una cínica, pero muy cierta entrada de César ‘El Tlacuache’ Garizurieta a su compendio de reglas escritas y no escritas del sistema político mexicano, está en relación a los críticos, se trata del Consejo de un político muy experimentado, a uno que apenas comienza: no le cambies las convicciones, cámbiale los ingresos… Este consejo parece dar continuidad, aquella otra frase de Mi General Álvaro Obregón, no hay quien soporte un cañonazo de $50,000 pesos, por su actualización a valor actual.
Pero los de MORENA no son iguales, faltaba más, más que entender que la prensa es la otra cara de la misma moneda, quieren todo para ellos, y si acaso están dispuestos a repartir algo, es exclusivamente para los suyos y quienes son como ellos.
De allí la explicación de las tontas listas de Luisa María, qué tanto revuelo han causado. Pero mientras que el escándalo se va apagando poco a poco a nivel nacional, no sirve de pretexto para preguntarnos ¿ Y cómo andan las cosas en los Estados, mejor o peor? Y mucho Nos tememos que sea esto último. Todavía recordamos una frasecita del bravucón número uno del PRI, Alito Moreno, recomendaba cuando era gobernador de Campeche, no dar dinero a los periodistas, era mejor matarlos de hambre… ¿Y qué me dice de las intentonas de censura de gobernadores morenistas como Armenta el de Puebla, por la jaguara de Campeche?, con todo que se portan rudos, es mucho menos que lo que ha pasado y sigue pasando en Veracruz, primero con Cuitláhuac y ahora con Rocío Nahle, dónde los periodistas caen muertos con una frecuencia inusitada.
Para el caso de Coahuila, no dudamos que existan listas, elaboradas por distintas áreas de la burocracia, en tres niveles de gobierno, el del municipio, el del estado y el Federal, e incluso por los propios partidos políticos, unos que están en el poder y otros que aspiran a él. ¿Qué hace cada instancia de gobierno con esas listas?, ¿ se sentirán también tentados como la consejera jurídica, amenazarnos con que nos tiene a todos y cada uno perfectamente ubicados?
Pero bajandole tres rayitas al enfrentamiento, cualquier político que se precie de serlo, no necesita consultar una lista, el mero trato con la prensa en el día a día, que le informa quiénes son ideológicamente afines, quiénes están en contra, quiénes se concretan hacer la chamba, y en síntesis, con quienes se puede platicar y con quiénes no.
Y no estoy hablando aquí de cochupos o chayotes, como tampoco de amenazas ni de mensajes cifrados, con ese conocimiento del ecosistema de amplificación de quién sabe qué, cómo lo bautizó Luisa María, un político sabe a quién le puede decir algo en confianza, a quién puedo invitarle un café, con quién puede echarse unas cervezas, porque repito, la prensa es la otra cara de la moneda de la política, y las listas esas famosas, que no dudo que tengan su utilidad y que existan incluso, en todo caso deberían quedar en el mismo archivero donde se guardan celosamente no escritas del sistema político.
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