Por Francisco Ortiz Pinchetti
El término es acertado: embarradas. Así califica el periodista Jesús Esquivel, autor de Los cárteles gringos (Grijalbo, 2025), a las remesas enviadas desde Estados Unidos a nuestro país: “Están embarradas de dinero procedente de la venta de drogas”.
Corresponsal en Washington desde 1988, hace 37 años, advierte que está consciente de que sus revelaciones son hoy políticamente incorrectas, pero que son ciertas y están documentadas en su nuevo libro, su subtítulo es bien sugerente: La crisis del fentanilo en Estados Unidos y el fracaso de la DEA para combatirla.
En una entrevista con Juan Becerra Acosta en Radio Fórmula, el actual corresponsal de Proceso aseguró que hay muchas maneras de hacer llegar sus ganancias a los narcotraficantes mexicanos, pero que la principal y más sencilla (“y que a mí me parece lo más hipócrita del Gobierno de Estados Unidos”), es a través de instituciones financieras y bancarias estadunidenses, que tienen que ver con las remesas.
Lavan dinero, sin más.
Así de simple, explica: “Los bancos y las instituciones financieras te permiten enviar transferencias hasta por 10 mil dólares, sin preguntarte el origen de ese dinero, nada. Y no una vez: puedes hacerlo cuantas veces quieras, en distintos bancos. Ellos –los narcos– contratan a gente y le pagan 200 o 300 dólares para que vaya y deposite el efectivo”.
El periodista –que habrá presentado su libro este jueves 23–, contó en esa y otras entrevistas radiofónicas que le preguntó a Gerardo Esquivel Hernández, cuando era subgobernador del Banco de México, cuánto les queda de ganancia a las instituciones financieras de Estados Unidos sólo por las transferencias de la remesas: “Por lo menos unos mil millones de dólares anuales, me dijo”.
Por eso, razona el periodista, el Gobierno de aquel país no hace nada para impedir esos envíos. “Sería darse un balazo en el pie”.
“Cribar a las remesas legítimas que mandan los mexicanos del dinero del narcotráfico –dice– es demasiado complicado; el gobierno gringo podría hacerlo, pero no lo va a hacer, por la simple y sencilla razón de que eso sería admitir que sus instituciones están metidas en el lavado de dinero del narco y con eso tiras a Wall Street”.
No es que sea uno malpensado, pero en este contexto es significativo el incremento espectacular del monto de las remesas enviadas de Estados Unidos a México durante el Gobierno de Andrés Manuel. Entre 2019 (el primer año de AMLO en la Presidencia), y 2024, (su último año), el monto de esos envíos creció en 64 por ciento. Pasó de 36 mil 048 millones de dólares a 675 millones de dólares. Casi el doble. Y el 99.1 por ciento de esas remesas llegaron por transferencias electrónicas, mientras que sólo el 0.7 por ciento fue en efectivo o especie.
Hay casualidades, claro.
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