Lic. Marco Campos Mena
“Los guerreros victoriosos primero ganan y luego van a la guerra, mientras que los guerreros derrotados primero van a la guerra y luego tratan de ganar”
Sun-Tzu.
A estas alturas es fácil ver quién está ganando la guerra y quién está tratando de recuperar el terreno que perdió por no prepararse adecuadamente, pese a que no es muy popular actualmente por ello.
Hablamos de Rusia y de cómo calculó su estrategia antes de ir a la guerra, contemplaron perfectamente todos los intentos de la OTAN, la ONU e incluso de empresas por ponerles un alto con sanciones, lo cual claramente no ha funcionado.
¿No le resulta evidente aún? Veámoslo así: Las alianzas estratégicas fueron desarrolladas con anticipación con algunos países que causarían un caos a la economía internacional con las contramedidas y que a su vez son socios comerciales de gran fuerza.
China, un país que, como socio comercial de Rusia, no ha impuesto ningún tipo de sanciones económicas ni restricciones, por el contrario, pueden sacar gran provecho de los vacíos comerciales que dejen los demás países.
Corea del norte, otro país que ha quedado relegado de muchas relaciones internacionales y que podría fortalecerse con un acuerdo comercial con un nuevo bloque con los dos países antes mencionados.
Venezuela, sumido en la pobreza y en una dictadura por demás autoritaria, juega un rol de gran importancia en este conflicto, ya que como hemos visto en días recientes, los Estados Unidos buscan importar crudo de dicho país para subsanar las deficiencias ocasionadas por el conflicto, aun que este país abiertamente apoya a los rusos.
México bien podría estar jugando un papel clave pasando desapercibido ante los ojos del mundo en una primera instancia, y es que, ante la actitud contumaz del mandatario, salen a la luz las posibles relaciones multilaterales que habrían de apoyar un nuevo orden mundial al no haber impuesto sanciones de ningún tipo.
Probablemente el presidente de Rusia, Putin, ya había contemplado desde antes del primer ataque con quién podía contar como aliado ante los inminentes intentos de los países miembros de la OTAN por debilitarlo, por lo que a su vez es plausible suponer que contaba con reservas tanto económicas como en recursos naturales para hacer frente a cualquier sanción.
Si analizamos un poco más a fondo las reacciones que se están teniendo a nivel mundial, vemos que el menos preocupado por la situación es el presidente Putin, quien no ha hecho declaración alguna respecto a la situación que están viviendo y lejos de preocuparse por la depreciación del rublo, parece estar totalmente enfocado en su objetivo.
Por otro lado, el resto de los países, comenzando por los Estados Unidos, muestran una gran preocupación por la situación económica que están viviendo, una inflación que amenaza con ser cada vez peor, la perdida de grandes ingresos y suministros por la falta de importación, y sin ir tan a detalle, el alza en el combustible y su necesidad de levantar las restricciones a Venezuela.
En Europa la situación resulta aún más compleja, toda vez que la interrupción del abasto de gas siendo aún temporada de frentes fríos, amenaza a la población con pasar los últimos de estos bajo condiciones sumamente complicadas, razón por la cual se ha visto dar marcha atrás a algunas de las sanciones impuestas y flexibilizado un poco su postura.
Al parecer no queda más opción que buscar una negociación para poner fin a este conflicto, algo que parece difícil para los miembros de la OTAN, ya que para ellos sería aceptar una rendición y un fuerte golpe para su orgullo.
Debemos contemplar un último elemento aquí, hay una enseñanza más de Sun-tzu al respecto y es que las guerras se ganan con el apoyo del pueblo en guerra y aplicado a nuestro tiempo, sería el equivalente a ganar una guerra mediáticamente, recordemos que por eso se perdió en Vietnam, una lección aprendida y que ahora tratan de aplicar a la inversa.
Pongamos atención a las noticias: Se unen más países contra Rusia, incrementan las sanciones, el rublo se deprecia, empresas toman medidas y tratan de aislar a Rusia, etcétera, pero como toda moneda, tiene dos caras y esta no es la excepción, ya que, según algunas fuentes, la información que se da en los países “no sometidos” a los Estados Unidos, la información demuestra todo lo contrario.
Citemos un último ejemplo de noticias recientes… Coca Cola, Starbucks, Mc Donald’s y algunas empresas más están abandonando Rusia, curiosamente, las empresas más contaminantes y que más daño causan a la salud… la otra noticia relevante, el gobierno ruso plantea adquirir las empresas que están saliendo de su país, un paso más a ser autosuficientes y poder hacer frente más fácilmente a las crisis que se avecinan.
Finalmente se destaca que esta guerra podría poner fin a la hegemonía Estadounidense y su control económico sobre el mundo entero, ocasionando un pluralismo económico y que más monedas entren como divisas de intercambio internacional, algo que ya se veía venir desde hace tiempo por parte de China y Rusia que buscaban realizar comercio internacional en sus propias divisas, trayendo como consecuencia un libre mercado más dinámico y a la vez de mayor riesgo para los tipos de cambio, y eso es justo donde debemos tener el ojo, toda guerra siempre tiene fines económicos y alguien ya está ganando con ella.
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