Alicia Matías Teodoro, quien protegió con el cuerpo a su nieta durante la explosión de una pipa de gas en Iztapalapa, murió elevando a 11 el número de víctimas mortales. El accidente dejó decenas de heridos, entre ellos estudiantes y trabajadores, y generó daños considerables en la zona. Las autoridades atribuyen el siniestro a una posible negligencia del conductor
Redacción Más
La historia de valentía de Alicia Matías Teodoro, conocida como la ‘Abuela Heroína’, tuvo un desenlace doloroso al confirmarse su fallecimiento la noche del viernes en el Hospital Magdalena de las Salinas, donde permanecía internada con quemaduras en más del 90 por ciento de su cuerpo.
La mujer de 49 años se convirtió en símbolo de fortaleza luego de que, durante la explosión de una pipa de gas en el Puente de la Concordia el pasado 10 de septiembre, protegiera con su propio cuerpo a su nieta Azuleth y lograra salvarle la vida.
De acuerdo con información de Animal Político e Infobae, el área de Comunicación Social de la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México confirmó oficialmente su deceso después de que un día antes la Secretaría de Salud capitalina reconociera un error en una lista preliminar de fallecidos en la que aparecía su nombre. Esta vez, el informe fue ratificado, cerrando la incertidumbre sobre su estado de salud.
Alicia, quien trabajaba como checadora en una base de transporte público del paradero del Metro Santa Martha, solía llevar a su nieta consigo para cuidarla mientras su hija trabajaba, lo que la convirtió en víctima directa de la tragedia.
Con su partida, la cifra de víctimas mortales por la explosión ascendió a 11, mientras que 43 personas permanecen hospitalizadas en distintos centros de salud y 29 han sido dadas de alta. Entre los fallecidos se encuentran estudiantes, trabajadores del sector educativo y de la alcaldía, además de otros vecinos de Iztapalapa que fueron alcanzados por el siniestro ocurrido alrededor de las 14:20 horas del 10 de septiembre, cuando una pipa con capacidad de 49 mil 500 litros volcó y estalló, afectando a casi un centenar de personas y dañando 32 vehículos en la zona.

El saldo de heridos incluye a varias personas en estado crítico, y al menos seis aún no han sido plenamente identificadas.
El listado de víctimas mortales revela la magnitud de la tragedia: entre ellas figuran Ana Daniela Barragán, estudiante de la UNAM de 19 años; Juan Carlos Sánchez Blas, alumno del Cecyt 7 de apenas 15 años, y Jorge Islas Flores, trabajador del mismo plantel del IPN.
También perdieron la vida docentes, trabajadores municipales y vecinos que se encontraban en las inmediaciones del accidente. La diversidad de perfiles da cuenta del impacto que tuvo la explosión en distintas comunidades, desde el sector educativo hasta familias enteras.
La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México descartó que el accidente se debiera a un bache en el camino y señaló que los peritajes apuntan a que el conductor de la pipa, actualmente en estado crítico y bajo custodia, pudo haber circulado a exceso de velocidad. Las investigaciones incluyen delitos como homicidio culposo, lesiones y daño a la propiedad, además de la revisión de las condiciones en que operaba la empresa responsable de la unidad, que transportaba gas LP por una vía de incorporación en condiciones que aún son evaluadas por peritos.
Tras el siniestro, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, anunció apoyos de emergencia a las familias afectadas, que incluyen un censo para identificar a los damnificados en situación más vulnerable, atención psicológica, asesoría legal y recursos para cubrir gastos funerarios. En paralelo, diversas dependencias locales habilitaron centros de acopio para apoyar a los heridos y a los familiares que permanecen en hospitales a la espera de noticias sobre sus seres queridos.

Mientras continúan los peritajes y el proceso legal, la figura de Alicia Matías Teodoro ha quedado marcada como ejemplo de amor y sacrificio. Su decisión de arriesgar la vida para proteger a su nieta ha conmovido a la sociedad y se suma a las dolorosas historias que emergen de una tragedia que recordó a muchos la devastadora explosión de San Juanico ocurrida hace más de cuatro décadas.
En medio de la tristeza por las pérdidas humanas, la memoria de la ‘Abuela Heroína’ quedará como símbolo de esperanza y coraje en Iztapalapa.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
