Ciudad de México, 27 de agosto.– Un grupo internacional de investigadores ha desarrollado un “superalimento” para abejas melíferas que promete reforzar la supervivencia de estos insectos frente a los efectos del cambio climático, las enfermedades y la pérdida de hábitat. Durante las pruebas de laboratorio, las colonias alimentadas con este suplemento lograron hasta 15 veces más crías que alcanzaron la edad adulta, lo que lo convierte en un avance de gran relevancia para la apicultura y la seguridad alimentaria mundial.
De acuerdo con información publicada por BBC Mundo, el proyecto está encabezado por la profesora Geraldine Wright, de la Universidad de Oxford, quien explicó que la fórmula proporciona a las abejas todos los nutrientes necesarios para desarrollarse incluso cuando no hay suficiente polen disponible. “Este avance tecnológico significa que podemos seguir alimentándolas aún en condiciones adversas. Realmente es un gran logro”, declaró la especialista.
Las abejas melíferas desempeñan un papel fundamental en la producción agrícola al polinizar el 70% de los principales cultivos del mundo. Sin embargo, sus poblaciones han disminuido drásticamente: en Estados Unidos las pérdidas de colonias anuales han oscilado entre 40% y 50% en la última década, mientras que apicultores del Reino Unido reportan pérdidas de hasta 75% durante los inviernos más recientes.
El secreto detrás del suplemento está en la incorporación de esteroles, lípidos esenciales para el desarrollo de las abejas, que hasta ahora eran difíciles de sintetizar. Tras 15 años de investigación, el equipo de Oxford logró diseñar una levadura capaz de producir los seis esteroles que estos insectos requieren. Con ello, se elaboró una mezcla que incluye proteínas, grasas, carbohidratos y micronutrientes, presentada en tubos blancos que las abejas consumen con facilidad.
La estudiante de doctorado Jennifer Chennells, integrante del equipo, explicó que la preparación se realiza con utensilios de cocina comunes, a partir de ingredientes en bruto que imitan la composición del polen. Las pruebas de laboratorio confirmaron que las colonias alimentadas con este “superalimento” no solo produjeron más crías, sino que mostraron mejores condiciones de salud general.
La profesora Wright destacó que este suplemento sería particularmente útil en años en los que las plantas con flores dejan de producir antes de lo esperado, lo que priva a las abejas de polen y néctar para enfrentar el invierno. “Cuantos más meses pasen sin polen, mayor será el estrés nutricional y más pérdidas tendrán los apicultores”, advirtió.
Actualmente, se requieren ensayos a mayor escala para evaluar sus efectos a largo plazo, pero los científicos estiman que el producto podría estar disponible para apicultores y agricultores en un plazo de dos años. El estudio es fruto de la colaboración entre la Universidad de Oxford, el Real Jardín Botánico de Kew, la Universidad de Greenwich y la Universidad Técnica de Dinamarca.
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