Redacción Más / IA
Cruise y General Motors (GM) están enfrentando una serie de desafíos regulatorios y financieros que han llevado a una reevaluación de su estrategia de desarrollo de vehículos autónomos. Tras un accidente en octubre, en el que un robotaxi de Cruise golpeó a una peatona y la arrastró 6 metros, California revocó el permiso de Cruise para operar vehículos sin conductor. Este incidente ha generado críticas y ha desencadenado investigaciones por parte de la NHTSA, el Departamento de Justicia y la Comisión de Bolsa y Valores, destacando las complicaciones regulatorias que enfrenta la empresa.
En respuesta a estos desafíos y a las pérdidas financieras acumuladas, GM decidió en enero recortar el gasto en Cruise en aproximadamente 1,000 millones de dólares. Desde 2017, Cruise ha perdido más de 8,000 millones de dólares, lo que ha llevado a GM a realizar una revisión de costos y ajustes en la producción de vehículos autónomos. Este enfoque incluye una transición hacia un desarrollo más inmediato y menos incierto. La información fue publicada por la agencia Forbes.
Como parte de esta estrategia, GM ha optado por centrar sus esfuerzos en el desarrollo del Chevrolet Bolt de próxima generación, abandonando el proyecto del vehículo autónomo Origin. El Chevrolet Bolt se convertirá en el foco principal de la empresa, ya que el Origin, que no contaría con volante ni otros controles humanos, está en espera indefinida. En 2022, GM había solicitado a la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) permiso para implementar hasta 2,500 vehículos Origin al año sin pedales de freno ni espejos, pero la NHTSA aún no ha respondido a esta solicitud.
La decisión de pausar la producción del Cruise Origin en noviembre pasado, después de haber producido ya cientos de estos vehículos, se alinea con un enfoque de reducción de costos. La empresa consideró que los vehículos Origin producidos eran «más que suficiente para el corto plazo». Este ajuste de estrategia refleja una adaptación a las realidades del mercado y la regulación.
Mary Barra, directora ejecutiva de GM, ha informado que Cruise ha reanudado las pruebas de robotaxis con conductores humanos en tres ciudades y ha contratado recientemente a un nuevo director ejecutivo. Esta estrategia de pruebas con conductores humanos es parte del enfoque actual de Cruise para abordar las preocupaciones de seguridad mientras busca avanzar en el desarrollo de sus tecnologías autónomas.
Barra también ha señalado que GM podría generar 50,000 millones de dólares en ingresos anuales para 2030. Sin embargo, el cambio de enfoque hacia el Bolt y la pausa en el desarrollo del Origin son indicativos de la necesidad de mejorar la viabilidad financiera y acelerar los avances tecnológicos en un entorno regulatorio y financiero complejo.
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