Mountain View, California, 13/08/26 (Más).- Google emprendió una amplia reorganización de su división de inteligencia artificial (IA) que redujo nuevamente la autonomía de Google DeepMind y concentró mayor poder en el desarrollo y comercialización de Gemini, mientras la compañía busca recuperar terreno frente a modelos de competidores como Anthropic y OpenAI.
De acuerdo con información de Forbes México, el cofundador de Google, Sergey Brin, ha presionado en los últimos meses a empleados clave del área de IA para acelerar el desarrollo de Gemini y alcanzar la frontera tecnológica. Dos personas familiarizadas con sus declaraciones señalaron que Brin planteó estas prioridades ante cientos de trabajadores de Google DeepMind durante una reunión celebrada en abril.
La presión se produce después de que Gemini alcanzara brevemente una posición competitiva frente a sus rivales en noviembre, pero posteriormente modelos actualizados de Anthropic y OpenAI volvieron a colocar a Google en una posición de recuperación. Según las fuentes citadas, la empresa incluso retrasó dos meses una nueva versión insignia de Gemini después de que pruebas internas mostraran un desempeño inferior al de sus competidores en áreas como programación.
El 5 de agosto, Google anunció la renovación del liderazgo de Google DeepMind. Demis Hassabis, quien encabezaba el laboratorio, dejó las principales responsabilidades de gestión para convertirse en presidente, mientras que su adjunto, Koray Kavukcuoglu, asumió un papel central en las decisiones de la división. Paralelamente, los dos co-líderes técnicos originales de Gemini, Jeff Dean y Oriol Vinyals, dejaron la compañía para emprender nuevos proyectos.
La reorganización representa otro paso en la reducción de la autonomía de DeepMind, laboratorio con sede en Londres que Google adquirió en 2014. Desde entonces, la compañía ha incrementado la integración del trabajo de investigación con sus productos y negocios, con el objetivo de que la inteligencia artificial contribuya de manera directa al desarrollo de software y a la generación de ingresos.
La estructura comenzó a modificarse de manera más marcada en 2025, cuando el director ejecutivo de Google, Sundar Pichai, nombró a Kavukcuoglu, entonces director de tecnología de DeepMind, como arquitecto jefe de IA de Google.
Su responsabilidad adicional consistía en integrar Gemini en los productos de la compañía. De acuerdo con cuatro fuentes citadas por Reuters, durante los meses posteriores algunos dirigentes de DeepMind perdieron influencia en las decisiones sobre el modelo, mientras Kavukcuoglu se convirtió en una figura central de su dirección.
Kavukcuoglu también contó con el respaldo de Brin, según una de las fuentes. El cofundador, de 52 años y sin un cargo ejecutivo en la empresa, ha intervenido informalmente en los esfuerzos para desarrollar modelos de IA.
Entre las áreas que ha impulsado se encuentra la llamada auto-mejora recursiva, relacionada con sistemas capaces de mejorar sus capacidades con una menor intervención humana.
La reorganización provocó una caída de aproximadamente 4 por ciento en las acciones de Google el día del anuncio. En una reunión general de la división celebrada el 6 de agosto, Hassabis y Kavukcuoglu intentaron tranquilizar al personal y señalaron que las actividades cotidianas del laboratorio continuarían de manera similar. Kavukcuoglu mantendría la supervisión de Gemini, responsabilidad que, según las fuentes, ya había asumido más de un año antes.
Sin embargo, durante esa reunión también se informó que varios equipos no técnicos serían trasladados desde DeepMind hacia estructuras corporativas de Google. El movimiento generó inquietud entre empleados que temen que el laboratorio pierda parte de la libertad que anteriormente permitía desarrollar investigaciones y proyectos no vinculados directamente con Gemini.
Hassabis concentrará ahora su actividad en asuntos de largo plazo relacionados con el desarrollo de la inteligencia artificial, la ciencia y sus posibles efectos sobre la sociedad. Su menor participación en la administración de Gemini comenzó poco después del lanzamiento del modelo en 2023, cuando transfirió responsabilidades de gestión a sus colaboradores, de acuerdo con personas familiarizadas con la organización interna.
Uno de los problemas que enfrenta Google es la disponibilidad de capacidad informática para entrenar sus modelos. Las Unidades de Procesamiento Tensorial (TPU), desarrolladas por la propia compañía, son un recurso limitado que también requieren sus productos de consumo y servicios empresariales. Directivos de Google Cloud esperan que el nuevo liderazgo de Kavukcuoglu contribuya a reducir las tensiones internas relacionadas con la distribución de estos procesadores.
Fuentes citadas por Reuters también atribuyeron parte de las dificultades de Gemini a problemas estructurales. Entre ellos mencionaron limitaciones de capacidad informática, desacuerdos entre responsables de distintos proyectos y una distribución de recursos que habría afectado áreas consideradas estratégicas, como la programación. También señalaron que los procesos burocráticos de Google han contribuido a que el lanzamiento de nuevos modelos sea más lento que el de competidores con estructuras más ágiles.
Pichai ha sostenido que Google continuará ampliando su infraestructura para atender las necesidades de entrenamiento de modelos y reducir las restricciones relacionadas con las TPU. La compañía también ha mantenido que conserva posiciones competitivas en determinadas áreas, como la generación de video, aunque reconoce la necesidad de avanzar en otros segmentos de la inteligencia artificial.
Kavukcuoglu se trasladó de Londres a Mountain View el año pasado para asumir su posición como arquitecto principal de IA y comenzó a reportar directamente a Pichai. Antes de ese movimiento ya mantenía una relación estrecha con Google Cloud, unidad considerada uno de los principales motores de ingresos relacionados con inteligencia artificial para la compañía.
La salida de figuras como Dean y Vinyals también generó dudas sobre el futuro de equipos y proyectos que tenían mayor margen para realizar investigaciones ajenas al entrenamiento de Gemini. Según las fuentes consultadas, algunos trabajadores bajo la dirección de esos líderes contaban con un nivel poco habitual de autonomía para desarrollar investigaciones independientes, por lo que su salida incrementó la incertidumbre sobre el destino de esas iniciativas.
La reorganización refleja así un cambio en las prioridades de Google DeepMind: de una estructura con amplio margen para la investigación científica a una organización con una mayor integración corporativa y una presión más directa para convertir sus avances en productos competitivos. Mientras Brin impulsa una aceleración del desarrollo de modelos y Kavukcuoglu concentra la dirección de Gemini, Hassabis queda orientado hacia las investigaciones de largo plazo que marcaron buena parte de la trayectoria del laboratorio.
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