Washington, 07/05/24 (Más / IA).- Un nuevo informe gubernamental advierte que la Seguridad Social y Medicare de Estados Unidos se quedarán sin fondos en poco más de una década, lo que ejerce presión sobre el Congreso para abordar la salud financiera del sistema.
Los fiduciarios de estos programas de jubilación proyectan que la Seguridad Social estará insolvente para el año 2035, y Medicare para el 2036, lo que podría resultar en recortes de beneficios.
Aunque esta situación es mejor de lo esperado, el panorama general sigue siendo sombrío.
El Gobierno publicó un informe sobre las nuevas estimaciones de las perspectivas presupuestarias de la Seguridad Social y advirtió que el programa paga más de lo que ingresa, lo que eventualmente agotará su fondo ficuciario.
El próspero mercado laboral y la baja tasa de desempleo han fortalecido las finanzas de los programas, pero esta mejora podría no perdurar.
El Congreso debe actuar para estabilizar los programas y evitar cortar los beneficios a millones de personas mayores o sumir a la nación en una deuda insuperable.
El representante David Schweikert, de Arizona, señaló que este no es un informe optimista y destaca cuánto estamos viviendo al límite.
Los legisladores, con las elecciones de noviembre en mente, consideran reformas fiscales amplias.
El presidente Joe Biden propone nuevos impuestos para los estadounidenses más ricos, mientras que los republicanos evalúan extender los recortes de impuestos de la era Trump.
El próximo año será crucial para la política fiscal, y el Congreso deberá tomar decisiones importantes.
La última vez que la salud fiscal a largo plazo fue una prioridad en la agenda legislativa fue durante el primer mandato del presidente Barack Obama. En ese momento, no se logró un amplio compromiso sobre gastos y prestaciones con los republicanos del Congreso. Aunque las disputas actuales se centran en el gasto discrecional, es fundamental abordar la sostenibilidad financiera a largo plazo de la nación.
Los programas de Seguridad Social y Medicare, financiados principalmente por impuestos sobre la nómina, enfrentan desafíos debido al aumento de jubilados.
Sin reformas significativas, se prevé un recorte del 21 por ciento en los beneficios de jubilación para 2033. Entre las soluciones propuestas se incluyen elevar la edad de jubilación y aumentar los impuestos sobre la nómina. Sin embargo, cambios drásticos en la Seguridad Social son políticamente impopulares.
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