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La inteligencia artificial (IA) está transformando la medicina y la neurociencia, demostrando su capacidad para ayudar a pacientes con discapacidades severas. Un ejemplo notable es el caso de un paciente que perdió el habla debido a un accidente cerebrovascular (ACV) en el año 2000. Gracias a la IA, este paciente ahora puede comunicarse en dos idiomas.
Científicos de la Universidad de California, en San Francisco, han desarrollado un innovador implante cerebral que ha permitido a un paciente bilingüe en español e inglés expresarse nuevamente. Este avance abre nuevos caminos para entender el procesamiento del lenguaje en el cerebro humano y representa un gran avance en el campo de las neuroprótesis para la restauración del habla. La información fue publicada por la agencia Infobae.
El equipo, compuesto por casi una docena de científicos del Centro de Ingeniería Neural y Prótesis, ha trabajado durante años en este proyecto. Utilizando un sistema de decodificación que convierte la actividad cerebral en oraciones mostradas en una pantalla, los investigadores han logrado que el paciente, identificado con el nombre ficticio de Pancho, pueda comunicarse de manera efectiva.
Pancho, que sufrió un ACV en 2000 y solo podía gemir y gruñir, recibió el implante en febrero de 2019 bajo la supervisión del neurocirujano Edward Chang, codirector del Centro de Prótesis e Ingeniería Neural en UCSF. Este implante rastrea la actividad cerebral y, utilizando redes neuronales, decodifica las palabras que Pancho intenta articular.
Para 2021, Pancho ya podía comunicarse en inglés, lo que marcó un hito significativo. Sin embargo, dado que la mitad del mundo es bilingüe, los investigadores reconocieron la necesidad de desarrollar decodificadores que permitieran la comunicación en ambos idiomas. La actividad cortical de Pancho en ambos idiomas fue clave para entrenar el implante, demostrando que el aprendizaje de un idioma puede acelerar el entrenamiento en el segundo.
En 2022, se demostró la viabilidad de la transferencia de aprendizaje entre idiomas, permitiendo a Pancho cambiar de idioma a voluntad. Este avance muestra el potencial de una neuroprótesis del habla bilingüe para restaurar una comunicación más natural.
El estudio también reveló que el cerebro bilingüe utiliza áreas comunes para ambos idiomas, un hallazgo que desafía la creencia de que se trabajan en áreas distintas. Este sistema de traducción debe replicarse con hablantes de otros idiomas, como el mandarín y el japonés, para explorar la complejidad del cerebro en diferentes contextos lingüísticos.
Paralelamente, las interfaces cerebro-computadora continúan emergiendo como una tendencia disruptiva en las innovaciones médicas. Un ejemplo es Noland Arbaugh, el primer usuario de un implante cerebral desarrollado por Neuralink, la empresa de Elon Musk. Arbaugh, quien quedó cuadripléjico tras un accidente de buceo, ahora puede operar su computadora con la mente, moviendo el cursor en la pantalla y controlando la música solo con pensamientos.
El dispositivo de Neuralink, llamado N1, tiene 8 milímetros de diámetro y está compuesto por 64 cables ultrafinos con 1,000 electrodos que registran la actividad neuronal. Arbaugh, quien se inscribió en el ensayo buscando ser parte de este avance, ha transformado su vida, ganando nueva independencia y la capacidad de interactuar con el mundo digital de formas antes inimaginables. Recientemente, Arbaugh demostró en un video que sigue usando el dispositivo en sus actividades diarias.
Estos desarrollos destacan el increíble potencial de la IA y las interfaces cerebro-computadora para mejorar la calidad de vida de personas con discapacidades, marcando el comienzo de una nueva era en la medicina y la neurociencia.
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