Mexicali, Baja California, 05/02/26 (Más).- Dos explosiones consecutivas provocaron momentos de pánico entre habitantes de Playas de Rosarito, luego de que un incendio de gran magnitud se registrara en el ejido Lázaro Cárdenas, donde familias tuvieron que huir de sus viviendas para salvar la vida ante el avance del fuego.
De acuerdo con información periodística y reportes oficiales, el siniestro se originó por la extracción ilegal de combustible en un ducto de Petróleos Mexicanos, una práctica conocida como huachicoleo, que se ha extendido en los ramales del Centro de Almacenamiento y Distribución de la empresa en este municipio colindante con Tijuana y Ensenada.
Jesús, uno de los pobladores, relató que al escuchar las detonaciones tomó a su hijo de seis meses y salió de su casa al sentir el calor de las llamas y el estallido de los vidrios de las ventanas.
Al observar el incendio, subió a su vehículo y huyó hacia la carretera, donde auxilió a una mujer que corría con su bebé en brazos para alejarse del fuego, logrando así ponerse a salvo.


El incendio se prolongó por más de dos horas y, aunque no se reportaron víctimas mortales, sí dejó daños materiales en la zona.
Autoridades confirmaron que el ducto de Pemex en ese punto se encuentra a menos de un metro de profundidad, lo que facilitó la perforación ilegal que derivó en la explosión.
Pese a que el área es considerada despoblada, se ubica cerca de dos fraccionamientos habitacionales y un mercado.
La actividad ilícita no fue detectada por los recorridos de vigilancia de la policía municipal de Rosarito ni por las fuerzas federales desplegadas en la región, incluida la Guardia Nacional y la Defensa.
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