Ciudad de México, 19/01/26 (Más).- En un hecho inédito dentro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la ministra Lenia Batres se negó a eliminar un párrafo polémico de un proyecto que, aunque no era parte central del asunto discutido, abría la puerta a reabrir juicios concluidos bajo el supuesto de que partieron de hechos fraudulentos. La decisión de Batres, tomada pese a la oposición de la mayoría del Pleno, ha marcado un precedente en el funcionamiento interno del Alto Tribunal.
Durante la sesión de este lunes, el Pleno discutía si la Corte puede revisar sentencias dictadas por las extintas Salas en juicios de amparo directo, tema sobre el cual los ministros votaron por unanimidad en contra. Sin embargo, la controversia se centró en el párrafo 52 del proyecto de Batres, que hace referencia indirecta a la figura de “cosa juzgada fraudulenta” y la posible nulidad de juicios concluidos, lo que sus pares consideraron fuera de lugar y ajeno al fondo de la discusión.
Pese a la petición de siete de sus nueve compañeros, Batres se negó a retirar el párrafo, convirtiéndose en la primera ponente en desatender el criterio mayoritario de la Corte. La situación derivó en una solución salomónica: el párrafo permanecerá en el proyecto aprobado, pero se dejará asentado que no vincula jurídicamente a los ministros, quienes firmarán el fallo dejando constancia de su desacuerdo.
En el contenido de la cláusula se puntualiza que la postura sobre la revisión de sentencias no afecta el criterio que la nueva integración de la Corte pudiera adoptar más adelante sobre la cosa juzgada fraudulenta, lo que ha sido interpretado como un intento de allanar el camino para una futura discusión sobre el tema, incluida una propuesta pendiente sobre la nulidad de juicio concluido en un proceso mercantil cerrado.
Ministros como Hugo Aguilar, presidente del máximo tribunal, así como Loretta Ortiz e Irving Espinosa —quienes en noviembre respaldaron la reapertura de juicios bajo presunción de fraude—, se apartaron esta vez del enfoque de Batres, argumentando que la figura debe discutirse en otro contexto. “No abona al tema”, afirmó Aguilar, mientras Ortiz recordó que su propio proyecto pendiente tratará ese asunto en el momento oportuno.
La votación de noviembre pasado había dividido al Pleno: cinco ministros votaron a favor de reabrir juicios cerrados en casos de fraude, y cuatro en contra, pero sin alcanzar los seis votos necesarios para establecer jurisprudencia. La Corte reiteró este lunes su respaldo unánime al principio de cosa juzgada, dejando en pausa —pero no descartado— el debate de fondo que volverá a surgir cuando se presente el proyecto aún pendiente.
Entre las objeciones principales contra la postura de Batres se encuentran la intención de aplicar supletoriamente normas civiles a procedimientos mercantiles y locales a casos federales, lo cual, de acuerdo con la jurisprudencia vigente, es improcedente cuando no está contemplado en la legislación procesal aplicable, incluso si hubo fraude.
La ministra Batres, quien se perfila como próxima presidenta del Supremo, ha abierto un nuevo capítulo en la Corte, al impulsar la idea de que los proyectos pertenecen al ponente, no al Pleno, una postura que podría alterar el equilibrio tradicional del máximo tribunal y que anticipa nuevos choques internos sobre la interpretación de justicia y legalidad en los próximos meses.
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