AGENCIA EFE.-
Filas de camiones con productos, muchos perecederos, aguardan su entrada a EE.UU. en la frontera con Texas, en medio del caos de los últimos cinco días por las nuevas requisas contra la migración ilegal ordenadas por el gobernador de Texas, Greg Abbott, en medio del rechazo de los gobiernos de ambos países que las tildan de inútiles y perjudiciales.
El republicano, que busca la reelección este año, impuso desde la semana pasada nuevas revisiones estatales al transporte de carga en aras de detener indocumentados, pero en el camino ha detenido el 60% del tráfico comercial binacional, según la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, en inglés) de EE.UU.
El impacto económico y los sobrecostos operativos por las demoras que superan las 10 horas en algunos casos se estiman en 8 millones de dólares diarios, afectando principalmente a las industrias de ensamblaje, automotriz, de tecnología y perecederos, según el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) de México.
La desesperación de los camioneros, que transportan entre otros, frutas, verduras y productos cárnicos, además de suministros médicos y medicamentos, los ha llevado incluso a manifestarse y bloquear el tráfico varias veces, como este martes en el Puente Zaragoza, en El Paso.
DOBLE INSPECCIÓN FRONTERIZA
Entre tanto, en la región fronteriza, las asociaciones comerciales de ambos países, los funcionarios y las empresas locales han solicitado al gobierno de Abbott suspender esas requisas que siguen a las ya realizadas por la CBP de EE.UU.
Esta agencia migratoria subrayó que las oficinas de Laredo y El Paso, en Texas, que gestionan gran parte del comercio transfronterizo en Texas representan más de 280 mil millones de dólares anuales en comercio.
Subrayó que los camiones están enfrentando largas demoras en algunos cruces fronterizos.
El lunes, el Puente Internacional de Pharr fue cerrado debido a que camioneros en México bloquearon el acceso a la vía en protesta por las revisiones.
Dante Galeazzi, presidente de la Asociación Internacional de Distribuidores de Productos Agrícolas de Texas (TIPA), urgió a Abbott suspender las revisiones al señalar que anualmente 9 mil millones de dólares y 1,280 millones de libras (unas 580 mil toneladas) de productos agrícolas llegan de México.
De igual forma, una veintena de organismos empresariales con presencia en el norte de México denunciaron que la orden de Abbott está «afectando gravemente el intercambio de mercancías», poniendo en riesgo las cadenas de suministro.
SE PRONUNCIAN
El Gobernador de Coahuila, Miguel Ángel Riquelme Solís, y el de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca se pronunciaron respecto al conflicto causado recientemente hacia los transportistas, por lo que mandaron una carta su homólogo del estado de Texas, Greg Abbott, donde le expusieron que las nuevas medidas de inspección están creando estragos y problemas económicos en ambos lados de la frontera.
“Le pedimos que reconsidere estas inspecciones demasiado entusiastas. Nos preocupan los altos costos de logística, el daño ambiental y los problemas de la cadena de suministro que son subproductos de estas inspecciones y le pedimos que considere brindar un servicio rápido en los puertos como siempre lo ha hecho Texas. Si no se hace algo de inmediato, el costo promedio para el consumidor se disparará en cuestión de días”, advirtieron los gobernadores.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
