Ingresos y recaudación fiscal en los estados: ¿y el federalismo?

A pesar de que los gobiernos estatales y municipales tienen la facultad de recaudar ciertos impuestos, una parte sustancial de sus ingresos fiscales proviene de impuestos federales como ISR, IVA, IEPS y otros gravámenes que son administrados y recaudados por el gobierno federal. Los ingresos de los estados dependen, en gran medida, de las transferencias federales que reciben.

Por: Luis Javier Cortés Adame

/Animal Político

La recaudación fiscal en los estados es un tema de gran relevancia no sólo para su estabilidad económica sino también para las funciones que pueden realizar los gobiernos locales. A pesar de ser parte fundamental del sistema de financiamiento gubernamental, de sus ingresos, la recaudación fiscal en las diferentes regiones del país enfrenta desafíos significativos que requieren una revisión detallada y una búsqueda constante de soluciones efectivas, con miras a solucionar los cada vez más crecientes problemas de la población.

El sistema fiscal mexicano se basa en un modelo federalista, en el que tanto gobierno federal como los gobiernos estatales y municipales tienen la facultad de recaudar ciertos impuestos. Sin embargo, en los hechos, una parte sustancial de los ingresos fiscales proviene de los impuestos federales, como el Impuesto Sobre la Renta (ISR), el Impuesto al Valor Agregado (IVA), el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) y otros gravámenes que son administrados y recaudados por el gobierno federal. Por lo que los ingresos de las entidades federativas dependen, en gran medida, de las transferencias federales que reciben.

De acuerdo con un estudio del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), de 2002 a 2022 las transferencias federales han representado, en promedio, 88 % de los ingresos totales de los estados, mientras que los ingresos propios únicamente son del 12 %. Pero esto es solo un promedio, hay diferencias abismales entre las entidades. Por ejemplo, mientras en Guerrero, Tlaxcala, Chiapas y Oaxaca 9 de cada 10 pesos provienen de recursos federales, en Ciudad de México, Nuevo León, Estado de México y Sonora sólo 6 de cada 10 pesos tienen origen federal.

Esto porque, según un análisis publicado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), una de las principales dificultades en la recaudación fiscal de las entidades federativas es la brecha existente en términos de capacidad administrativa y económica. Estados con una base económica más diversificada y un mayor nivel de desarrollo tienden a recaudar más, mientras que aquellos con economías más vulnerables enfrentan dificultades para generar ingresos suficientes. Situación que limita tanto su autonomía financiera como la capacidad para tomar decisiones de gasto acordes a las necesidades locales.

Además de esto, la estructura impositiva en México contribuye a desincentivar la inversión y el crecimiento económico en algunos estados, debido a que la competencia por atraer inversiones puede llevar a una carrera hacia abajo en términos de tasas impositivas, lo que reduce aún más los ingresos disponibles para la inversión pública. Esto pone de manifiesto la importancia de coordinar políticas fiscales entre los diferentes niveles de gobierno para evitar distorsiones y garantizar la equidad y eficiencia en el sistema tributario.

Ante estos desafíos, es imperante que en la agenda rumbo a 2024 se contemple la posibilidad no solo de gravar otras actividades económicas, como la propiedad inmobiliaria o la explotación de recursos naturales que pueden generar ingresos más estables y sostenibles, sino también la inversión en tecnología y modernización administrativa, a fin de hacer más eficientes los sistemas de recaudación y fiscalización mediante la cooperación intergubernamental como parte integral de la solución.

Está claro que hablar de impuestos es poco atractivo en términos electorales, pero es indispensable abordar el tema de la recaudación fiscal, sobre todo en las entidades federativas. En donde se requiere una atención continua y estratégica, tomar este desafío permitirá fortalecer las finanzas públicas de los estados y, en consecuencia, mejorar la calidad de vida de sus habitantes. La diversificación de fuentes de ingresos, la modernización administrativa y la cooperación intergubernamental son pilares fundamentales para lograr un sistema fiscal más equitativo, eficiente y verdaderamente federal.

@ljcortes6


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