En 2022, el proyecto de Heidi Melissa para reforestar dos hectáreas de terreno en Santa María Tzacuala, Hidalgo, fue uno de los ganadores de la prueba piloto de la localidad para ejercer Presupuesto Participativo
PUBLICADO POR ANIMAL POLÍTICO. –
Con apenas 13 años, Heidi Melissa logró concientizar a la comunidad de Santa Ana Tzacuala, Hidalgo, sobre la importancia del cuidado del medio ambiente, por lo que los habitantes de este pueblo se dieron a la tarea de reforestar dos hectáreas de terreno.
“Podemos ser chiquitos y a lo mejor va a haber personas que van a decir que nuestra obligación es estudiar, pero igual nos tienen que escuchar para que vean que no nomás estudiamos, sino que también tenemos buenas ideas que pueden mejorar al medio ambiente, juntarnos como comunidad y hacer lo mejor para nuestro pueblo”, dijo la joven, estudiante de segundo de secundaria.
Con el acompañamiento de la asociación civil Ollin, en 2022 se llevó a cabo una prueba piloto para implementar el Presupuesto Participativo en esta comunidad indígena de 4 mil 050 habitantes. La prueba tuvo por objeto potencializar la participación de sectores históricamente excluidos para hacer efectiva la participación ciudadana y generar impacto social.
Después de pláticas informativas y de visitas a la Ciudad de México y al municipio de San Pedro Garza García, en Nuevo León, para conocer de primera mano qué es el Presupuesto Participativo, el proceso comenzó en esta comunidad.
La propuesta de Heidi Melissa, que consistía en reforestar dos hectáreas de su comunidad, fue una de las tres propuestas ganadoras, así que la gente se organizó y sembró 2 mil árboles.
“Todos fueron a votar y fue algo bonito porque también pudimos aprovechar para conocernos un poquito más”, señaló la joven.
“Estoy muy agradecida con todos porque fueron, me apoyaron, ahí estuvieron haciendo las cepas y con el calor que hacía… Qué más puede uno hacer que agradecer”, subrayó, al recordar cómo la comunidad se organizó para ir a sembrar los árboles y posteriormente acudir rutinariamente a regarlos y cuidarlos.
EMPODERAR A LAS JUVENTUDES
Cuando se habla de participación ciudadana, se hace referencia a los mayores de 18 años que proponen proyectos para mejorar sus entornos; sin embargo, este tipo de ejercicios piloto busca que las herramientas de participación ciudadana y democracia directa enamoren a niños y jóvenes para que, conforme crezcan, exijan y hagan valer su derecho a decidir qué es lo mejor para sus comunidades.
“La democracia directa es un instrumento que no debe de ser un fin, sino un medio para llegar a algo (…) por eso yo sí soy una convencida de que la democracia directa puede ser una herramienta fundamental para tener un México mejor, pero debe tener salvaguardas, tiene que tener mecanismos establecidos, tiene que estar bien hecha y tiene que llevar un esfuerzo consciente de información y de educación cívica”, explicó Greta Ríos, presidenta de la asociación civil Ollin.
En este primer ejercicio piloto en Santa Ana Tzacuala, Hidalgo, se recibieron 27 propuestas de proyectos, de los cuales —con ayuda de dictaminadores expertos, miembros de la propia comunidad y el equipo de Ollin— se eligieron cinco como viables para pasar a votación.
Se trató del proyecto Combatiendo la tala de árboles, propuesto por Heidi Melissa; Xochikali, un proyecto que buscaba preservar las tradiciones del pueblo a través de la colocación de un techado en el área de la presa para dar clases de náhuatl y bordado; la rehabilitación de la cancha de futbol para poder tener un espacio digno para jugar; la colocación de juegos infantiles para que los niños puedan divertirse, y la habilitación de un parque comunal a un costado de la clínica del pueblo.
En las votaciones, que se llevaron a cabo el 8 de agosto de 2022, resultaron ganadores tres proyectos: el presentado por Heidi Melissa para reforestar su comunidad, la recuperación de la cancha de fútbol y la colocación de juegos infantiles. Así, con apoyo de la Fundación Interamericana se otorgaron 200 mil pesos para ejecutar cada proyecto.
Este primer ejercicio, celebró Ríos, fue un éxito, ya que solo en las pasadas elecciones en Santa Ana Tzacuala unas 80 personas participaron; en cambio, en este primer piloto de Presupuesto Participativo se registró una participación de 160 personas; incluso votaron personas e infantes desde los nueve años.
“Fue algo muy bonito porque vimos que los niños y los jóvenes, al sentir esa posibilidad de participar en el ejercicio, se sentían empoderados (…) y por otro lado vimos a estos chicos muy enamorados del proceso, muy responsables de asegurarse de que hubiera una buena participación”, subrayó.
Heidi Melissa espera con ansia que en su comunidad haya un nuevo ejercicio de Presupuesto Participativo porque, tras platicar con su papá, quien se desempeña como presidente del comité de padres de familia en su escuela, así como con amigos y algunos conocidos, advirtió que en su comunidad es muy importante contar con una escuela preparatoria.
“Varias personas no estudian porque la preparatoria les queda lejos, hasta Xochitlán o Tulancingo, y pues a veces se van, pero hay algunos (compañeros) que para no gastar mucho dinero prefieren quedarse sin estudio”, lamentó.
Si no hay otro ejercicio de Presupuesto Participativo, dijo, tiene en mente proponer directamente al Ayuntamiento la construcción de una preparatoria, pues el próximo año, cuando termine la secundaria, ella estará en esta misma situación y no quiere dejar sus estudios.
Este artículo se realizó en el marco de una colaboración periodística entre Animal Político y SWI swissinfo.ch para intercambiar perspectivas sobre el quehacer democrático, sus actores y el uso de las herramientas de la democracia directa en México y en Suiza, en un contexto global.
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