Saltillo, Coahuila, 17/09/26 (Más).- La corrupción se mantiene como una de las principales preocupaciones de la población de Coahuila y es identificada por 52 por ciento de los habitantes mayores de 18 años como el problema más importante que enfrenta actualmente la entidad, de acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG) 2025.
Los resultados muestran además un incremento en la proporción de personas que tuvieron contacto directo con algún servidor público y experimentaron al menos un acto de corrupción, lo que refleja una diferencia entre la percepción general del fenómeno y las experiencias concretas de los ciudadanos al realizar trámites o tener relación con autoridades.
La tasa de personas que reportaron haber enfrentado hechos de corrupción pasó de 11 mil 464 por cada 100 mil habitantes en 2023 a 14 mil 619 durante 2025. La variación representa un incremento aproximado de 28 por ciento en un periodo de dos años y fue considerada estadísticamente significativa por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El crecimiento en las experiencias directas contrasta con una reducción en la percepción sobre la frecuencia de la corrupción en el estado. Durante 2023, el 77.6 por ciento de la población adulta consideró que estas prácticas eran frecuentes o muy frecuentes en Coahuila, mientras que para 2025 el porcentaje disminuyó a 74.6 por ciento.
Aunque la percepción registró una baja de tres puntos porcentuales, los datos indican que prácticamente tres de cada cuatro habitantes adultos de la entidad continúan considerando que la corrupción ocurre de manera habitual, por lo que el fenómeno mantiene una presencia importante dentro de las preocupaciones ciudadanas.
Los resultados de la ENCIG revelan así un escenario en el que una menor proporción de habitantes considera que la corrupción es frecuente, pero al mismo tiempo aumentó el número de personas que aseguraron haberla experimentado directamente al entrar en contacto con funcionarios o instituciones públicas.
Este tipo de prácticas puede tener consecuencias que van más allá de la percepción sobre el funcionamiento de las instituciones. La corrupción durante trámites, pagos o gestiones ante autoridades puede traducirse en costos adicionales para los ciudadanos, diferencias en el trato y dificultades para acceder a servicios que, en principio, deben ofrecerse bajo las mismas condiciones.
La experiencia cotidiana de la población con las dependencias gubernamentales representa uno de los elementos que influyen en la confianza hacia las instituciones. La existencia de actos de corrupción durante estos contactos puede afectar la percepción sobre la eficacia de las autoridades y sobre la igualdad con que se aplican procedimientos y servicios públicos.
Los datos también plantean retos para las instituciones responsables de prevenir, investigar y sancionar estas conductas. Entre ellos se encuentra la necesidad de contar con procedimientos más transparentes, mecanismos de denuncia accesibles y condiciones que permitan a las personas reportar irregularidades sin enfrentar obstáculos adicionales.
La disminución en la percepción de corrupción puede representar una variación favorable respecto a 2023; sin embargo, el crecimiento de las experiencias directas registrado en la ENCIG 2025 muestra que el problema continúa afectando la relación cotidiana entre ciudadanos y autoridades en Coahuila.
El hecho de que 52 por ciento de la población adulta coloque a la corrupción como el principal problema que aqueja a la entidad confirma además que se trata de un asunto que permanece entre las mayores inquietudes sociales, particularmente por su impacto en la confianza pública, el acceso a servicios y la relación de los habitantes con las instituciones gubernamentales.
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