Casi medio siglo después de que la viruela fuera declarada erradicada, la dracunculosis o enfermedad del gusano de Guinea se perfila como la siguiente candidata a desaparecer del planeta, al registrar apenas diez casos humanos en 2025. Mientras tanto, la OMS reconoció este año a varios países por eliminar enfermedades como la lepra, el tracoma y la transmisión maternoinfantil del VIH, la hepatitis B y la sífilis
Ginebra, Suiza, 13 jun (EFE).- El 8 de mayo de 1980, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró erradicada la viruela en el planeta. Pese a que ninguna otra enfermedad humana ha conseguido emular este hito después de casi medio siglo, siete patologías han sido eliminadas en el último año
La Asamblea General de la OMS rindió homenaje el pasado mayo a los 17 países que han sido capaces de poner punto final a ese grupo de enfermedades, entre ellos Chile (lepra); Argelia, Australia, Egipto, Fiyi, Libia, Senegal y Túnez (tracoma), y Brasil, Bahamas, Dinamarca y Maldivas (transmisión maternoinfantil del VIH).
Maldivas, además, se convirtió en el primer país del mundo en lograr una triple eliminación: la del VIH de madre a bebé, pero también la de hepatitis B y la de sífilis.
Ello significa reducir a cero la incidencia de la patología en un país o territorio, aunque siga existiendo en otros lugares, mientras que erradicar implica suprimir el patógeno por completo del planeta.
En otras palabras, la eliminación es el paso previo a la erradicación. Hay un nivel más alto que es la extinción, cuando el agente infeccioso ya no está en la naturaleza o en los laboratorios.
Además de la viruela, hay una segunda enfermedad que también ha logrado erradicarse, pero es animal: la peste bovina.
Tras la viruela, ¿cuál será la segunda enfermedad en erradicarse?
En la actualidad, hay cuatro programas de erradicación en curso respaldados por la OMS: la poliomielitis (polio), el gusano de Guinea (dracunculosis), la malaria y el pian.

La dracunculosis va camino de convertirse en la segunda enfermedad humana erradicada, con solo diez casos humanos notificados en todo el mundo en 2025, la cifra más baja de la que se tiene constancia, según datos del Centro Carter.
Esta organización sin ánimo de lucro estadounidense lidera la campaña mundial para acabar con dicha patología, que causa una dolorosa ampolla de la que emerge lentamente un gusano, por lo general en la parte inferior de la pierna, entre diez y catorce meses después del contagio.
En 1986, cuando el Centro Carter intensificó sus esfuerzos para acabar con el gusano de Guinea, se estimaba que se producían cada año 3.5 millones de casos humanos.
Hasta la fecha, la Organización Mundial de la Salud ha certificado 200 países libres del gusano de Guinea. Solo seis siguen sin certificar: Angola, Chad, Etiopía, Malí, Sudán del Sur y Sudán.
La OMS rinde tributo a países que han dedicado un gran esfuerzo.
Entre los países a los que la OMS rindió homenaje en su última Asamblea General figuran Chile, el primer país de América en ser oficialmente verificado como libre de la enfermedad de la lepra tras más de tres décadas sin declararse casos locales.
Los primeros casos de la enfermedad se registraron en Rapa Nui (Isla de Pascua) a finales del siglo XIX y en el territorio continental chileno hubo contagios esporádicos, el último de ellos detectado en 1993.
«La eliminación de la lepra en Chile envía un mensaje claro al mundo, el de que con un compromiso sostenido, (…) detección temprana y acceso universal a la salud podemos conseguir que enfermedades ancestrales pasen a la historia», destacó el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.
La lepra o enfermedad de Hansen es causada por la bacteria “Mycobacterium leprae” y en ausencia de tratamiento puede causar daños permanentes en piel, nervios, extremidades y ojos, que en casos extremos pueden generar discapacidad.
Está incluida por la OMS en la lista de enfermedades tropicales desatendidas, todavía se registran casos en 120 países y cada año se reportan más de 200,000 nuevos contagios, pese a que existe una cura desde hace cuatro décadas.
Otro caso destacado en 2025 ha sido Egipto, que ha eliminado como problema de salud pública la presencia del tracoma, la enfermedad infecciosa que causa más casos de ceguera en el mundo. Se convierte en el séptimo país en alcanzar este hito en el Mediterráneo Oriental y en el vigésimo séptimo en todo el mundo, según la OMS.
El tracoma es responsable de la ceguera o discapacidad visual de cerca de 1.9 millones de personas en el mundo y aún constituye un problema de salud pública en 30 países, lo que pone a más de cien millones de personas en riesgo de contraer la enfermedad.
Se trata de un logro sanitario que se suma a la eliminación de otras enfermedades en la nación norteafricana, como la polio, el sarampión, la rubeola y la malaria. Según la OMS, en la década de 1980 aún afectaba a más de la mitad de los niños de algunas comunidades del delta del Nilo.

El pian, objetivo 2030
Junto con la enfermedad del gusano de Guinea, la Organización Mundial de la Salud se ha propuesto erradicar el pian de aquí a 2030.
Esta infección bacteriana afecta sobre todo a menores de 15 años y se transmite por contacto con lesiones abiertas. No hay vacuna, pero puede tratarse con antibióticos. En 2025, la OMS reconoció 136 países libres de transmisión, un aumento notable frente a solo uno en 2020.
Frente a todos estos avances, también se han producido retrocesos llamativos. Por ejemplo, el sarampión se erradicó oficialmente en Estados Unidos en 2000, sin embargo, en 2025 registró más de dos mil casos. Representa la cifra más alta de contagios en tres décadas en el país, según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). La mayoría de los infectados no estaban vacunados.
En España también se consideraba una enfermedad erradicada desde 2016 gracias a un escudo vacunal al 95% de la población, sin embargo, en 2026 la OMS le retiró el estatus de país libre de sarampión al considerar que se ha restablecido la transmisión endémica de la enfermedad infecciosa.
La tasa de vacunación infantil fue en aumento durante décadas, pero desde 2010 se estancó en muchos países, también entre los de rentas altas, lo que ha dejado a millones de niños de todo el mundo expuestos a enfermedades prevenibles e incluso mortales, según una reciente investigación de The Lancet.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
