Ciudad de México, octubre 14. El economista francés Philippe Aghion fue distinguido este lunes con el Premio Nobel de Economía 2025 por su trabajo sobre la “teoría del crecimiento sostenido a través de la destrucción creativa”, una idea que explica cómo la innovación reemplaza industrias, tecnologías y empresas antiguas, dando origen a nuevas formas de producción y desarrollo.
De acuerdo con información publicada por BBC en Español, Aghion —profesor del Collège de France, INSEAD y la London School of Economics— compartió el galardón con Peter Howitt y Joel Mokyr. La Real Academia de las Ciencias de Suecia destacó que su modelo formaliza un principio planteado originalmente por Joseph Schumpeter en 1942, según el cual el crecimiento económico sostenido surge cuando las nuevas tecnologías destruyen las estructuras anteriores, en un proceso continuo de creación y sustitución.
El concepto de destrucción creativa sostiene que el progreso depende del flujo constante de innovación tecnológica. Durante siglos, el nivel de vida de la humanidad cambió poco entre generaciones; sin embargo, la Revolución Industrial transformó esa dinámica al iniciar un ciclo permanente de descubrimientos científicos e innovación empresarial. Desde entonces, explica la Academia, “el crecimiento surge de la destrucción creativa: es creativo porque se basa en la innovación, pero destructivo porque los productos antiguos se vuelven obsoletos y pierden su valor comercial”.
Aghion y Howitt desarrollaron un modelo matemático que muestra cómo algunas empresas prosperan al invertir en nuevos procesos y productos, mientras otras desaparecen al no poder competir. Este ciclo, aseguran, ha impulsado el crecimiento sostenido durante los últimos dos siglos.
En declaraciones a BBC Mundo, Aghion subrayó que “la entrada de nuevos talentos es crucial para el crecimiento”, pues los innovadores desafían a las empresas establecidas y, si tienen éxito, las reemplazan. “Por eso la destrucción creativa es esencial. Necesitamos más”, afirmó el economista de 69 años.
No obstante, el proceso implica ganadores y perdedores. La innovación genera empleo en sectores emergentes, pero también provoca la pérdida temporal de puestos en industrias desplazadas. Aghion recordó que la expansión de internet creó nuevas profesiones y modelos de negocio —como el comercio electrónico—, del mismo modo que la Inteligencia Artificial (IA) está hoy transformando mercados laborales y dando lugar a sectores inéditos.
Sobre la posibilidad de una burbuja tecnológica, Aghion reconoció que la actual inversión masiva en innovación puede generar riesgos financieros, pero considera que no es comparable con crisis como la de 1929 o 2008. “Las burbujas no son el fin del mundo si no se sustentan en un endeudamiento excesivo. Me preocupa más el estancamiento económico que un colapso financiero”, afirmó.
El nuevo Nobel también advirtió que el proteccionismo comercial, impulsado por países como Estados Unidos, puede frenar el crecimiento al limitar la competencia y el surgimiento de nuevos actores. “Debemos ser más innovadores y aprender a jugar de manera inteligente. El proteccionismo debería motivarnos a cooperar y fortalecer la creatividad global”, señaló.
Pese a los desafíos, Aghion se declara optimista sobre el futuro. “Cada vez más países entienden que el crecimiento sostenido depende de la innovación”, comentó. En su visión, la próxima etapa de la destrucción creativa debería enfocarse en innovaciones medioambientales, que permitan un desarrollo sustentable y resiliente frente a la crisis climática.
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