Por Leslie Zamora
Saltillo, Coahuila, 27/07/2026 (Más).- El obispo de Saltillo, Hilario González García, afirmó que el debate sobre el trato hacia los animales y su comparación con las personas debe entenderse desde la enseñanza de la Iglesia católica, al señalar que existe una diferencia entre la dignidad del ser humano y el resto de la creación.
Al ser cuestionado sobre si un católico debe velar a un perro, respondió que se trata de un tema relacionado con la antropología cristiana y la teología de la creación.
Las declaraciones del jerarca católico se dan después de que la Diócesis de Saltillo aclarara, por medio de sus redes sociales, que la Iglesia Católica no celebra misas por el eterno descanso de mascotas, ya que las intenciones por los fieles difuntos están reservadas exclusivamente para las personas.
En esa explicación también se reiteró que el cuidado y la protección de los animales forman parte del compromiso de los creyentes con la creación.
El jerarca católico explicó que el respeto hacia los animales no está reñido con el valor que la doctrina cristiana otorga a las personas, aunque subrayó que ambos ocupan un lugar distinto dentro de la creación.
“No están peleadas, pero como dice la raza, hay niveles. Hay niveles”, expresó.
González García sostuvo que el cuidado de los animales forma parte de la responsabilidad que tienen las personas hacia la creación, por lo que rechazó cualquier forma de maltrato o crueldad contra las mascotas.
Recordó que el papa Francisco había insistido en la importancia de proteger la llamada “casa común”, por lo que consideró que quienes deciden tener una mascota deben asumir el compromiso de atenderla adecuadamente.
“El tener una mascota en la casa significa, como nosotros seres racionales, estar al pendiente de ellos, no para maltratarlos, no ser crueles. Yo creo que es parte también de nuestro compromiso con la creación”, señaló.
El obispo indicó que el respeto por los animales también refleja la manera en que las personas viven su fe y la responsabilidad que tienen como creyentes de dar testimonio con sus acciones.
Añadió que, desde la perspectiva cristiana, toda la creación espera que las personas actúen conforme a los valores que profesan.
“Toda la creación, mundo mineral, mundo vegetal, mundo animal, está esperando que nosotros, los hijos e hijas de Dios, demos un buen reflejo del rostro misericordioso del Señor”, manifestó.
González García reiteró que la discusión sobre este tema no debe centrarse en confrontar el valor de los animales con el de los seres humanos, sino en comprender el lugar que cada uno ocupa dentro de la creación y ejercer una responsabilidad ética hacia todas las formas de vida, al insistir en que el respeto por la creación y la dignidad de la persona son principios que, desde la doctrina católica, se complementan y no se contraponen.
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