Ciudad de México, 10/10/26 (Más).- El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) enfrenta una serie de conflictos derivados de protestas laborales, denuncias por falta de medicamentos e insumos médicos y las muertes de recién nacidos en hospitales de Durango y Jalisco, situaciones que han colocado bajo escrutinio las condiciones de operación y atención en sus unidades médicas.
De acuerdo con información de medios nacionales, las movilizaciones de trabajadores se intensificaron durante septiembre y octubre, mientras las autoridades investigan los fallecimientos neonatales y las denuncias relacionadas con posibles deficiencias en la atención hospitalaria. Los conflictos abarcan demandas salariales, contratación de personal, abasto de materiales y desacuerdos con la representación sindical.
En Durango, cinco recién nacidos fallecieron entre el 15 y el 19 de septiembre en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Hospital General de Zona número 1. El IMSS informó que en cuatro de los casos se detectó la bacteria Klebsiella pneumoniae, aunque precisó que su presencia no demuestra por sí sola que haya sido la causa directa de las muertes. Las investigaciones continúan para determinar las circunstancias de cada caso.
En Guadalajara, Jalisco, también se reportaron fallecimientos de bebés internados en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Centro Médico Nacional de Occidente. Las indagatorias consideran posibles infecciones asociadas a la atención hospitalaria y analizan la presencia de microorganismos como Klebsiella pneumoniae y el hongo Candida albicans. Las autoridades ministeriales y sanitarias mantienen abiertas las investigaciones para esclarecer los hechos y establecer posibles responsabilidades.
Como parte de la respuesta institucional, el IMSS anunció medidas de revisión clínica, colaboración con la Fiscalía General de la República (FGR) y acciones para reforzar la vigilancia epidemiológica en las unidades neonatales. También se informó de la separación de directivos en áreas relacionadas con algunos de los casos, mientras continúan las investigaciones médicas y administrativas.
En paralelo, trabajadores activos, jubilados y personal eventual del IMSS e IMSS-Bienestar realizaron protestas en distintas entidades del país. Una de las principales inconformidades es el incremento salarial de 2.9 por ciento aprobado para el periodo 2026-2027, frente a la exigencia de un aumento directo de 10 por ciento al salario tabular.
Las movilizaciones incluyeron marchas, concentraciones y bloqueos viales en Ciudad de México y el Estado de México, así como manifestaciones en Chihuahua, Coahuila, Veracruz, Yucatán, Jalisco y otras entidades. En Piedras Negras, Coahuila, trabajadores activos y jubilados se manifestaron ante instalaciones sindicales para denunciar presuntas presiones contra representantes del personal inconforme.
Además del incremento salarial, los trabajadores exigen el suministro suficiente de medicamentos, material quirúrgico, guantes, gasas, jeringas y productos de limpieza y desinfección. También solicitan la contratación de personal, mejores condiciones laborales y garantías para quienes denuncian deficiencias en las unidades médicas. Algunos grupos han advertido que podrían impulsar nuevas acciones colectivas si no obtienen respuestas a sus demandas.
El conflicto también alcanzó a la dirigencia del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS). El 1 de octubre, inconformes ingresaron por la fuerza a la sede nacional del organismo sindical en Ciudad de México y exigieron cambios en la representación, así como un congreso extraordinario. Posteriormente, las protestas se extendieron a vialidades de la capital y municipios mexiquenses, mientras una mesa de negociación con autoridades federales concluyó sin acuerdos, de acuerdo con los reportes difundidos.
La coincidencia de las movilizaciones laborales con las investigaciones por las muertes neonatales ha ampliado el alcance de los reclamos. Mientras los trabajadores vinculan la falta de insumos y personal con las condiciones en que prestan sus servicios, las autoridades deben esclarecer las causas de los fallecimientos sin anticipar conclusiones sobre posibles responsabilidades médicas o administrativas.
A estos casos se suma la Recomendación 23/2026 de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos por la muerte de un recién nacido en el Hospital General de Tula, Hidalgo, relacionada con omisiones médicas y violencia obstétrica, según el organismo. El caso incorpora otro antecedente a las denuncias sobre la calidad de la atención materno-infantil en instituciones de salud pública.
El desarrollo de las investigaciones y las negociaciones laborales será determinante para conocer el alcance de las responsabilidades y las medidas correctivas que se implementarán. Por ahora, el IMSS enfrenta de manera simultánea cuestionamientos sobre sus condiciones operativas, el suministro de recursos médicos, las relaciones laborales y la seguridad de los pacientes, en medio de exigencias de trabajadores y familiares para obtener respuestas.
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