Ciudad de México, 11/07/25 (Más).- A poco más de nueve meses del inicio del nuevo gobierno federal, la estructura de ayudantía presidencial de Claudia Sheinbaum conserva en gran medida al equipo que acompañó al expresidente Andrés Manuel López Obrador, aunque con una diferencia significativa: la incorporación de tres nuevos integrantes que previamente trabajaron con el exministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Arturo Zaldívar, actual titular de la Coordinación General de Política y Gobierno de la Presidencia, instancia a la cual está subordinada la ayudantía.
De acuerdo con una revisión de perfiles profesionales y declaraciones patrimoniales realizada por el medio Animal Político, se identificó que Carlos Javier Castaños Villaseñor, Miguel Oscar Casillas Sandoval y Manuel Alejandro Téllez Espinosa formaron parte del equipo de Zaldívar durante su paso por la presidencia de la Corte y en su ponencia. Los tres son licenciados en Derecho y ocuparon cargos como secretarios de estudio y cuenta.
Actualmente, los tres desempeñan funciones dentro del equipo de ayudantía de la presidenta y perciben sueldos netos mensuales que oscilan entre los 45 mil y los 65 mil pesos. Casillas Sandoval y Téllez Espinosa reciben 45 mil pesos, mientras que Castaños Villaseñor figura entre los miembros mejor remunerados, con un ingreso de 65 mil pesos, de acuerdo con la plataforma gubernamental Nómina Transparente.
El equipo de ayudantía de Claudia Sheinbaum está conformado por 13 personas, 6 mujeres y 7 hombres. La dirección de este grupo está a cargo de Juan José Ramírez Mendoza, hermano del exdirigente de Morena en la Ciudad de México, Sebastián Ramírez, quien actualmente ocupa la subsecretaría de Turismo del Gobierno Federal. Ramírez Mendoza ingresó a la administración pública en septiembre de 2021 como parte del equipo de ayudantía de López Obrador y percibe un sueldo neto mensual de 127 mil pesos, apenas seis mil menos que el de la presidenta.
Los 13 integrantes del cuerpo de ayudantía presidencial representan un gasto mensual aproximado de 750 mil pesos. Esta cifra incluye los distintos rangos salariales dentro del grupo, cuyo propósito es brindar apoyo personal e inmediato a la jefa del Ejecutivo en sus actividades públicas y privadas, así como coordinar la logística y seguridad en sus eventos y giras.

Desde la desaparición del Estado Mayor Presidencial en 2018, el modelo de ayudantía fue instituido por López Obrador como un esquema alternativo de protección presidencial. El entonces mandatario explicó que ya no habría un cuerpo especial de seguridad, sino un grupo de hombres y mujeres con licenciatura que lo acompañarían en sus actividades, señalando que serían los ciudadanos quienes garantizarían su seguridad.
El marco legal vigente para esta estructura continúa siendo el reglamento emitido durante la administración pasada, fechado el 9 de diciembre de 2019. Este documento establece que la Coordinación General de Política y Gobierno, actualmente encabezada por Arturo Zaldívar, supervisa tres unidades administrativas: la Dirección General de Atención Ciudadana, la Dirección General de Logística y la Dirección General de Ayudantía.
Entre las funciones de la ayudantía presidencial se encuentran: proporcionar apoyo logístico, acondicionar escenarios de eventos públicos, resguardar la integridad física de la presidenta y garantizar el cumplimiento del protocolo en sus actividades oficiales. Aunque se trata de un equipo sin formación profesional en seguridad, su cercanía con la mandataria y su visibilidad en actos públicos los convierte en figuras clave en la operación cotidiana del Ejecutivo.
Durante el sexenio de López Obrador, varios exintegrantes de la ayudantía fueron designados en cargos públicos, a pesar de no contar con experiencia técnica para los puestos que asumieron. La Auditoría Superior de la Federación registró observaciones por presuntas irregularidades en algunos de estos nombramientos. Hasta diciembre de 2024, 18 exayudantes ocupaban cargos con sueldos superiores a los 100 mil pesos mensuales.
Algunos de estos excolaboradores también han sido integrados en gobiernos estatales. Alejandro Antonio Calderón Alipi y Ángel Carrizales López, por ejemplo, fueron nombrados secretario de Salud en Tabasco y procurador del Medio Ambiente en Veracruz, respectivamente, tras la toma de protesta de los nuevos gobernadores Javier May y Rocío Nahle. El peso de Arturo Zaldívar en la Oficina de la Presidencia se hace evidente no sólo por el marco jurídico aún vigente, sino por la presencia directa de sus excolaboradores en posiciones cercanas a Sheinbaum. La continuidad de estructuras, sumada a nuevas incorporaciones con origen común, da forma a un equipo que mezcla lealtades políticas previas con figuras emergentes del nuevo sexenio.
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