Se quejan de despidos e irregularidades laborales en programa que ha tenido una disminución drástica de plazas
Ciudad de México, 20/05/25 (Más).- Investigadores del programa federal Investigadores por México han presentado al menos 40 demandas en contra de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), alegando despidos injustificados y otras violaciones a sus derechos laborales. Cuatro de esos casos ya fueron ganados por los demandantes, quienes obtuvieron indemnizaciones por salarios caídos y la reinstalación en sus plazas, según informó el sindicato SIINCATEDRAS, que representa a unos 300 científicos adscritos a este programa.
El programa, conocido anteriormente como Cátedras Conahcyt, fue creado para fomentar el desarrollo científico nacional, evitar la fuga de cerebros y renovar la planta académica en centros de investigación y universidades. No obstante, desde 2019 el número de nuevas plazas ha disminuido significativamente. En 2022 se asignaron 118 plazas, en 2023 sólo 45 y en 2024 apenas 25. Hasta el cierre del año pasado, había 1,243 plazas activas. La Secihti no ha publicado convocatoria para el periodo 2025-2026.
Beatriz Díaz, secretaria de prensa y propaganda del SIINCATEDRAS, declaró: “Es un programa innovador que tenía buenos objetivos, pero que cada vez se está estancando, e incluso es un lugar en donde varias injusticias se están cometiendo y pues creemos que para este gobierno que dice que ‘vamos a hacer una potencia científica’, pues no pueden dejar de lado los derechos laborales de los investigadores”.
Investigadores entrevistados relataron experiencias de acoso, discriminación, amenazas y apropiación indebida de sus proyectos. Algunos recurrieron al Comité de Ética de la Secihti, mientras que otros han optado por acciones legales. Sin embargo, en varios casos no han recibido respuesta de la dependencia.
Uno de los testimonios más documentados es el de Bernardino Velázquez, quien regresó a México en 2017 tras realizar investigaciones en California. Aunque fue asignado al CIATEJ-Guadalajara, denunció haber sufrido acoso por su orientación sexual y un ambiente laboral hostil. Reportó que su automóvil fue vandalizado y que incluso le lanzaron piedras a su vivienda. Solicitó su traslado, pero el centro lo evaluó negativamente, lo que derivó en la cancelación de su plaza a pesar de que ya trabajaba en el Cinvestav en la Ciudad de México.
Bernardino Velázquez afirmó que ha enviado correos a la Secretaría sin obtener respuesta. “Cada día que pasa me estoy hundiendo más en la ansiedad y en las deudas (…) porque a la Secihti no le importa dejarnos en la calle”, declaró.
La dependencia, por su parte, negó tener registro de despidos injustificados. En una ficha informativa enviada a medios, aseguró que las bajas que se han dado solamente son de aquellos que renuncian o incumplen con la normativa vigente.
Otros investigadores también compartieron experiencias similares bajo condición de anonimato por temor a represalias. Sonia, asignada a una institución del norte del país, afirmó que uno de sus superiores la humilló y se apropió de su trabajo. Por temor a una evaluación negativa que pudiera costarle su empleo, optó por no denunciar. Andrea, otra beneficiaria del programa, dijo haber sido objeto de discriminación por su forma de vestir y nunca recibió respuesta a los escritos que envió al Comité de Ética de la Secretaría.
El sindicato SIINCATEDRAS ha reiterado la necesidad de revisar las condiciones laborales del programa. “Creemos que ya es momento de sentarnos y revisar nuestras condiciones laborales porque la edad promedio (de los investigadores) es de 45 años (…) y cada vez nos vamos haciendo más adultos y pues nos aterra el futuro”, comentó Beatriz Díaz.
Añadió: “Creemos que nos hemos ya ha ganado la estabilidad y porque hemos demostrado nuestras capacidades en áreas para hacer ciencia, en áreas para preparar personal y pues no vemos que alguien quiera solucionar y darnos toda la estabilidad y mejoras laborales que creemos que son nuestro derecho”.
La titular de la Secihti, Rosaura Ruiz, no ha ofrecido declaraciones públicas sobre los señalamientos. La dependencia alegó que, por cuestiones de agenda, no se podía concretar una entrevista. Investigadores y organizaciones sindicales esperan que la Secretaría atienda sus demandas y dé certeza sobre el futuro del programa.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
