Concordia, Sinaloa, 05/03/26 (Más).- Los cuerpos de otros dos trabajadores de la empresa minera canadiense Vizsla Silver, que habían sido secuestrados a finales de enero en el municipio de Concordia, fueron identificados por sus familiares, con lo que suman ya siete los mineros reconocidos entre las víctimas del caso, mientras tres más continúan desaparecidos.
De acuerdo con información publicada por El País, diez empleados de la compañía fueron privados de la libertad el 23 de enero por un grupo criminal vinculado al Cartel de Sinaloa, cuando se encontraban en el fraccionamiento La Clementina, utilizado como campamento para trabajadores que realizaban labores de exploración minera en la zona.
La empresa Vizsla Silver confirmó en un comunicado la identificación de los cuerpos y expresó sus condolencias a las familias afectadas.
“Nuestros corazones están con las familias que han perdido a sus seres queridos y con quienes continúan esperando respuestas. Seguimos concentrados en apoyar a las familias afectadas y a nuestro equipo, así como los esfuerzos continuos para localizar a quienes aún permanecen desaparecidos”, señaló el presidente de la compañía, Michael Konnert, al informar que la empresa colabora con autoridades federales y estatales en la investigación.
Entre las víctimas identificadas se encuentra Javier Guillermo Vargas Valle, de 40 años, originario de Concordia; cuyos restos fueron localizados en una de las fosas clandestinas halladas en la comunidad de El Verde, a unos 45 kilómetros del puerto de Mazatlán.
Tras confirmarse su identidad, familiares expresaron su dolor por el crimen. “Tu pecado fue ser honesto y trabajar por tu familia querido primo”, escribió Roque Vargas, allegado de la víctima, quien añadió:
“Quienes somos de fe sabemos que esto no quedará impune y que quien te hizo eso pronto estará pagando con creces su felonía”.
Las autoridades señalan que el secuestro ocurrió cuando hombres armados llegaron al campamento y se llevaron a los diez trabajadores.
Entre ellos se encontraban José Ángel Hernández Vélez, Francisco Antonio Esparza Yáñez, José Manuel Castañeda Hernández, Saúl Alberto Ochoa Pérez, Antonio de la O Valdez, Ignacio Aurelio Salazar Flores, José Antonio Jiménez Nevárez, Javier Emilio Valdez Valenzuela y Miguel Tapia Rayón.
Las investigaciones están a cargo de la Fiscalía General de la República, que clasificó el caso como un hecho relacionado con el crimen organizado.
El secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, indicó que una de las líneas de investigación apunta a que integrantes del grupo criminal conocido como los Chapitos habrían confundido a los mineros con miembros de una facción rival vinculada a Ismael “El Mayo” Zambada.
La búsqueda de los trabajadores derivó en un operativo con más de mil elementos militares, incluidos integrantes de fuerzas especiales que recorrieron comunidades como Pánuco y Copala, zonas que han sido abandonadas por habitantes debido a la violencia generada por enfrentamientos armados y ataques con drones.
Durante las acciones fueron detenidos cuatro jóvenes, quienes según autoridades admitieron haber participado en la desaparición de los mineros.
Posteriormente, en la comunidad de El Verde se localizaron varias fosas clandestinas donde fueron hallados los cuerpos de las víctimas y otros cinco restos humanos que podrían corresponder a personas asesinadas anteriormente por grupos criminales que operan en la región.
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