El desarrollo inmobiliario ha alcanzo una zona de la sierra saltillense que es uno de los principales pulmones y fuente de abastecimiento de agua de la ciudad
Por Martín de León
Saltillo, Coahuila, 13/03/2025 (Más).- Ante el crecimiento de la mancha urbana en Saltillo, empresas constructoras han invadido el área natural protegida de la Sierra de Zapalinamé.
El desarrollo urbano de la ciudad ha generado una creciente demanda de vivienda, lo que ha llevado a las constructoras a aprovechar al máximo los espacios disponibles. Las zonas con mayor densidad poblacional son el oriente y el sur, áreas que colindan con la Sierra de Zapalinamé, el principal pulmón de la ciudad y una de las principales fuentes de recarga de agua para la región.
Sin embargo, algunas empresas constructoras han iniciado la edificación de fraccionamientos en la zona de amortiguamiento, el área que delimita la zona urbana con el bosque de la sierra y que cumple una función clave en la recarga de los mantos acuíferos. Fraccionamientos como Lomas del Refugio y Teresitas se encuentran en esta zona, e incluso han invadido el Área Natural Protegida.
El 15 de octubre de 1996, el Gobierno de Coahuila promulgó el decreto que declaró la Sierra de Zapalinamé como área natural protegida con carácter de zona sujeta a conservación ecológica. En 2006, recibió la designación de área natural protegida para resguardar su biodiversidad y, en 2017, fue nombrada Reserva Natural Estatal, lo que incluyó la creación de una zona de amortiguamiento con el fin de proteger la flora y fauna, así como fomentar la recarga de los mantos acuíferos que abastecen de agua a Saltillo. En total, se designaron 25,768.68 hectáreas para su conservación.
En la zona oriente, algunas edificaciones han sido construidas por personas que alegan vivir ahí desde hace más de 20 años. Sin embargo, estas construcciones han sobrepasado la cota 1800, es decir, los 1,800 metros sobre el nivel del mar, que es el límite donde no se pueden autorizar nuevas edificaciones.
En los últimos años, diversos fraccionamientos han sido construidos en las inmediaciones de la zona de amortiguamiento e incluso dentro del área natural protegida. Por ejemplo, las secciones más recientes del fraccionamiento Lomas del Refugio están muy cerca de la zona de amortiguamiento, mientras que varias secciones de la colonia Teresitas ya han rebasado la cota 1800, sin que las autoridades medioambientales hayan intervenido.
La construcción de fraccionamientos dentro de la zona de amortiguamiento y el área natural protegida puede generar graves consecuencias. Durante la temporada de lluvias, las casas construidas en estas áreas corren el riesgo de inundaciones, deslaves o incluso colapsos, debido a la necesidad de cortar y nivelar el terreno montañoso.
Otro riesgo asociado a la urbanización en estas zonas es el incremento de incendios forestales provocados por actividades humanas, lo que pone en peligro la flora, la fauna y la seguridad de las personas. Además, la destrucción del hábitat natural de los animales ha incrementado los avistamientos de fauna silvestre en zonas habitacionales, como ha ocurrido en la colonia Lomas de Lourdes, donde se han registrado encuentros con osos en busca de alimento. Por último, la expansión de las unidades habitacionales implica la tala de árboles, lo que afecta la provisión de oxígeno, la regulación de la temperatura de la ciudad y la captación de agua de lluvia, que es fundamental para el abastecimiento hídrico de Saltillo.
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