Ciudad de México, 16/12/25 (Más).- El gobierno de Claudia Sheinbaum enfrenta presiones renovadas para saldar la deuda de agua con Estados Unidos derivada del Tratado de Aguas de 1944, luego de que durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador se acumulara un déficit de 1,600 millones de metros cúbicos.
Aunque la actual administración ha logrado reducir parcialmente el rezago, aún debe entregar 249 millones de metros cúbicos antes del 31 de enero de 2026 para cumplir con el compromiso internacional, una situación que ha reactivado las amenazas del expresidente estadounidense Donald Trump, quien exige el cumplimiento del acuerdo bajo advertencia de imponer aranceles.
La información fue publicada por el diario El País, que advierte que este adeudo es otro de los múltiples problemas heredados por Sheinbaum, y que se suman a retos como la violencia, el desabasto de medicamentos o la presión fiscal.
El diario subraya que entre 2020 y 2024, México entregó apenas 500 millones de metros cúbicos de agua al país vecino, a pesar de que el acuerdo binacional establece una entrega de 2,158 millones cada quinquenio desde la cuenca del río Bravo o Grande.
Desde su llegada al poder en octubre de 2024, la presidenta ha logrado mandar más de 600 millones de metros cúbicos, especialmente después de abril de 2025, cuando la presión estadounidense arreció.
A decir del investigador Alfonso Cortez Lara, director de El Colegio de la Frontera Norte, lo que se hizo desde abril fue algo extraordinario, al explicar que se extrajo agua de otras fuentes, incluso desde Nuevo León, para abastecer la presa La Amistad. Sin embargo, cuestionó si el gobierno podrá cubrir lo restante: “Si lo logran cubrir, va a ser algo espectacular”.
La situación de escasez no es nueva. Cortez Lara recordó que desde finales de los años noventa la región norte del país ha enfrentado una sequía prolongada que ha dificultado el almacenamiento de agua, especialmente en estados como Chihuahua, lo que ha generado retrasos en las entregas pactadas. Pese a ello, aclara que México no ha incumplido formalmente el tratado, ya que el quinquenio previo fue cubierto a tiempo, y el nuevo plazo comprende de 2025 a 2030.
En 2001, una situación similar llevó a Estados Unidos a ofrecer apoyo financiero para mejorar la infraestructura hídrica en la zona del río Bravo. Sin embargo, el contexto actual difiere: “Lo de hoy sí que es inédito”, comentó el especialista, refiriéndose a las amenazas políticas de Trump, quien utiliza el tema del agua como bandera electoral para fortalecer su imagen en Texas, un estado clave para el electorado republicano.
Además del río Bravo, el Tratado de Aguas contempla otras dos cuencas: la del río Tijuana y la del Colorado. En esta última, Estados Unidos tiene el compromiso de entregar 1,850 millones de metros cúbicos anuales a México, aunque desde 2021 no ha cumplido con esa cantidad. Este año, el volumen entregado se redujo en unos 350 millones de metros cúbicos, con el consentimiento de México, lo que evidencia que las tensiones en materia hídrica afectan a ambos países.
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