Yuma, Arizona, 05/10/26 (Más).- El Ejército de Estados Unidos probó en septiembre tecnología para detectar y destruir drones en el campo de pruebas de Yuma, Arizona, en un ejercicio enfocado en las amenazas de aeronaves no tripuladas vinculadas con actividades de organizaciones del narcotráfico en la frontera con México.
De acuerdo con información publicado por Infobae, con base en datos de Reuters, durante los 30 días previos al ejercicio Falcon Peak fueron detectadas 378 incursiones de drones, una cifra que, según el general de brigada Brian Filler, subcomandante de operaciones de la Fuerza de Tarea Conjunta de la Frontera Sur, mantiene una tendencia al alza.
El militar explicó que la mayoría de las aeronaves detectadas son drones comerciales equipados con cámaras de vigilancia y que suelen ser observados en zonas donde también se registran movimientos transfronterizos. Las autoridades estadounidenses relacionan su utilización con actividades de contrabando y trata de personas.
El Ejército estadounidense informó además que desde agosto ha derribado 11 drones vinculados con cárteles mediante sistemas láser desplegados en la frontera. Funcionarios citados en los reportes señalaron que estos aparatos no tienen las características de los drones utilizados en conflictos militares como el de Ucrania, aunque la frontera es utilizada para probar equipos y capacitar a los soldados.
El ejercicio Falcon Peak fue organizado por el Comando Norte de Estados Unidos y reunió a empresas de defensa que presentaron diferentes sistemas destinados a detectar, rastrear e interceptar aeronaves no tripuladas.
Entre las tecnologías mostradas se encuentra el dron Ghost, desarrollado por Anduril; un sistema de radar y cámara de Teledyne FLIR; la ametralladora automática Bullfrog, de Allen Control Systems, y un dron interceptor de Powerus.
La utilización de estos sistemas ocurre mientras las autoridades estadounidenses han incrementado su atención sobre el uso de drones por parte de organizaciones criminales. En julio de 2025, un funcionario del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos informó que durante la segunda mitad de 2024 se habían detectado más de 27 mil drones a menos de 500 metros de la frontera.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha señalado que cualquier acción unilateral de Estados Unidos en territorio mexicano representaría una violación a la soberanía nacional. La mandataria reiteró esa postura después de que el Ejército estadounidense derribara tres drones mediante un sistema láser en el Valle del Río Grande, Texas, a finales de agosto.
En febrero, asesores del Congreso estadounidense informaron a Reuters que militares de ese país habían derribado por error un dron perteneciente al propio gobierno de Estados Unidos mediante un sistema antidrones láser.
Del lado mexicano, la Secretaría de la Defensa Nacional anunció a principios de septiembre un operativo antidrones conjunto en la frontera entre Tijuana y San Diego. La dependencia señaló que la cooperación se desarrolla con “pleno respeto a la soberanía nacional”, mientras que el secretario de la Defensa, Ricardo Trevilla, informó que México cuenta con 165 equipos antidrones desplegados en la frontera norte.
El desarrollo de tecnología antidrones también coincide con un incremento de la cooperación entre autoridades estadounidenses y gobiernos estatales mexicanos en materia de seguridad. El 2 de octubre, el embajador de Estados Unidos, Ronald Johnson, y el gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri, colocaron la primera piedra de una Academia Internacional de Capacitación Policial en el Complejo Rhino, sede de la Secretaría de Seguridad Ciudadana estatal.
El proyecto contempla una inversión superior a 30 millones de pesos y se prevé que concluya durante la primera quincena de enero de 2027. Johnson señaló que será la primera academia de este tipo en México y Latinoamérica y que estará enfocada en la detección de delitos relacionados con drogas, armas, dinero y contrabando.
El embajador también indicó que desde 2015 Estados Unidos ha capacitado en Querétaro a 4 mil 732 participantes, incluidos mil 714 integrantes de la Fiscalía estatal. La cooperación en materia de seguridad entre ambos países se mantiene, sin embargo, bajo discusión debido a los límites de la participación de autoridades estadounidenses en territorio mexicano.
El tema se relaciona además con el debate sobre una posible injerencia extranjera en los procesos electorales. En mayo, Sheinbaum acusó que Estados Unidos buscaba influir en las elecciones intermedias de México de 2027, luego de acusaciones contra funcionarios mexicanos y de la presencia de agentes estadounidenses en operaciones en Chihuahua.
Posteriormente, el Congreso mexicano aprobó una reforma al artículo 41 constitucional para incorporar la injerencia extranjera como una causal de nulidad electoral. El presidente nacional del PAN, Jorge Romero, señaló que “nadie quiere injerencia”, mientras diputados de ese partido cuestionaron la reforma y la consideraron un mecanismo de censura.
El despliegue de sistemas para detectar y derribar drones en la frontera se desarrolla así en paralelo con los esfuerzos de México por ampliar sus propias capacidades antidrones y con una discusión bilateral sobre seguridad, cooperación y soberanía. Las autoridades estadounidenses han centrado las pruebas descritas en su propio territorio, particularmente en el campo de pruebas de Yuma, Arizona.
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