Ciudad de México, 03/06/26 (Más).- La disputa por el servicio de transporte en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) se intensifica a pocos días del arranque de la etapa mundialista en la capital, en medio de operativos, multas y confusión entre usuarios que buscan abordar vehículos solicitados por aplicaciones como Uber, DiDi o InDrive.
De acuerdo con información publicada por El País, el conflicto enfrenta desde hace meses a taxistas autorizados del aeropuerto con conductores de plataformas digitales, luego de que los concesionarios acusaran competencia desleal por parte de servicios que, aseguran, no cuentan con los permisos requeridos para operar en zona federal.
Aunque el gobierno se comprometió a restringir el ingreso de autos por aplicación al AICM, en la práctica los usuarios siguen solicitando viajes desde las puertas de las terminales, sin conocer que existen zonas específicas de ascenso ubicadas fuera del área aeroportuaria. Esa falta de información ha derivado en sanciones contra choferes y en el traslado de vehículos al corralón.
Los puntos designados para abordar autos de aplicación se encuentran, en el caso de la Terminal 1, sobre Circuito Interior, junto a la estación del Metro; y en la Terminal 2, sobre Fuerza Aérea Mexicana. Sin embargo, ambos sitios están a varios minutos caminando y carecen de señalización suficiente dentro del aeropuerto.
Uber sostiene que cuenta con resoluciones y un amparo que le permiten operar en zonas federales, incluido el aeropuerto capitalino. Por ello, desplegó un equipo legal que asiste a conductores sancionados, dialoga con autoridades y promueve impugnaciones contra multas que pueden alcanzar casi 60 mil pesos por chofer detenido.
Del otro lado, los taxistas autorizados reclaman que las autoridades no aplican la ley y advierten que miles de familias dependen del servicio concesionado en la terminal aérea. También señalan que las plataformas han afectado sus ingresos desde hace años y que no han sido atendidas sus solicitudes de diálogo.
Para los pasajeros, la disputa se traduce en largas filas, tiempos de espera de entre 10 y 20 minutos y diferencias importantes en precios. En algunos trayectos, los taxis autorizados pueden costar hasta el doble que un viaje por aplicación, aunque los concesionarios argumentan que sus costos de operación son mayores.
El problema se agrava por las obras en curso dentro y fuera del aeropuerto, así como por la expectativa de una alta demanda durante los cinco partidos mundialistas que se realizarán en la Ciudad de México. Mientras tanto, viajeros, taxistas y conductores de plataforma siguen atrapados en una competencia que no ha encontrado una solución clara.
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• Los taxistas concesionarios en el aeropuerto deben de modernizarse y contratar una plataforma a fin de poder competir.
• Los concesionarios no son choferes muchos son políticos que en su momento son o fueron influyentes.