La captura en Paraguay y traslado a México de Hernán Bermúdez Requena, exsecretario de Seguridad de Tabasco, representa un duro golpe al crimen organizado y abre un frente político para el gobierno de Claudia Sheinbaum. El exfuncionario, cercano a Adán Augusto López Hernández, enfrenta cargos por delincuencia organizada, secuestro y robo de combustible
Redacción Más
La detención y traslado a México de Hernán Bermúdez Requena, exsecretario de Seguridad de Tabasco y presunto líder de la organización criminal La Barredora, constituye uno de los golpes más relevantes contra la corrupción y el crimen organizado en la actual administración.
Bermúdez Requena, conocido como ‘Comandante H’ o ‘El Abuelo’, fue capturado la semana pasada en Paraguay, país al que había huido, y este jueves arribó a territorio nacional para enfrentar cargos de delincuencia organizada y secuestro. Su caso lo coloca en el penal federal del Altiplano y abre un proceso que podría escalar hasta las más altas esferas políticas.

De acuerdo con información de El País, el regreso del exfuncionario de Tabasco supone un reto para la narrativa de honestidad y “cero tolerancia a la corrupción” que busca consolidar el gobierno de Claudia Sheinbaum, al cumplirse su primer año de gestión.
La situación es particularmente sensible porque Bermúdez Requena ocupó la Secretaría de Seguridad Pública de Tabasco entre 2019 y 2024, designado por Adán Augusto López Hernández, entonces gobernador y hoy senador de Morena, con quien mantenía una relación de confianza desde años atrás.
Sheinbaum ha intentado contener el impacto político, al plantear que Bermúdez Requena habría comenzado sus actividades ilícitas —como tráfico de drogas, extorsión y robo de combustible— tras la salida de López Hernández de la gubernatura. No obstante, no descartó que la justicia alcance a cualquier funcionario implicado, incluso de su propio partido. Según versiones citadas por El País, fue el propio Andrés Manuel López Obrador quien en 2024 pidió la destitución del funcionario, al conocer los señalamientos en su contra.
La Fiscalía General de la República lo acusa formalmente de delincuencia organizada, en un expediente sustentado en testimonios de excolaboradores acogidos al programa de testigos protegidos. No se descarta que el propio Bermúdez Requena busque la misma vía, lo que revelaría la magnitud de la red delictiva que encabezaba. El escenario remite a otros procesos emblemáticos, como el de Emilio Lozoya, que iniciaron con expectativas de alcanzar a figuras de alto nivel pero terminaron en desencanto.
Indicios de refinería clandestina desde 2020
Investigaciones de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) documentan que desde 2020 las autoridades federales tenían reportes de las operaciones de La Barredora.
El Centro Regional de Fusión de Inteligencia (CERFI) Sureste informó al Centro Nacional de Fusión de Inteligencia (CENFI) sobre robo de hidrocarburos en Tabasco y Veracruz, señalando a Bermúdez Requena como cabecilla. En un reporte del 8 de enero de ese año se mencionaba la existencia de una minirefinería clandestina en Coatzacoalcos, Veracruz.

La información se confirmó en junio de 2025, cuando la Sedena, la Marina, la FGR y la Secretaría de Seguridad federal catearon un predio en Moloacán, Veracruz, donde aseguraron más de 500 mil litros de crudo. Imágenes satelitales mostraron cómo evolucionó la construcción de la refinería, con una inversión estimada en 4 a 5 millones de dólares hecha por el empresario Alberto Ríos Treviño, alias ‘El Texano’.
De acuerdo con MCCI, Ríos Treviño tenía vínculos con La Barredora y estaba casado con Rosario Brindis Álvarez, exdiputada del Partido Verde y exfuncionaria de enlace legislativo en Pemex durante el sexenio de Enrique Peña Nieto. En los informes también figuran Carlos Tomás Díaz Rodríguez, alias ‘Tomasín’, asesor de Bermúdez Requena en la Secretaría de Seguridad, y un operador conocido como ‘Taca’, encargado de transportar combustible robado en pipas hacia municipios como Agua Dulce, Minatitlán, Acayucan y Coatzacoalcos.
Las intercepciones telefónicas revelaron el alcance de la red. En una conversación, ‘El Texano’ presumía tener hasta un millón de litros de combustible en su planta; en otra, ‘Taca’ discutía la apertura de tomas clandestinas en Cárdenas, Tabasco, para abastecer pipas de doble remolque que después se trasladaban a Veracruz. Los registros también mostraban la venta del producto en Agua Dulce a 13 pesos por litro, muy por debajo del precio de mercado.
El impacto de La Barredora iba más allá del huachicol. Según MCCI, el grupo intentó beneficiarse de la construcción de la refinería Olmeca en Dos Bocas, Tabasco, y del Tren Maya, al vender combustible ilegal a las empresas que participaban en las obras y al rentar terrenos estratégicos en Campeche y Quintana Roo.
López Obrador y “Comandante H”
La postura del presidente López Obrador respecto a Hernán Bermúdez Requena mostró contradicciones entre su discurso público y las acciones de su gobierno.
Según declaraciones recientes de la presidenta Sheinbaum, fue el propio mandatario quien pidió la destitución del funcionario cuando aparecieron indicios de su relación con un grupo delictivo, durante la gestión de Adán Augusto como secretario de Gobernación.
El portal Animal Político documentó que el entonces gobernador Carlos Manuel Merino Campos concretó la destitución, mientras la FGR y la Fiscalía estatal iniciaban investigaciones. Sin embargo, esto contrasta con lo dicho por López Obrador en octubre de 2022, cuando desestimó los señalamientos y defendió tanto a Bermúdez como a López Hernández, asegurando: “Adán es un hombre honesto, lo conozco bien. Segundo, hay muchos ataques de la prensa conservadora, incluyendo a Proceso, en contra nuestra”.

La reciente detención de Bermúdez en Paraguay el 12 de septiembre, tras ingresar clandestinamente a ese país, reavivó las críticas sobre la falta de coherencia entre el discurso presidencial y los hechos. Sheinbaum explicó que no se necesitó un proceso de extradición, pues las autoridades paraguayas lo expulsaron y lo acusaban de intentar establecer una red criminal en su territorio.
La confianza de Adán Augusto
Adán Augusto López Hernández, coordinador de los senadores de Morena, dijo mantenerse tranquilo y sin temor ante la captura de Hernán Bermúdez Requena, quien fuera su secretario de Seguridad en Tabasco. Negó conocer cualquier actividad ilícita de su excolaborador, reiteró que está dispuesto a declarar ante las autoridades y descartó renunciar a su escaño en el Senado.
En declaraciones recogidas por Animal Político, sostuvo: “Lo más importante es que se esclarezca la verdad. Quien tenga responsabilidades, pues seguramente tendrá que pagarlo”. Incluso ironizó ante la posibilidad de que Bermúdez testificara en su contra: “Pues sabe cantar, ¿no?”.

El senador insistió en que no tuvo relación con La Barredora y que, cuando se hicieron públicos los reportes de su existencia, él ya había dejado la gubernatura. Sobre su vínculo con Bermúdez Requena, precisó que se trataba de un trato exclusivamente profesional, desde cargos anteriores en la Junta de Conciliación y Arbitraje y en la Subsecretaría de Gobierno.
Los señalamientos contra el exfuncionario se apoyan en reportes de inteligencia de la Sedena filtrados en 2022 por Sedena Leaks, que advertían sobre presuntas relaciones de mandos nombrados por López Hernández con el Cártel Jalisco Nueva Generación y posibles actividades de extorsión, tráfico de drogas y robo de combustible.
Lo que viene para Bermúdez
Si es declarado culpable, Hernán Bermúdez Requena podría enfrentar hasta 158 años de prisión por secuestro, asociación delictuosa y extorsión en Tabasco. Según Animal Político, el fiscal Óscar Tonatiuh Vázquez Landeros explicó que la pena por secuestro va de 50 a 100 años; por asociación delictuosa, entre 7.5 y 18 años; y por extorsión, de 20 a 40 años. Además, podrían sumarse delitos federales conforme avance la investigación.

La Fiscalía de Tabasco informó que Bermúdez Requena fue ingresado al Centro Federal de Reinserción Social número uno, en Almoloya de Juárez, tras cumplimentarse la orden de aprehensión girada por un juez de la Región Nueve. Indicó que se notificaron sus derechos, tuvo acceso a su defensa y fue revisado por un médico que confirmó su buen estado de salud.
El caso coincide con otros escándalos que han golpeado a Morena en el ámbito local. El País recuerda que, además de polémicas por propiedades de figuras del partido, se han destapado tramas graves como la de los hermanos Farías Laguna, vinculados al huachicol desde la Armada, cuya operación dejó 14 detenidos y millones de litros de combustible asegurados.
El desenlace del proceso contra Bermúdez Requena será clave. Su caída y la de La Barredora podrían marcar un parteaguas al demostrar que las investigaciones no se detienen en operadores criminales, sino que alcanzan a los responsables políticos que les dieron protección. Para la administración de Sheinbaum, lo que ocurra definirá si este caso se recuerda como el inicio de un cambio real o como una oportunidad perdida más en la historia reciente de México.
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