Por Leslie Zamora
Saltillo, Coahuila, 17/09/2026 (Más).- Más de 600 inmuebles del Centro Histórico de Saltillo se encuentran en situación de abandono debido a procesos de intestados, falta de atención de los propietarios o porque sus descendientes han emigrado, situación que ha contribuido al deterioro y eventual sustitución de edificaciones que forman parte de la historia de la ciudad.
El historiador y docente de la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC), Carlos Jesús Recio Dávila, señaló que muchas de estas propiedades se han deteriorado con el paso del tiempo, mientras que otras han sido reemplazadas por construcciones modernas, lo que representa un reto para la conservación del patrimonio arquitectónico de Saltillo.
Explicó que el crecimiento poblacional y la necesidad de disponer de nuevos espacios han provocado que los elementos históricos sean relegados frente a proyectos considerados más funcionales. En este contexto, advirtió que la pérdida de inmuebles antiguos también implica la desaparición de parte de la memoria colectiva de la ciudad.
“Los aspectos o los edificios históricos hay que cuidarlos, son frágiles porque tienen muchos años”, expresó.
Recio Dávila reconoció que no todas las edificaciones pueden conservarse, por lo que consideró necesario establecer criterios para identificar aquellas que cuentan con características históricas relevantes, valoración que debería realizarse con la participación de autoridades, población civil y personas interesadas en la historia de la ciudad.
Entre los inmuebles que podrían tener un valor particular, mencionó que existen aproximadamente seis o siete casas correspondientes al periodo virreinal del siglo XVII. Una de ellas, dijo, se encuentra detrás de la Catedral de Saltillo, mientras que una parte importante de las construcciones que actualmente permanecen en el Centro Histórico corresponde al siglo XIX y al periodo del Porfiriato.




El historiador también señaló que el catálogo de edificios históricos disponible fue elaborado entre las décadas de 1980 y 1990, por lo que desconoce cuántos de los inmuebles registrados originalmente permanecen actualmente; sin embargo, afirmó que desde la década de 1950 han desaparecido numerosas casas y edificios considerados emblemáticos.
“La ciudad va a seguir creciendo, pero el gran riesgo entonces es que al perder la memoria equivale, si hacemos la comparación con una persona, a alguien que padece amnesia, que padece Alzheimer, que no sabe quién es”, expuso.
Otro de los fenómenos relacionados con la transformación de las zonas históricas es la gentrificación, que implica la llegada de nuevos propietarios e inversiones a sectores tradicionales.
Recio Dávila señaló que este proceso puede generar una mayor actividad económica, aunque también puede provocar el desplazamiento de habitantes que han permanecido durante generaciones en esos espacios.
Como referencia, mencionó la transformación urbana de Monterrey con la construcción de la Macroplaza, proceso en el que habitantes de las zonas intervenidas fueron desplazados hacia sectores alejados del centro.



Para Saltillo, consideró que existe el riesgo de que una dinámica similar contribuya a la pérdida de la historia comunitaria si los residentes tradicionales son desplazados.
Ante el deterioro de las propiedades abandonadas, Recio Dávila planteó que el objetivo no debe ser conservar indiscriminadamente todas las construcciones, sino determinar cuáles poseen características históricas suficientes para ser protegidas y cuáles pueden ser modificadas o sustituidas.
“No podemos guardar todo en la memoria, pero sí hay que dejar testimonio del paso y la historia de los saltillenses con edificios, con casas, con espacios emblemáticos”, señaló.
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