Apuntes del insomnio
Por Manuel Fragoso Álvarez
Ahora con estos días “vaqueros” recordé a una compañera del Tec que venía de la Ciudad de México ya que, a ella como buena chilanga, no le gustaba ni el menudo ni la carne asada, ni mucho menos eso de botas y sombreros, pero dio la casualidad que su hijo nació aquí en nuestra ciudad, le dije en broma -ya le tenemos su sombrerito y sus botitas- y la hacíamos renegar, pero en buen plan.
Y me acordé de ella porque este domingo me dirigía a comprar ese líquido rojizo con pequeñas partes de panza y pezuñas de res que enerva a los chilangos y que acá en el norte conocemos como “menudo”. Salí con mi ollita y como no abrió el que lo vende por la esquina caminé unas cuadras más y pude darme cuenta que en nuestra ciudad hay demasiados lugares en donde puedes comprar ya sea barbacoa o menudo, pues no hay negocio, carnicería, casa habitación o puestecitos en la calle que no ofrezcan este –para los norteños- rico manjar.
Y no es crítica, más bien es una forma de alabar el coraje del mexicano que no se vence a pesar de crisis, aumentos, reformas y todos los pesares habidos y por haber y aunque el empleo informal se supone que está tratando de que se haga formal con todo el poder del estado y un montón de comerciales en los medios de comunicación masiva para que regularicen su situación, la verdad esto es poco menos que imposible.
Uno de esos chavos que lavan coches afuera de un supermercado me decía -no jefe, aquí en un día bueno y echándolo todas las ganas, si nos andamos llevando hasta mil quinientos al día, no digo que siempre, pero si a veces, lo más fregado son tres o cuatrocientos pesos diarios, ya hasta le compre a mi “chava” su plasma y a mis chavitos sus juguetes, ¿Se imagina si trabajara en una fábrica, pues cuándo?- La señora que me corta el cabello también comenta algo parecido, -no si yo sí trabajé en una empresa como por seis años, pero te pagan bien poquito, yo aquí gano en un día lo que allá me daban por semana y a veces hasta más, claro que es una friega de estar todo el día parada, pero sabes que entre más trabajas más ganas, lo que no ocurre en una oficina o empresa que te quieren pagar una bicoca-. Iguales comentarios me hace un señor que vende tacos y ya tiene tres puestos.
En este 2026, nos han dado unas tremendas vapuleadas a todos los que trabajamos y que pagamos impuestos, porque ya pedimos esquina; subió la luz, la comida, las medicinas y lo más fuerte, la gasolina, la canasta básica y los impuestos estatales.
En fin, si lo que querían era que todo mundo se “activara” haciendo ejercicio, ya lo están logrando, más gente anda a pie porque ni para el trasporte urbano completa. Lástima que las calles estén tan mal como para caminar y por los “puentes –para los carros- de la gente” ni se diga, es más fácil aprender a volar, que cruzar la avenida de un lado a otro, por supuesto que a pie.
En las escuela están proponiendo líderes, de esos que no pidan trabajo si no que generen sus propias empresas y lo ofrezcan a los demás; así es que si usted sabe hacer gorditas o hace pan, pasteles, o vende “abon” o “viafra”, pues hay que variarle, ahora hay que poner varias sucursales o elaborar diferentes productos, o sea ¿Creen ustedes que todo esto lo hace el gobierno por “gacho”? ¡no! Lo único que están haciendo es sacar lo mejor de nosotros mismos, nuestra inventiva, ingenio, o sea todo nuestro potencial para crecer y ser mejores ciudadanos, las oportunidades ahí están, el gobierno nos está dando todo un amplio abanico de posibilidades para que nosotros las aprovechemos. Si no queremos trabajar y producir, pues es culpa de nosotros que somos flojos. Y si quieres ahorrar, pues gasta menos dijo la presidenta, está cara la roja pues echa verde, no tienes para comer, pues ponte a dieta, el gas es caro, pues usa estufa de leña. O sea que por consejos no vamos a parar. Y no desees más, porque eso es ser neoliberal aspirasionista y miembro de la mafia del poder y es muy malo.
Pero formalízate, ¿Cómo que te vas a enriquecer y no vas a pagar tus impuestos al gobierno? Y si pones tu empresita, pues a pagar que las becas del bienestar y las de los ninis no se pagan solas. ¿Crees que ya no necesitamos más casas blancas o rosas o azules? ¿Sabes tú lo que vale uno de esos relojes que usan nuestros líderes sindicales o senadores? ¿Quieres que cuando vayan a sus viajes al extranjero vayan como viles “pobretones”, ¿Qué quieres, que piensen que México es un país pobre? ¡¡Por favor, trabajen más y no anden con sus marchitas y tomas, no sean quejosos!!
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
