Ciudad de México 05 de enero. Investigadores del Mount Sinai Health System, en Nueva York, analizan el potencial de la mamografía como una herramienta adicional para la prevención de enfermedades del corazón en mujeres, al detectar calcificaciones arteriales mamarias que podrían estar asociadas con un mayor riesgo cardiovascular. El estudio plantea que estos hallazgos, identificados de manera incidental durante mamografías de rutina, pueden funcionar como una alerta temprana para impulsar acciones preventivas en salud cardiaca.
De acuerdo con los especialistas, más del 10 por ciento de las mamografías realizadas a mujeres muestran la presencia de calcificaciones en las arterias del seno. Estos depósitos de calcio son distintos a las calcificaciones comunes del tejido mamario y se han relacionado con un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular, aunque esta información no suele comunicarse de manera sistemática a las pacientes pese a su posible valor clínico.
El ensayo, iniciado en 2021, incluye a aproximadamente 37 mil mujeres de 40 años o más. Dentro de este grupo, 1,888 participantes con calcificación arterial mamaria fueron seleccionadas para recibir información personalizada sobre este hallazgo, mientras que otro segmento recibió únicamente la carta estándar con los resultados de su mamografía seis meses después. El objetivo es evaluar si informar a las pacientes sobre estas calcificaciones las motiva a consultar a especialistas y a adoptar hábitos más saludables para reducir el riesgo de enfermedades del corazón.
La investigación utiliza herramientas como la Puntuación de corazón sano para evaluar el riesgo cardiovascular a 20 años, así como cuestionarios que miden la percepción que tienen las mujeres sobre su propio riesgo cardiaco. En una segunda fase, un subgrupo de 400 participantes recibirá información personalizada posterior a la mamografía para analizar su reacción y posibles cambios en el comportamiento. Los resultados generales del estudio se esperan para el año 2027.
Especialistas externos han señalado que, aunque existe evidencia que vincula las calcificaciones arteriales mamarias con enfermedades del corazón, aún no hay consenso absoluto sobre su significado en cada caso individual ni sobre la conveniencia de reportarlas de forma rutinaria. También advierten que muchos profesionales de la salud desconocen este vínculo, lo que limita su aprovechamiento como herramienta preventiva.
Los investigadores coinciden en que se requieren más estudios antes de modificar los protocolos de reporte de mamografías, ya que actualmente no existe una obligación legal para informar a las pacientes sobre este tipo de calcificaciones, a diferencia de otros hallazgos como la densidad mamaria. No obstante, el objetivo es ampliar la utilidad de la mamografía para que no se limite únicamente a la detección temprana del cáncer de mama.
Este enfoque podría sumar una dimensión preventiva relevante en la salud femenina, al aprovechar un estudio ya recomendado de forma rutinaria y generar beneficios adicionales mediante la detección temprana de riesgos cardiovasculares, antes de que se manifiesten síntomas clínicos.
La información original fue publicada por Infobae México.
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