Ciudad de México, 17/02/26 (Más).- El nuevo salario mínimo fue un respiro para los trabajadorews mexicanos, menos para los que todavía no ganan la cifra piso de 9 mil 582 pesos mensuales, esto es, cerca de la mitad de los trabajadores.
A pesar de que el salario mínimo en México fue incrementado en un 13% a partir del 1 de enero pasado, una inmensa cantidad de trabajadores todavía ganan por debajo de esta cifra debido a la informalidad laboral y otros factores.
En un contexto en el que más del 55% de la población laboral mexicana trabaja en la informalidad, no todos los empleados se benefician del salario mínimo estipulado por la Ley Federal del Trabajo.
De acuerdo con la investigación publicada por Animal Político, más de la mitad de los trabajadores no perciben este beneficio por su situación en el sector informal.
Según la Ley Federal del Trabajo, el salario mínimo es el monto más bajo que un empleador puede pagar por una jornada laboral completa, y debe ser suficiente para cubrir las necesidades básicas de un jefe de familia.
Sin embargo, este derecho solo aplica a quienes tienen una relación laboral formal, lo que significa que quienes trabajan en la informalidad no perciben este beneficio. Según el Sabueso en Animal Político, el salario mínimo es obligatorio solo cuando existe un contrato formal entre empleador y trabajador.
A pesar del aumento del 13% al salario mínimo general, que se fijó en 315.04 pesos diarios, 9,582 pesos al mes, más de la mitad de los trabajadores en México, aproximadamente el 55.4%, no reciben este salario debido a su situación en el sector informal, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
Aunque el salario mínimo ha aumentado considerablemente en los últimos años, este incremento no beneficia a todos por igual.
Héctor Manuel Magaña Rodríguez, investigador del Centro de Investigación en Economía y Negocios del Tecnológico de Monterrey, señala que el aumento es insuficiente si no se considera el impacto de la inflación en los productos que consumen los hogares de menores ingresos.
La inflación general puede ser baja, pero los productos alimenticios esenciales experimentan incrementos mucho mayores, lo que afecta directamente a los sectores más vulnerables.
El ajuste al salario mínimo no ha sido suficiente para contrarrestar la inflación en productos básicos que consumen los hogares de menores ingresos.
Uno de los principales problemas es la informalidad. El 55.4% de la población ocupada en México trabaja en condiciones informales, lo que significa que no tienen acceso a prestaciones, seguridad social ni salario mínimo garantizado.
Esto reduce las posibilidades de que los incrementos salariales se traduzcan en mejoras reales para la mayoría de los trabajadores del país.
El aumento al salario mínimo, aunque positivo en algunos aspectos, tiene un impacto limitado. El salario mínimo solo es obligatorio en trabajos formales, y las personas que trabajan de forma intermitente, por horas o por comisión pueden ganar menos que el salario mínimo mensual sin que esto sea considerado ilegal.
Además, las pensiones contributivas del IMSS y del ISSSTE no se calculan con base en el salario mínimo actual, sino en el historial laboral de cada trabajador.
Esto implica que, si una persona ha cotizado durante su vida laboral con salario mínimo o ha pasado tiempo trabajando en la informalidad, su pensión será proporcional a esos bajos ingresos.
El investigador Magaña Rodríguez destaca que, si bien los incrementos al salario mínimo han ayudado a reducir la pobreza laboral, el principal desafío para mejorar el bienestar de la población es la formalización del empleo.
Para que el aumento al salario mínimo tenga un verdadero impacto, es esencial que más trabajadores se incorporen al sector formal, lo que aumentaría sus ingresos, sus aportaciones a pensiones y fomentaría el crecimiento económico del país.
La informalidad laboral es un problema estructural que limita el crecimiento económico y las mejoras en las condiciones de vida de los mexicanos.
El debate no debe centrarse únicamente en cuánto debe aumentar el salario mínimo cada año, sino en cómo revertir la tendencia de informalidad laboral que afecta a más de la mitad de los trabajadores en México.
Una política social más focalizada y una mayor regulación en sectores clave serían pasos fundamentales para mejorar las condiciones de vida de los trabajadores mexicanos.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
