La Universidad Autónoma de Coahuila se ve envuelta en un conflicto estudiantil desencadenado por la presunta vulneración de su autonomía y la intervención política en el proceso democrático universitario.
Por Katya González
Saltillo, Coahuila, MÁS. – La vulneración de la autonomía de la Máxima Casa de Estudios y los intereses políticos inmersos en un cuestionable proceso democrático universitario detonaron un nuevo movimiento estudiantil en la Universidad Autónoma de Coahuila.
Los universitarios manifestaron su descontento con la manera en la que se desarrolló el proceso electoral para la designación de quien sería el sucesor de Salvador Hernández Vélez, tomando una de las principales avenidas de la ciudad, como lo hicieron hace algunos meses los estudiantes de la institución vecina, el Instituto Tecnológico de Saltillo.
Esto luego de que calificarán como una imposición la candidatura de Octavio Pimentel, quien, consideraron, no cumplía con los requisitos morales para liderar la Universidad.
Además, semanas antes de que se diera a conocer a Pimentel como candidato único por el puesto, el gobernador Manolo Jiménez Salinas firmó un documento ilegal en donde se establecía la repartición de algunos puestos de elección popular, incluyendo las titularidades de algunas Universidades como la UAdeC.
Como se predijo, todos estos elementos mezclados en un mismo contexto detonaron un movimiento estudiantil a favor de la democracia y la autonomía de la universidad, que, hasta la mañana de este sábado, no ha cesado.

LA AUTONOMÍA, ENTRE DICHO
Durante la segunda semana de enero, el Gobernador Manolo Jiménez se veía envuelto en un escándalo nacional por haber repartido, como si fuese un botín de su propiedad, puestos de elección popular que, como su nombre lo dice, deberían ser elegidos por los coahuilenses y no por imposición del gobernante.
Entre estos se hacía referencia a las universidades de Coahuila, y con el proceso electoral en puerta, era evidente la posible imposición de un candidato respaldado por el gobierno del estado.
Unos cuantos días más tarde, trascendió que la postulación de Octavio Pimentel se definió tras una reunión en el palacio de gobierno, en la que participaron los aspirantes, quienes en supuesta unidad respaldaron la decisión para que este fuera el candidato de unidad.
Además de la manera en la que se definió la candidatura, se consideró una imposición por los lazos familiares de Pimentel con el Secretario de Gobierno del Estado, Óscar Pimentel.
Cabe recordar que desde a mediados del 2023, cerca de 10 universitarios destaparon su deseo por contender por la rectoría de la universidad, sin embargo, la noche del 12 de noviembre todos mostraron su apoyo a Pimentel mediante redes sociales.

Desde los últimos meses de 2023 Pimentel se perfilaba como uno de los candidatos más fuertes, aunque en algún momento se dudó de su participación en la contienda, ya que al inicio del año se hicieron públicas dos denuncias de quienes serían sus exparejas sentimentales en su contra por presuntamente haber incurrido en actos de violencia.
Previamente, Salvador Hernández Vélez había informado que quienes participaran en la contienda deberían de presentar su declaración tres de tres para comprobar que no cuentan con denuncias en su contra por adeudo de pensión alimenticia, agresión sexual o violencia de género.
Aunque la disposición no está contemplada en el estatuto universitario, corresponde a la Ley General de Educación Superior vigente en el país, por lo que los aspirantes que hayan incurrido en dichas faltas no podrán encabezar ningún complejo educativo público.
Sin embargo, la mañana del 16 de enero Octavio Pimentel se registró formalmente como único candidato a la rectoría de la Universidad Autónoma de Coahuila, luego de que la Comisión Electoral de la Máxima Casa de Estudios, considerará que este cumplía con los requerimientos para su registro.
Como lo marca el estatuto universitario, la convocatoria permaneció abierta por siete días en los cuales ningún otro aspirante se presentó para llevar a cabo su registro.
El jueves 25 de enero un pequeño grupo de estudiantes se reunieron a las afueras del edificio de la rectoría de la Universidad para manifestar su desacuerdo con la candidatura de Octavio Pimentel.

El grupo de manifestantes, en su mayoría mujeres, exigieron que las elecciones fueran llevadas a cabo con otros candidatos, sin embargo, la vigencia del registró había caducado la noche anterior, por lo que ampliar la convocatoria sería una violación al estatuto.
Las manifestantes permanecieron cerca de tres horas en la unidad, la cual recorrieron entonando consignas y alzando carteles.
Previo a un evento del entonces candidato en dicha unidad de la universidad, Octavio Pimentel se acercó a dialogar con las estudiantes.
El DESCONTENTO UNIVERSITARIO
Cuatro días más tarde, inconformes con la candidatura de Octavio Pimentel por la rectoría de la Universidad Autónoma de Coahuila, un grupo de aproximadamente cien personas bloqueo la vialidad del bulevar Venustiano Carranza, en demanda a que el candidato se retire de la contienda.
Durante los primeros minutos, diversos directivos de las distintas facultades de Saltillo, así como autoridades universitarias se hicieron presentes en el lugar buscando la oportunidad de dialogar con los estudiantes.

Víctor Sánchez, Secretario General de la Universidad, pidió a los jóvenes desbloquear la vialidad para no afectar la ciudadanía y su desplazamiento, ofreciéndoles establecer una mesa de diálogo para escuchar sus inquietudes, puesto que no expresaron en concreto un pliego petitorio.
Además, explicó que, apegados al estatuto universitario, no podrán extender la convocatoria para el registro de candidatos a la rectoría, y tampoco se podrá suspender el proceso electoral que se desarrolla al interior de la institución, por lo que, de votar en contra de Pimentel, se tendría que llevar a cabo un nuevo proceso electoral.
Por su parte, Jesús Alberto Montalvo, director de planeación de la Universidad, dialogó con algunos de los estudiantes, y señaló que Pimentel cumplió con los requisitos para su registro e hizo la invitación a los manifestantes a analizar el expediente.
“Todo está apegado al derecho, en cuando a lo que manifiestan las alumnas, el estatuto los dota a los alumnos a elegir ya sean nuevas elecciones o ya sea el único candidato, está representada la democracia para los estudiantes”, dijo
“Si la universidad tenemos un solo proyecto y nosotros como facultad tenemos ciertas necesidades que podemos gestionar ante el candidato creo que lo podemos hacer. Creo que la clave es el dialogo, yo creo que nos conviene que todos nos sumemos y vayamos en un camino, porque si a la Universidad nos va bien nos va bien a las facultades y les va bien a los estudiantes”, continuó.
Entre el grupo manifestante figuraron algunas personalidades quienes supuestamente son militantes del Partido Morena.
Así mismo, Víctor Sánchez, hizo un llamado a los partidos políticos a no entrometerse en una elección que es solo de los estudiantes de la Máxima Casa de Estudios.
“Lo que nosotros le pedimos a Morena, así como a los demás partidos que no se metan en una elección que es solo de los universitarios, así como ellos piden respeto en otros ámbitos, las y los universitarios pedimos respeto en el proceso electoral”, señaló.

Al día siguiente, en su último día de candidatura, Pimentel dijo respetar el derecho de los estudiantes a la manifestación, sin embargo, opinó que el orden de la ciudad no debe ser alterado, y menos aún por personas ajenas a la universidad quienes se infiltraron en el movimiento estudiantil, contaminándolo.
A dichas personas, les hizo un llamado para que dejen que la Universidad resuelva sus problemáticas internas y dijo, pasadas las elecciones escuchará a quienes desean opinar al respecto.
En la víspera de las elecciones el grupo manifestante dio a conocer el pliego petitorio para levantar el plantón, en el cual puntualizaron que el motivo de la manifestación radica en la candidatura única de Pimentel a la rectoría de la Universidad, así como la estrecha relación de la Máxima Casa de Estudios con el Partido Revolucionario Institucional.
Las peticiones de los alumnos para levantar el paro incluyen la firma y reconocimiento oficial de una carta de no represalias, así como que Octavio Pimentel sea removido de su candidatura, al igual que su equipo.
Además, pidieron que sea realizada una nueva convocatoria para permitir el registro a cualquiera que desee participar, siempre y cuando cumpla con los requisitos establecidos en el estatuto universitario.
Agregaron que desean que la universidad sea transparente en las resoluciones de la Auditoria Superior del Estado, que sean reducidos el 10 y 20 por ciento los salarios de los altos funcionarios universitarios, la reducción del 30 por ciento del presupuesto de publicidad y medios, y finalmente, puntualizaron en que desean que se respete la autonomía de la universidad.
Esa misma tarde, algunas autoridades universitarias se presentaron en el lugar del plantón para dialogar, sin embargo, no llegaron a ningún acuerdo, puesto que se rechazó el primer punto del pliego petitorio elaborado por los manifestantes, aunque sí se firmó el documento de enterado, así como a carta de no represalias contra los estudiantes.
Por su parte, Víctor Sánchez, explicó que “El procedimiento viene establecido en la norma. Cualquier autoridad que no lo siga incurre en una responsabilidad y por ende, atendiendo a esto, como autoridades solo podemos ceñirnos a la normatividad”.
Desde la tarde del miércoles, comenzaron a circular los primeros resultados de las elecciones efectuadas en todas las unidades universitarias, de las cuales, en al menos 22, principalmente de la Unidad Saltillo, los resultados no fueron favorables para Octavio Pimentel.

El mismo día por la noche, el candidato se presentó en las instalaciones de la Rectoría en donde fue presentado el resultado final de la elección, que lo posicionaba como el nuevo rector de la Máxima Casa de Estudios, al haber obtenido cerca del 70 por ciento de los votos.
Al mismo tiempo, los alumnos denunciaron que se le prohibió la entrada al edificio, y elementos policiales con armas arribaron al lugar para vigilar el acceso a la rectoría.
Al día siguiente, de manera sorpresiva, se informó sobre la renuncia de Julio Saucedo Zul, Coordinador de la Unidad Saltillo, quien manifestó estar inconforme con el proceso electoral por la rectoría de la Máxima Casa de Estudios, lo que doto de veracidad al movimiento, pues no solo los estudiantes denunciaron irregularidades, sino que estaban siendo respaldadas por una autoridad universitaria.
El funcionario universitario presentó su carta de renuncia a la Secretaría General de la universidad, así como a Salvador Hernández, entonces rector de la UAdeC.
Según el texto que circuló a través de redes sociales, Saucedo Zul tomo la decisión una vez que considero que no fue adecuado que se sostuvieran reuniones con el gobierno del estado para determinar quién sería el candidato al puesto.
“Estoy de acuerdo que ningún partido político debe intervenir en los procesos universitarios, deben apoyar por naturaleza para un bien común y nunca esperar un beneficio a cambio; o modifiquemos nuevamente el estatuto universitario y agreguemos, si la mayoría lo desea, una panilla de candidatos y participe el Estado”, se lee en el documento.
“En los procesos que viví en esta Universidad, escuche y concorde con estudiantes y docentes que el formato de candidato único ya es obsoleto a estos tiempos, algunos me dijeron que respetuosamente no creían en este tipo de elección, y lo he venido comentando desde hace tiempo”, continua.
Zul se pronunció en contra de la forma en la que se llevó a cabo estas elecciones, y señaló que “las universidades son menester de todo y todos, no de algunos con intereses personales”.
“Cualquier candidato de la universidad elegido mediante el voto popular y lega tendrá todo el apoyo independientemente de su ideología, su sentimiento, su idiosincrasia. Y la persona elegida usará todo este apoyo para trabajar con cualquier gobernante sin importar a que partido pertenezca y así, la sociedad, incluidos nuestros estudiantes y docentes, tengan los mismos derechos y oportunidades para un mejor futuro y convivencia entre otros objetivos”, menciona en el texto.
Ese mismo día, el grupo manifestante se dirigió portando carteles y pronunciando consignas contra el resultado de la elección, hacia el edificio de la rectoría en donde fueron recibidos por Víctor Sánchez.
Este les ofreció una mesa de diálogo en la que participaría una comisión de 12 representantes del grupo, sin embargo, los integrantes del movimiento solicitaron la presencia del rector electo, Octavio Pimentel, quien accedió luego de unos minutos.
Sin embargo, el dialogo no tuvo lugar, pues Pimentel pretendía que este se llevara a cabo en una mesa instalada en el Lobby de la rectoría, mientras que los manifestantes pidieron su presencia en la explanada del edificio.
Finalmente, el viernes por la mañana Octavio Pimentel tomó protesta como el nuevo rector de la Universidad en medio del escándalo y en una unidad universitaria completamente blindada.
Metros antes de llegar al recinto, se encontraban elementos de las fuerzas policiales portando armas largas, vigilando la entrada a la Ciudad Universitaria de Arteaga.
En la sesión extraordinaria del Consejo Universitario, la Comisión Electoral informó que durante las votaciones llevadas a cabo el pasado miércoles, donde más del 80 por ciento de la comunidad académica participó, Octavio Pimentel obtuvo un total de 24 mil 361 votos a favor, lo que representó más del 69 por ciento de los votos emitidos.
Tras tomar protesta como nuevo rector de la universidad, Pimentel agradeció a la comunidad universitaria que otorgó a él su confianza durante el proceso electoral universitario, y aseveró que corresponderá con responsabilidad y compromiso, abierto siempre al diálogo, a la crítica constructiva y a la diversidad de pensamiento, así como con trabajo para hacer de la máxima casa de estudios una universidad incluyente, con respeto pleno a los Derechos Humanos y con perspectiva de género.
En tanto, a los más de 10 mil universitarios que no le otorgaron su voto, aseguró que trabajará para ganar su confianza, abierto siempre para escucharlos y atender sus demandas.
Como primera acción como rector de la Universidad, Octavio Pimentel se reunió con un grupo representante de movimiento estudiantil, quienes manifestaron sentirse en riesgo, puesto que minutos antes arribaron al lugar del plantón elementos de la policía municipal que rodearon la posición de los estudiantes.
Pimentel trató de persuadirlos para que liberaran la vialidad, y proponiendo mudar el plantón a las instalaciones de la universidad con el fin de no seguir perjudicando a la ciudadanía saltillense.
Asimismo, durante el tiempo de la reunión, el rector se dio por enterado de las inconformidades expuestas por el grupo y aseveró que escuchará y atenderá las demandas. De igual manera se comprometió a dar seguimiento a las denuncias relacionadas con agresiones y acciones para amedrentar que surgieron los últimos días.
De manera simultánea, al lugar del plantón arribaron Edder López, presidente de Canirac y Alejandro Pepi de la Peña, presidente de Canaco, para hacer entrega de un escrito a los manifestantes, en donde son expuestas las inconformidades y la exigencia de comerciantes, restauranteros y empresarios de la zona, ya que se han visto perjudicados por el cierre de la vialidad.
Según dieron a conocer, el bloqueo del bulevar Venustiano Carranza ha afectado directamente a 5 mil negocios cercanos a la Unidad Universitaria.
Esto ha provocado pérdidas de hasta 20 millones de pesos, además de generar un caos vial que involucra el gasto de combustible y tiempo para los ciudadanos.
Luego de reunirse con el rector y consultar las propuestas con el resto del grupo que permanecía en el bloqueo, un grupo de alumnos se presentó en el lobby del edificio de la rectoría en donde se estableció una primera mesa de diálogo, donde participaron algunas autoridades universitarias.
En esta se propusieron las bases y dinámica en la que se trabajaría en conjunto universidad- alumnos, sin llegar a algún acuerdo.
Cerca de las ocho de la noche del viernes, los alumnos informaron que fueron notificados de una posible manifestación de taxistas, que supuestamente tenían la intención de violentarlos, por lo que tomaron la decisión de trasladar el platón a la explanada de la rectoría de la universidad.
Hasta este sábado 3 de febrero, los universitarios señalaron que las decisiones tomadas fueron con el fin de salvaguardar la integridad de quienes participan en el movimiento, y reiteraron que a lucha para mejorar la universidad, sigue.
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